Extraterrestre de Reed

Por la Redacción de Leotarot.com

Durante el mes de junio corrió como reguero de pólvora la noticia la cual informaba que un ciudadano norteamericano, el Sr. Jonathan Reed , había capturado un ser "extraterrestre".

El causante de tal explosiva información fue una serie de programas emitidos por una cadena mexicana de televisión, la cual es proclive al difusor del fenómeno, Jaime Mausan.

Para miles el caso era nuevo, ignorando que data de cinco años atrás y con un libro editado sobre el tema.

Sin embargo la televisión es mágica y con una buena dosis de espectáculo logro reactualizar el viejo caso.

Produciendo un programa de radio por casi ya 29 años consecutivos y dirigiendo un noticiario en mi país, han sido decenas, si no cientos de personas que me han preguntado sobre el grado de certeza o veracidad de la experiencia.

Conociendo profesionalmente la producción y manejo de equipos digitalizados de televisión, además con casi 40 años de incursionar el fenómeno de los OVNIs, creo que es el momento poner un poco de claridad en este asunto.

Iniciemos con un breve sumario:

El 15 de octubre de 1996 Jonathan Reed, un profesional de la conducta, paseaba por un bosque en el pacifico noroeste. De pronto su pequeña perra (Susy), se mostró inquieta. Salió tras algo y luego Reed escucho un aullido.

Corrió al final de la vereda y encontró un pequeño cuerpo , como el tamaño de un niño, de un metro veinte de largo, brazos largos y delgados, metido en una especie de traje y con cabeza grisácea y grande en relación con el resto del cuerpo. Luchaba con la perrita al extremo e hacerle daño. Jonathan tomo un palo y golpeo al ser, quebrando su cráneo. El can muere por la heridas y el ser aparentemente también. El psicólogo se lleva el cuerpo del supuesto extraterrestre a su casa, lo mete en un hielera en su garage y lo mantiene allí. Luego de una horas o quizá días (no esta muy claro), el ser vuelve a la vida. Al parecer mantiene algún contacto con su captor y luego desaparece misteriosamente no sin antes haber sido videograbado con una cámara "Handycam" además de quedarse con un brazalete que hace posible la teletransportación . A partir de esto , Reed es perseguido por supuestas autoridades de inteligencia gubernamental o estamentos militares norteamericanos, los cuales lo dejan económicamente en la calle.

Cinco años después aparece apadrinado por el divulgador del fenómeno Jaime Mausan. Las emisiones de televisión logran un buen grado de espectacularidad y en un programa en vivo y con participación de publico, es presentado el caso a finales del mes de junio del 2001.

Con estos elementos expongamos algunas reflexiones.

1. Ningún investigador serio podría haber admitido un video como el presentado y con tan baja calidad. Si Reed tiene el original o matriz, al menos debió ser exhibida una primera generación , si no el original. Las escenas que muestra al "extraterrestre" son por lo menos una cuarta generación, esto hace imposible un examen a través una digitalización y acercamiento electrónico, ya que la imagen pierde totalmente su definición.

Detalles de ojos, boca y el rostro en general son imposibles de analizar.

2. Reed nunca mostró un certificado de veterinario sobre los daños físicos a su perra, la cual en el relato queda en el olvido , luego de ser su mascota preferida.

3. En el programa de "Talk Show" es llevado el brazalete en una caja de seguridad y con custodia de guardaespaldas. ¡Todo un espectáculo! El tamaño del artilugio, aun cuando no se dan medidas precisas es suficiente para que Reed lo haya probado (obviamente en su brazo). Este teóricamente le queda justo y así realizar una teletransportación. Sin embargo para el largo y delgado apéndice del alienígena el artilugio se aprecia demasiado grande y es casi seguro que no podría sostenerse.

4. El publico le pide una demostración y el se niega. ¿Por qué? La razón vendrá después.

5. El programa de televisión se llena de misterio y finalmente el Sr.

Mausan anuncia que los secretos e incógnitas del caso serán reveladas en una serie de conferencias (cobradas por supuesto), a través de todo México.

Seguramente al agotarse el interés en ese país , seguirá el ciclo en el extranjero, salvando seguramente de la banca rota a Reed.

Conclusión:

Sin el menor interés de provocar daño, creo que este es otro caso de "Marketing OVNI". Por supuesto que como lo manda el derecho de libre expresión, en esta sociedad de Derechos Humanos, todo el mundo es libre de decir lo que quiera. El problema radica en el desprestigio en que cae un tema tan delicado y sensible como lo es el de los "No Identificados". Lo preocupante de este asunto es que hoy han pasado lo tiempos de Adamsky, donde era imposible comprobar si era cierto que había viajado detrás de la luna. Hoy existen recursos casi en cualquier lado para poder encaminar una investigación formal de este tipo de evidencias.

Mantengo la seguridad de que el fenómeno OVNI vale la pena de ser tomado en cuenta y sujeto de examen, pero de eso a especular con él, no es correcto.

Estás son las cosas por las cuales la prensa seria ridiculiza a todo aquel que con buena voluntad y con carácter formal, dedica parte de su esfuerzo y tiempo a desentrañar un misterio. ¡Que lo hay, lo hay!

También te puede interesar

Ver toda la biblioteca esotérica