El Dolor del Alma (Parte 2/2)


El Dolor del alma 2 Parte

El dolor anuncia la anterior presencia del error y los errores anuncian el amanecer del dolor.

El hombre con el error viola la ley del amor y el dolor aparece para recibirlo.

No es suficiente con no causar dolor, el ciclo se completa cuando en servicio se atenúa el dolor ajeno.

Cuando el sufrimiento suaviza la materia esta se torna mas dúctil, noble y obediente y lentamente cede posiciones al espíritu.

El error con el dolor se encuentran íntimamente ligados y se transita el camino del dolor al cosechar las obras que se han sembradas en el error.

Que es la vida del hombre sin su parte espiritual. Se nace con un llanto y se muere con un gemido.

El que no ha crecido por el amor deberá crecer desde el dolor.

El alma se regocija ante el sufrimiento de la materia puesto que sabe que pronto su reinado físico será destronado.

Cada sufrimiento conmociona al alma y la renueva de las sombras del error pasado.

Con el dolor el alma se limpia , crece y se enaltece.

Que poco saben los hombres de la cruz que llevan. Cada uno cree que es la mas pesada y de esa manera ni se enteran de la gran carga que llevan otros.

Los hombres se quejan por que sienten que los hacen sufrir.

Si examinaran honestamente sus actos comprenderían que aquello que los hace llorar no son otra cosa que la devolución de las obras que han realizado en el error.

Y si esto no fuera así deberían bendecir a aquellos que lo hacen sufrir por que ellos lo ayudan a progresar en el sendero del crecimiento espiritual.

El hombre a veces se pregunta ¿Si hoy no he hecho daño que estoy pagando.

En el historial del alma humana se hallan cuentas pendientes del ayer.

Si hoy no se paga del presente de seguro se paga del pasado.

Si el hombre contara cada uno de sus sufrimiento vería con asombro que la cantidad es mucho menor que la de los errores que ha cometido durante su aprendizaje en esta escuela de vida material.

Cundo el hombre sienta a Dios en sí , la quejas, el dolor, las enfermedades y las miserias habrán culminado.

No existen efectos sin causas precedentes.

Las obras erradas de los hombres son las causas y sus efectos la desesperación y el dolor.

El sufrimiento en el dolor no es un castigo, es el pago de la deuda que en el error debe el hombre.

Existen sufrimientos que se transmutan en brillantes ideas de divina inspiración y otros en iluminación para el alma.

Cuando es necesario se deberá reprender la equivocación, porque aún sintiendo dolor, desde el amor se habrá corregido la acción en el error.

Benditos los hombres que en vez de renegar de su dolor, toman su cruz y en esa cruz que hará florecer la rosa mística siguen pacientemente al Cristo acompañándolo en su peregrinar.

Muchos hombres caminan por el mundo arrastrando lastimosamente su cruz.

Algunos por no saber cargarla y otros por su terca rebeldía.

El hombre intenta desesperadamente huir de su dolor y paradójicamente va a su encuentro por el camino del error.

Le teme a la muerte y va a su encuentro generando guerras.

Le tiene miedo al hambre y la indigencia y a la vez arrasa con la ecología de su medio ambiente.

El hombre en si mismo es una eterna e insondable paradoja.

Aquel que sufre por las causas que origino en el error no obtiene crecimiento de ese dolor.

Cuando los sufrimientos vienen por injusticias o desamor ajeno y se transitan con paciencia y resignación se obtiene crecimiento en el dolor.

Se debería ir al encuentro de aquel que sufre para intentar apaciguar su dolor .
Al hombre no le corresponde juzgar si el dolor que transitan su hermanos fue originado por sus propios errores y esta recibiendo la justa recompensa de la ley.
Solo deberá consolar desde el amor al que ha errado el camino correcto y sufre en el error.
Con esta acción de consolación al prójimo el hombre ira saldando lo que debe en su cuenta de la ley e ira solucionando sus problemas y pesares.

Aquel que dejando de lado su dolor extiende su mano para ayudar al que sufre, el Cristo le entregara unas sandalias de luz para recorrer el camino espinoso de sus errores y estará preparando su morada a la diestra de su padre celestial.

El ser debe bendecir a algunos por el bien que le hacen a su alma haciéndolo sufrir y a otros por que con ello le ayudan a pagar lo que debe.

Los seres humanos deberían abrazar con ternura a aquellos que los hacen padecer, y elevando su corazón a Dios decir como el Cristo en su crucifixión : Padre perdónalos porque en su ignorancia espiritual no saben el daño que se están causando.

Ten piedad de los hombres que causan padecimiento, porque durante todas las etapas de purificación que deberá padecer la tierra, algunas por el fuego, otras por el aire y las ultimas por el agua, veras a estos seres en inmundas encarnaciones.
Algunos arrastrándose por el suelo, otros sin luz en su ojos y muchos sin la mas mínima inteligencia como para comprender sus miserias.

Cambia tu modo de ser antes que el dolor venga a tu encuentro y te hiera profundamente.

Cambia tu frialdad y desinterés por puro amor consolador.

Hay solo dos maneras de pagar lo que le debes a la ley de causa y efecto.

Con el dolor de tus actos centrados en el error, o con buenas obras en el amor desde el servicio impersonal.

Tu deberás elegir la forma de pagar, porque pagar deberás pagar puesto que la ley suprema no hace excepciones ni jamás deja de actuar.


Testimonios Reales