Obsesiones y manías de los signos


Signos de fuego (Aries, Leo, Sagitario)

Aries: Puntilloso en su trabajo al extremo, no pasa detalle por alto, tiende a
obsesionarse por asuntos ocultos y… lo apasiona el sexo.

Leo: Híper-responsable en lo laboral, trabaja hasta el agotamiento. Su obsesión
oculta se relaciona con el "no hacer nada", dormir, escuchar música…

Sagitario: Es de ideas fijas, y su pasión oculta está en la comida.

Signos de tierra (Tauro, Virgo, Capricornio)

Tauro: Busca siempre la estética y la armonía para relacionarse. Secretamente,
busca expansión, o viajes a través de los recursos del cónyuge.

Virgo: Deberá cuidarse de la hipocondría. Su obsesión oculta puede estar ligada
a la muerte, aunque le agradaría investigarla. Pueden haber discrepancias por
cuestiones ligadas a las finanzas en una sociedad.

Capricornio: Le gusta investigar y enterarse de todo. Deberá cuidarse de los
nervios. El egocentrismo deberá ser transmutado.

Signos de aire (Géminis, Libra, Acuario)

Géminis: Le desagrada el trabajo rutinario, o el hecho de estar encerrado.
Necesita estar solo y tener obligaciones secretas. Su deseo oculto está en
lograr una estructura que le cuesta alcanzar.

Libra: Debería dedicarse a alguna actividad artística, donde poder fluir sin
límites. Es cuidadoso en lo sexual y en el manejo del dinero del cónyuge o
socio.

Acuario: Se siente más comprometido emocionalmente con su trabajo que con sus
relaciones personales. Su pasión oculta se expresará en el manejo cuidadoso y
ordenado del dinero de otras personas.

Signos de agua (Cáncer, Escorpio, Piscis)

Cáncer: Le apasionan los dulces, deberá cuidarse del hígado. Es muy curioso a
todo lo que se refiera sexo o asuntos paranormales.

Escorpio: Necesita siempre ganar, no soporta perder. Su obsesión oculta está
referida acerca del misterio de la vida y de la muerte. En materia sexual,
necesita saber todo del otro. Realmente es muy curioso.

Piscis: Todo lo que realice deberá brillar, destacarse. Su obsesión oculta está
en mantener una pareja y compartir.


Testimonios Reales