La escala de las relaciones afines: de los íntimos a uno mismo
Redacción Leotarot.com · Publicado el 8 de octubre de 2026
No todas las relaciones pesan lo mismo, y tampoco caben infinitas en una vida. La antropología ha medido cuántas personas suelen ocupar cada círculo, de los íntimos a los conocidos, y la psicología ha estudiado el más pequeño de todos: el que formas contigo.
Una escala con siete escalones
Algunos textos espirituales de inspiración tántrica ordenan las parejas en una escala según cuántos chakras, los centros de energía de la tradición india, coinciden entre los dos. Arriba estaría la unión plena de los siete, rara y casi mística. Abajo quedarían las parejas que solo comparten la cama o un acuerdo de conveniencia.
Es una imagen sugerente y una creencia, no algo que pueda medirse. Deja, eso sí, una idea que la ciencia comparte por otro camino: las relaciones tienen grados, y cada grado pide un tiempo y un cuidado distintos.
Los círculos de Dunbar
Robin Dunbar es un antropólogo y psicólogo evolutivo británico de la Universidad de Oxford. En 1992 publicó un estudio sobre primates que relacionaba el tamaño de la neocorteza, la parte más reciente del cerebro, con el tamaño de sus grupos. Al aplicar su ecuación a los humanos obtuvo unas 150 personas: el número de relaciones con sentido que alguien puede mantener a la vez. Se le llama número de Dunbar.
Con los años, Dunbar y sus colegas describieron capas dentro de esa cifra, cada una unas tres veces mayor que la anterior:
- unas 5 personas íntimas, las que acudirían a cualquier hora;
- unas 15 amistades cercanas;
- unas 50 personas con las que hay buena relación;
- unas 150 relaciones con sentido;
- y, más allá, unos 500 conocidos y unas 1.500 caras a las que sabes poner nombre.
El tiempo se reparte de forma muy desigual. Según los cálculos de Dunbar, hechos con diarios, valoraciones de amistad y registros de llamadas, dedicamos cerca del 40 % de nuestro tiempo social a las cinco personas del círculo íntimo y otro 20 % a las diez siguientes. Por eso los círculos se mueven: cuando entra un amigo nuevo, suele salir otro.
Lo que se discute
El número 150 no está libre de críticas. En 2021, un equipo de la Universidad de Estocolmo dirigido por Patrik Lindenfors repitió los cálculos con datos y métodos más recientes, en la revista Biology Letters. Según el método, salían promedios de entre 16 y 42 personas o de entre 69 y 109, con márgenes de error tan amplios que, concluyeron, no tiene sentido fijar una sola cifra. Quienes defienden a Dunbar responden que las capas aparecen una y otra vez en estudios con personas reales.
Para la vida diaria, la conclusión es tranquilizadora. Las cifras son promedios, no normas.
Tener tres amigos íntimos o siete no dice nada malo de ti.
El círculo de uno: la autocompasión
Hay una relación que no aparece en los círculos y que los acompaña a todos: la que tienes contigo. La psicóloga estadounidense Kristin Neff, de la Universidad de Texas en Austin, la estudió en dos artículos de 2003 con un nombre concreto, autocompasión: tratarte con la comprensión que darías a alguien querido cuando sufres o fallas.
Neff la describe con tres elementos, cada uno frente a su contrario. La amabilidad con uno mismo, frente al juicio duro. El sentido de humanidad compartida, saber que equivocarse y sufrir le pasa a todo el mundo, frente al aislamiento. Y la atención plena, que mira el dolor sin agrandarlo, frente a la sobreidentificación, que se ahoga en él. Para medirla creó una escala de 26 preguntas, y en sus estudios la autocompasión aparecía asociada a menos ansiedad y menos depresión.
No es lo mismo que la autoestima. La autoestima suele necesitar sentirse por encima de los demás; la autocompasión sirve también los días en que no lo estás. ¿Te hablas a ti como le hablarías a tu mejor amiga si le hubiera pasado lo mismo?
Tus círculos, en una hoja de papel
- Dibuja cinco círculos. Pon tu nombre en el centro y, alrededor, a las personas de cada capa. No hace falta llenarlos: lo que importa es ver quién está cerca.
- Mira el tiempo, no la cantidad. Repasa tu última semana y anota a quién dedicaste tus horas. A veces el círculo íntimo se queda sin tiempo por compromisos de los círculos de fuera.
- Riega una amistad que se enfría. Una llamada o un café a tiempo evitan que alguien importante baje de círculo sin que nadie lo haya decidido.
- Háblate como a un buen amigo. Cuando te equivoques, escribe lo que le dirías a una persona querida en tu lugar y léetelo en voz alta. Si la soledad o la crítica interior te pesan durante semanas, un psicólogo puede ayudarte.
Sobre cómo hablar con cada persona según su elemento, lee los cuatro elementos y tus relaciones, y sobre la compasión ante el sufrimiento, el dolor del alma según las tradiciones. Hay más en la sección de espiritualidad y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.