Tirada personal de tarot: dos formas de leer tu momento
Redacción Leotarot.com · Publicado el 5 de octubre de 2026
Una tirada personal no responde a una pregunta concreta: saca una fotografía del momento que vive quien consulta. Aquí tienes dos maneras de hacerla con nueve cartas, una ordenada por el tiempo y otra por las áreas de la vida.
Antes de empezar
Las tiradas cortas, como la de tres cartas o la del sí o no, van bien cuando la duda está clara. ¿Y si no sabes por dónde empezar, o sientes que todo se mueve a la vez? Para eso están las tiradas amplias, como la cruz céltica o las dos que verás aquí: ordenan el panorama antes de entrar en detalles. También encajan en fechas de balance, como un cumpleaños, el 1 de enero o el final de una etapa.
Puedes usar solo los 22 arcanos mayores, que dan una lectura más simbólica, o la baraja completa de 78 cartas, que añade matices del día a día.
Las dos tiradas parten de un significador, la carta que hace las veces de quien consulta. La forma más clásica de elegirlo es tomar una figura de la corte (sota, caballo, reina o rey) según la edad y el carácter, con el palo del elemento de su signo solar: bastos para el fuego, copas para el agua, espadas para el aire y oros para la tierra. Una persona de Tauro, madura y con aplomo, podría quedarse con el Rey de Oros. La otra opción es un arcano mayor con el que te identifiques, como La Emperatriz, El Mago o La Estrella.
Luego se baraja sin prisa. Muchos tarotistas piden cortar en tres montones con la mano izquierda, la del lado del corazón, mientras quien consulta piensa en su propio nombre. Es una costumbre heredada, no una norma.
Lo que de verdad cuenta es ese rato de concentración.
Primera tirada: la cruz de diagnóstico
Pon el significador boca arriba en el centro de la mesa. Del montón que quedó en medio tras el corte, saca ocho cartas boca abajo: tres en fila por encima, una a cada lado y tres en fila por debajo.
Quedan tres franjas. Abajo, el pasado reciente que aún pesa. En medio, junto al significador, el presente. Arriba, lo que se acerca en las próximas semanas.
Antes de destapar nada, baraja otra vez el resto del mazo y pide a la persona que elija seis cartas al azar. Con ellas cubre seis de las nueve posiciones, la suya incluida si lo desea. Esas cartas añadidas indican qué influye en cada sitio: una ayuda, un freno, alguien que interviene.
Al descubrirlas, lee de abajo arriba, y antes de ir carta por carta, mira el conjunto. Muchos arcanos mayores juntos, según la tradición, hablan de una etapa de cambios de fondo. El palo que domina da el tono: los bastos apuntan a proyectos y empuje; las copas, a emociones y vínculos; las espadas, a decisiones y tensiones; los oros, a lo material, sea el trabajo, el dinero o el cuerpo. Y si una carta ya salió en consultas anteriores, lo habitual es leerla como un asunto que sigue abierto.
Segunda tirada: las nueve casas de la vida
Esta deja el tiempo a un lado y recorre los distintos terrenos de la vida. Se ponen nueve cartas boca arriba en una fila, de izquierda a derecha, y cada posición tiene su ámbito.
Las tres primeras forman el entorno: el hogar y quienes viven en él, la familia más lejana (la política incluida) y las amistades. Luego vienen los dos pilares, el amor y el trabajo. Las tres siguientes marcan el tiempo: los próximos días, unas dos semanas; los próximos meses; un horizonte más lejano. La novena es el destino, entendido como la tendencia de fondo.
Si una posición pide más información, se baraja de nuevo y se colocan cartas encima, sin número fijo, hasta que el mensaje se entiende. Muchos lectores lo comparan con aprender un idioma: una carta suelta es una palabra; varias juntas, una frase. Al final se lee de izquierda a derecha, como una historia en la que cada casa enlaza con la siguiente.
Para leer sin perderte
- Apunta la tirada: una foto o unas notas con la fecha te dejarán comparar, semanas después, lo que leíste con lo que pasó.
- Empieza por la impresión general (los colores, las figuras, hacia dónde miran los personajes) y deja el detalle para después.
- Lee las cartas difíciles como avisos. La Torre o el Diez de Espadas señalan algo que conviene prever, no una sentencia.
Y no repitas la tirada a los pocos días sobre el mismo asunto: si la respuesta no gusta, deja reposar la pregunta.
El tarot es una herramienta para pensar. Eso sí, no sustituye el consejo de un médico, un abogado o un asesor económico.
Para practicar más, repasa cómo hacer una buena tirada de tarot y, cuando dudes del sentido de una carta, el significado de las cartas del tarot. Hay más artículos en la sección de tarot y en el tarot temático.
Texto nuevo de la Redacción de Leotarot.com, redactado con ayuda de herramientas y revisado por la redacción.