La energía kundalini en la mujer: qué dice la tradición y qué conviene saber

Redacción Leotarot.com · Publicado el 9 de octubre de 2026

En el yoga y en el tantra, la kundalini es una energía que dormiría enroscada en la base de la columna y que, al despertar, subiría hasta la coronilla. Los textos la describen como una diosa, y de ahí nace una pregunta frecuente: si la mujer la vive de otra manera. Aquí verás qué dicen las fuentes clásicas, qué se ha observado y por qué conviene acercarse a ella con calma.

La serpiente enroscada

La palabra sánscrita kuṇḍalinī evoca una serpiente enroscada. Quizá aparece por primera vez en un tantra del siglo VIII, y en el XV ya era un término técnico del hatha yoga. La Hatha Yoga Pradipika, el manual que Svātmārāma escribió en ese siglo, abre su tercer capítulo con una comparación: igual que el rey de las serpientes sostiene la tierra con sus montes y bosques, todas las prácticas del yoga se apoyan en la kundalini.

El texto la imagina dormida a la entrada del canal central del cuerpo sutil, la suṣumnā, cerrándole el paso. Para despertarla propone respiraciones y gestos llamados mudras, y compara ese despertar con abrir una puerta con su llave. Insiste en que se aprenda de un maestro y en que se avance poco a poco.

El mapa occidental de los chakras se apoya sobre todo en el Ṣaṭ-cakra-nirūpaṇa, que escribió Pūrṇānanda en el siglo XVI y que John Woodroffe puso en inglés en The Serpent Power (Londres, 1919), como se cuenta en qué es el tantra. Según esta tradición, la kundalini duerme dando tres vueltas y media en el centro más bajo y, al despertar, asciende hasta unirse con Shiva, el principio masculino, en el loto de la coronilla.

Una diosa en todos los cuerpos

En sánscrito, kuṇḍalinī es una palabra femenina, y los textos la tratan como una forma de la shakti, la energía divina que el tantra concibe como diosa. La Hatha Yoga Pradipika le da varios nombres, entre ellos Bhujaṅgī, «la serpentina», Īśvarī, «la soberana», y Arundhatī. El despertar completo se describe como un encuentro: la diosa que sube y el dios que espera arriba.

Esa diosa, sin embargo, no es exclusiva de las mujeres. Según la tradición, duerme en todos los cuerpos, de hombre o de mujer. Lo que sí es cierto es que los dos tratados citados los firmaron hombres y ninguno dedica un capítulo a la experiencia femenina.

Lo que se ha dicho de las mujeres

¿La viven distinto las mujeres? Hay quien defiende que sí: que en la mujer se siente de otro modo, o que se enciende en el pecho y no en la base de la columna. Son testimonios personales. No aparecen en los textos clásicos y nadie los ha estudiado de forma sistemática.

Lo poco que se ha medido no encuentra diferencias. En 2022, Richard Maxwell y Sucharit Katyal preguntaron a 80 personas, 33 mujeres y 47 hombres, que asistían a retiros de meditación tántrica de la organización Ananda Marga qué sentían al meditar. Lo más frecuente fueron los cambios de ánimo (un 73 %), casi siempre hacia la calma o la alegría, seguidos de movimientos, luces, cosquilleos, sonidos y calor. Quince de ellos, casi uno de cada cinco, notaron sensaciones que subían por la columna.

El sexo no se relacionaba con ninguna de esas experiencias. Es un estudio pequeño y exploratorio, eso sí, pero en ese grupo mujeres y hombres describieron lo mismo.

Lo que remueve la meditación intensa

No todas las experiencias son agradables. En 2017, el equipo de la psicóloga Willoughby Britton, de la Universidad Brown, publicó en la revista PLOS ONE las entrevistas a 60 meditadores budistas occidentales que habían pasado por dificultades y a 32 maestros y clínicos. Describieron 59 clases de experiencias, desde sensaciones de energía en el cuerpo hasta el miedo, la ansiedad y el pánico, que fueron lo más citado. La duración mediana fue de uno a tres años, y casi tres de cada cuatro participantes dijeron que les habían afectado de forma moderada o grave en algún aspecto de su vida.

El estudio no mide con qué frecuencia ocurre, porque se buscó a propósito a personas con dificultades. Lo que muestra es que ocurre, y que conviene tomárselo en serio. Las crisis que algunos llaman emergencias espirituales se tratan en despertar espiritual.

Tampoco hay pruebas científicas de que despertar la kundalini cure enfermedades. La investigación estudia las sensaciones que describen los practicantes, no una energía que se pueda medir.

Prudencia con la práctica intensa

  • Empieza con prácticas suaves y cortas, y desconfía de quien promete despertar tu kundalini en un fin de semana.
  • Busca a alguien con formación y experiencia que te acompañe, y cuéntale lo que sientes.
  • El calor, los temblores o las corrientes no son una medalla: no hace falta forzarlos ni perseguirlos.
  • Si aparecen angustia, insomnio, pánico, sensación de irrealidad o síntomas físicos que no se van, para la práctica y habla con un médico o con un psicólogo.

Pedir ayuda a tiempo también forma parte de la práctica. Para elegir una forma de meditar a tu medida, mira las técnicas de meditación. Hay más en la sección de espiritualidad y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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