La Luna y sus influencias: su paso por los signos y sus fases
Redacción Leotarot.com · Publicado el 8 de octubre de 2026
La Luna es el astro más rápido del cielo astrológico: cruza un signo en un par de días y recorre los doce en menos de un mes. Por eso la tradición la usa como un reloj del ánimo, que cambia de tono cada dos o tres días. Esto es lo que se cuenta de su paso por los signos y de sus fases, sin calendario y sin promesas.
Dos meses que no coinciden
La Luna tarda 27 días y casi ocho horas en volver al mismo punto entre las estrellas. Es el mes sidéreo. Pero de una luna nueva a la siguiente pasan 29 días y medio, el mes sinódico. ¿Por qué esa diferencia? Mientras la Luna da su vuelta, la Tierra también avanza alrededor del Sol, y la Luna necesita unos dos días más para volver a quedar entre los dos.
De ahí sale una regla sencilla. La luna nueva cae siempre en el mismo signo que el Sol, y la llena, en el signo opuesto. Con el Sol en Aries, a finales de marzo o en abril, la luna llena brilla en Libra. Como el Sol avanza más o menos un signo al mes, cada lunación empieza un signo más allá que la anterior.
Un par de días en cada signo
La velocidad de la Luna no es fija: es más rápida cuando está cerca de la Tierra y más lenta cuando se aleja. Por eso se queda en cada signo entre dos días y dos días y medio. Los almanaques astrológicos anotan la hora exacta de cada cambio, y la tradición atribuye a cada tramo un tono que se agrupa bien por elementos.
- Con la Luna en fuego, el ánimo sube. En Aries se asocia con los arranques y con el deporte; en Leo, con las ganas de mostrarse y de celebrar; en Sagitario, con los planes, los viajes y los libros.
- Con la Luna en tierra, todo pide calma y manos. Tauro se relaciona con el descanso, la mesa y el jardín; Virgo, con ordenar armarios y revisar papeles; Capricornio, con el trabajo de fondo y los plazos.
- Con la Luna en aire, se habla más. Géminis es la Luna de las llamadas y los recados; Libra, la de las citas, las visitas y el arte; Acuario, la de los amigos, los grupos y las ideas nuevas.
- Con la Luna en agua, mandan los sentimientos. Cáncer mira a la casa y a la familia; Escorpio, a los asuntos profundos y a cerrar lo pendiente; Piscis, al descanso, la música y la compasión.
La verdad es que estas notas funcionan mejor como sugerencia que como regla. Dos personas viven el mismo día lunar de forma muy distinta, porque cada una tiene su propia carta.
Las cuatro fases del mes
Las fases son el otro ritmo de la Luna, y cada una dura una semana larga.
La luna nueva sale y se pone casi con el Sol, así que no se ve. Para la tradición es el momento de la siembra, de las intenciones que todavía no se notan. El cuarto creciente asoma hacia el mediodía y luce por la tarde y en la primera mitad de la noche; se asocia con el empuje y las decisiones. La luna llena sale al ponerse el Sol y está en el cielo toda la noche: es la culminación, el momento en que lo sembrado se ve, y también el de las emociones a flor de piel. El cuarto menguante sale hacia la medianoche y se ve al amanecer; la tradición lo dedica a revisar, terminar y soltar.
Los almanaques del campo añadieron su propia lectura, la de sembrar o podar según la Luna crezca o mengüe, una costumbre que sigue viva.
Cuando la Luna va vacía de curso
Hay un momento del tránsito lunar que los astrólogos miran con lupa. Cuando la Luna ya ha formado su último aspecto importante con otro planeta y todavía no ha entrado en el signo siguiente, se dice que va vacía de curso. Puede durar unos minutos o más de un día.
La idea es antigua. Los griegos hablaban de kenodromía, la «carrera en el vacío», y William Lilly la explicó en su Christian Astrology de 1647: con la Luna así, escribió, los asuntos rara vez salen como se espera. En el siglo XX, el astrólogo estadounidense Al H. Morrison la puso de moda con sus calendarios de horas vacías. Según esa tradición, son ratos buenos para descansar o rematar lo que ya está en marcha, y poco indicados para empezar algo importante.
Treinta días con la Luna
Durante un mes, apunta cada mañana en qué signo y en qué fase está la Luna, algo que te dirá cualquier almanaque o aplicación de astrología. Al lado, escribe una línea sobre cómo te has sentido y qué has hecho. Al terminar, relee el cuaderno y busca si algún signo o alguna fase se repite en tus días buenos o en los que te pesan.
Tómalo como un juego de atención, no como una prueba. Cuando los psicólogos James Rotton e Ivan Kelly reunieron en 1985 treinta y siete estudios sobre la Luna y la conducta, no encontraron una relación significativa entre las fases lunares y los comportamientos que se le atribuyen. La Luna sirve como calendario simbólico, y ningún almanaque sustituye a un médico ni a un psicólogo cuando el ánimo lo necesita.
Si quieres seguir, mira qué dice la tradición de Venus y la Luna en la carta natal y cómo se usa el calendario lunar para cuidarte según los astros. Tienes más en la sección de signos del zodiaco y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.