Limpieza espiritual y apertura de caminos, paso a paso

Profesora Naina · Publicado el 6 de octubre de 2026

Una limpieza completa no se hace en una noche. Este tratamiento dura nueve días más dos meses y sigue un orden: primero se aparta lo que te perjudica, después se descarga la energía con baños y velas, y por último se protege el aura y se abren los caminos que quieras trabajar.

Primero, congelar lo que te hace daño

Antes de limpiar hay que cerrar la puerta a lo que te está haciendo daño. Para eso se congela.

Escribe en un papel el nombre y la fecha de nacimiento de la persona o las personas que te perjudican. Mete el papel en un vaso de plástico con agua y deja el vaso en el congelador. Puedes repetirlo todas las veces que haga falta.

Que quede claro: congelar es defensa, no ataque. No busca castigar a nadie ni hacerle mal, sino frenar la influencia que te llega y mantenerla lejos de ti. ¿Y si esa persona no ha hecho nada? Según la tradición, entonces el congelado no le afecta, porque lo único que queda atrapado en el hielo es el daño.

La novena: baños de descarga y vela violeta

Después empieza la novena, nueve días seguidos.

Cada día te das un baño de descarga, es decir, un baño de inmersión en agua con sal gruesa. Al salir, te lavas los pies con vinagre blanco puro.

Esos mismos nueve días enciendes una vela violeta con tu nombre y tu fecha de nacimiento escritos sobre la cera, de abajo hacia arriba. A cada lado va una vela blanca, que representa a tus ángeles protectores. Lo ideal es encenderlas a las 22:30.

Al encender las velas, di esta oración para desbaratar todo maleficio:

«Por la Ley del Uno, yo, (tu nombre), desbarato todo hechizo, maleficio o brujería hecho en mi nombre desde siempre, para siempre, aquí mismo, ya, ahora. Gracias, Dios mío, que siempre me escuchas.»

Terminada la novena, sigues con los baños y las velas los martes y los viernes durante dos meses.

Cada mañana, cierra tu aura

Al levantarte, cierra tu aura. Hazlo también cada vez que te cruces con gente de baja vibración o con alguien que te haga daño. Las palabras son estas:

«Espíritu Santo, cierra mi aura para que ninguna persona, encarnada o desencarnada, pueda hacerme daño alguno. Vengan a mí solo aquellos que me traigan el bien. Gracias.»

Mientras lo dices, imagina que te cubre un manto violeta de protección.

Ayuda mucho llevar una cruz de plata bendita y, siempre encima, las estampas de San Benito Abad y de San Jorge. San Benito es quien deshace los maleficios; San Jorge, quien vence al demonio. La plata refleja y protege. Eso sí, la cruz tiene que estar bendita.

El vaso de agua bajo la cama

Por la noche puedes reforzar la limpieza con un vaso de cristal transparente que solo uses tú.

Al acostarte, llénalo de agua y colócalo debajo de la cama, a la altura de la cabeza, mientras dices: «Dios todopoderoso y eterno, quita el mal y haz que entre el bien. Gracias.»

Por la mañana, mira cómo ha quedado el agua y tírala por el inodoro. Envuelve el vaso, que nadie más lo toque, y guárdalo en la mesita de noche. Si el agua está limpia, no estás absorbiendo energía negativa, y eso es bueno. Si tiene burbujas, date un baño de descarga ese mismo día.

Velas para abrir otros caminos

Con la limpieza hecha, cada área de la vida tiene su vela. Salvo que se diga otra cosa, se encienden primero una novena (nueve días seguidos) y después los martes y los viernes, como mínimo.

  • Dinero. Velas amarillas de miel con tu nombre. Como sobre la cera de miel no se puede escribir, pon debajo del plato un papel fino, de los de correo aéreo, con tus datos. Acompáñalas con varitas de incienso indio (agarbatti) de sándalo, mirra o incienso.
  • Trabajo. Una vela marrón con tu nombre y tu fecha de nacimiento.
  • Éxito material. Una vela choclo, la que tiene forma de mazorca de maíz. Se le perfora la base y se mete dentro una lista con todos tus datos y tus expectativas económicas, lo más concreta posible: nombres, apellidos y cuánto quieres ganar por día, por semana, por mes y por año. Esta vela se enciende sobre un recipiente con miel, que puede ser una lata vacía, los martes y los viernes durante dos meses. Al terminar, se entierra el recipiente con todos los restos de cera.
  • Amor. Báñate con jabón de miel, date después un enjuague de miel por el cuerpo y enciende una vela rosa con tu nombre y tu fecha de nacimiento los martes y los viernes.
  • Salud. Una vela verde oscuro con todos tus datos. Acompaña, pero no cura: ante cualquier molestia, ve al médico.
  • Armonía del hogar. Una vela celeste con los nombres de las personas que viven contigo.

Tu calendario de limpieza, día a día

  • El día 1, congela lo que te perjudica y empieza la novena.
  • Del día 1 al 9, baño con sal gruesa, vinagre en los pies, vela violeta entre dos blancas a las 22:30 y la oración de la Ley del Uno.
  • Los dos meses siguientes, baños y velas cada martes y cada viernes.
  • Todas las mañanas, cierra el aura con su oración y el manto violeta.
  • Cuando lo necesites, el vaso de agua bajo la cama.

Hazlo con calma y con fe. La limpieza es una práctica espiritual de la tradición y no sustituye la ayuda de un médico o de un psicólogo cuando la necesites.

Para seguir, lee cómo hacer una apertura de caminos con velón de miel, cómo protegerte de la energía negativa y cómo limpiar tu aura. Encontrarás más en la sección de rituales y en el tarot temático.

Texto de la Profesora Naina.

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