Ritual para atraer el dinero: perdón, bendición y vela choclo
Profesora Naina · Publicado el 6 de octubre de 2026
Para esta tradición, el dinero es una energía universal, como la salud, el amor o el conocimiento. El ritual tiene dos partes: primero se trabaja por dentro, con el perdón y la bendición, y después llega la magia, con la vela choclo durante dos meses. Es una práctica de la tradición, sin garantía de resultados, y no sustituye el consejo de un asesor económico.
El dinero es una energía
No es uno quien consigue el dinero: es Dios quien lo da. A esa energía se llega por varios caminos. Uno es el material, el del esfuerzo y el trabajo de cada día; la magia abre otros que lo acompañan.
En realidad, el dinero no nos pertenece: es de Dios, y hay de sobra para todos. Cada persona puede tener tanto como su alma y su mente acepten. ¿Y tú, cuánto te permites aceptar?
Y aceptar empieza por dentro.
Antes de pedir, perdónate
Sin un perdón verdadero no se atrae nada bueno. Empieza por ti: perdónate los errores del pasado, profundamente, aunque tengas que llorar.
Ponte frente al espejo y pregúntate de qué te acusas. Después piensa que todo el mundo hace lo que puede con lo que tiene, siempre dentro de sus límites, y tú también. Si te equivocaste fue porque en ese momento no supiste obrar de otra forma. Cuando lo entiendes y aceptas tus límites, nace el perdón.
La palabra griega que traducimos por «pecado», hamartía, significa «errar el blanco». Somos seres que se equivocan, y la vida es un borrador. Según la creencia en la reencarnación, lo que aprendemos en una vida lo llevamos a la siguiente.
Cuando te hayas perdonado, perdona a quienes te hicieron daño: perdonar libera del sufrimiento. Y elige con quién estás, porque al elegir tu compañía también te eliges a ti. Hay personas que sacan lo mejor de ti y otras que te muestran tu peor sombra; a estas, perdónalas y aléjate.
Quien se ha perdonado se siente merecedor de lo mejor de la vida, y el dinero es una de esas cosas.
Bendice en lugar de renegar
Las palabras abren y cierran caminos. Nada de insultos ni de quejas: lo que se bendice crece, y el dinero también. Repite con convicción:
- Cada día: «Bendigo todo lo que tengo y estoy preparado (o preparada) para más y mejor.»
- En los peores momentos: «Bendigo el bien en esta situación.»
- Al recibir dinero, sea mucho o poco: «Lo acepto, lo merezco, lo bendigo y estoy preparado para más.»
- Con la billetera entre las manos, mejor si es de cuero: «Bendigo el dinero que entre en ella.»
- Cada mañana: «Hoy tengo todo cubierto.»
- Siempre: «Nada que me pertenezca por conciencia me puede faltar.»
Bendice también las facturas y, antes de pagarlas, visualiza que tienes el dinero necesario.
El universo es mental: somos lo que pensamos. Si te falta fe, pídele a Dios cada día que te la aumente y di: «Bendigo el bien en mí, bendigo mi fe.» Dios es amor y bienestar, quiere que tengamos todo y que aprendamos sin sufrir.
Ante algo negativo, una pesadilla o un mal pensamiento, responde: «Bendigo el bien, bendigo todo lo que tengo. El mal no me pertenece. Esto no es para mí.» Y cuando aparezca el temor, afirma: «Yo creo en el bien. El bien está en mí.»
La vela choclo, martes y viernes
La magia blanca trabaja siempre en ciclos de dos meses, y este ritual también. Se hace con una vela choclo, la que tiene forma de mazorca de maíz. La tradición la relaciona con un antiguo rito incaico; en los Andes, el maíz era sagrado.
- Escribe la lista. Pon tu nombre, tus apellidos, tu fecha de nacimiento y todas las vías por las que te puede entrar dinero: el trabajo, una herencia, un premio, lo que te deben. Añade nombres de personas y de empresas; cuantos más datos, mejor.
- Elige bien las palabras. Nunca escribas «deseo» ni «quiero»: lo que deseas lo pones fuera de ti. Lo que te pertenece no lo deseas, porque sabes que lo tienes, igual que la ropa que llevas puesta. Escribe «me pertenece» o «es mi vibración».
- Mete la lista en la vela. Suelen venir perforadas por la base; si no, haz el agujero con un cuchillo. Si la lista no cabe, pégala por fuera con pegamento común: se consume antes, pero tiene el mismo efecto.
- Enciéndela los martes y los viernes a las 22:30, sobre un poco de miel y azúcar dentro de una lata vacía. Tarda unas ocho horas en consumirse: déjala en un sitio seguro, lejos de cortinas.
- Pon cada vela nueva sobre los restos de la anterior. Sé coherente y pide siempre lo mismo. Este ritual es solo para lo material: el dinero y el trabajo.
- Pasados los dos meses (o más, si quieres), entierra la lata con todos los restos al pie de un árbol o de una planta que dé flores o frutos. Si son frutos, que sean dulces.
Más ayudas para la prosperidad
Según la tradición, un plato con azúcar, canela y miel atrae el dinero. La miel se cambia cada tres días. Acompáñalo con varitas de incienso indio (agarbatti) de sándalo, mirra o incienso.
También sirven las velas amarillas, de miel o con tu nombre escrito con bolígrafo desde la base hacia la mecha. Si no puedes escribir sobre ellas, pon debajo un papel con todos tus datos y, cuando la vela esté por acabarse, quémalo con la última llama.
Y medita mucho en el agua: date baños de inmersión y piensa en ti. Eso abre los caminos de tu futuro.
Lo que la vela no hace por ti
La magia acompaña a tus actos, no los reemplaza. Para que el dinero entre no hay que cerrar ningún camino. Si te toca hacer algo para cobrar lo que es tuyo, como reclamar una deuda o iniciar un juicio, hazlo con el consejo de un abogado. Donde cierras la puerta a esa energía, se cierran también las demás.
Cuida cómo gastas. Gastar de más delata que, en el fondo, no te sientes merecedor de lo que tienes. El dinero tiene que fluir, ir y venir; eso sí, conviene ahorrar algo: según la tradición, lo que se guarda llama a más.
Para decisiones sobre deudas, inversiones o ahorro, consulta a un asesor económico.
Sigue con otros rituales para atraer el dinero, la suerte en el trabajo y la apertura de caminos con velón de miel, o explora la sección de rituales y el tarot temático.
Texto de la Profesora Naina.