Los niños de Escorpio según la tradición astrológica

Redacción Leotarot.com · Publicado el 8 de octubre de 2026

Los niños de Escorpio son los que nacen con el Sol en este signo, aproximadamente entre el 23 de octubre y el 21 de noviembre (según el año, el cambio se adelanta o se retrasa un día). La tradición astrológica los describe intensos, observadores y muy leales. Léelo como lo que es, un retrato simbólico que no encasilla a nadie.

Marte y Plutón en la cuna

Escorpio es un signo de agua y fijo, el que ocupa el corazón del otoño en el hemisferio norte. La astrología clásica le dio el mismo regente que a Aries, Marte; la moderna le sumó Plutón, descubierto en 1930, al que asocia con lo oculto y con los cambios profundos. Por Marte le corresponde el martes.

Su estrella principal, Antares, brilla en las noches de julio con un rojo tan vivo que su nombre griego significa «rival de Marte». Un mito cuenta que Artemisa y Leto enviaron un escorpión gigante contra el cazador Orión, y que Zeus subió a los dos al cielo. Desde entonces, dicen, Orión se marcha cada verano cuando llega el escorpión.

Una mirada que lo atraviesa todo: de ahí sale el retrato del pequeño escorpiano.

Lo que cuenta la tradición

Según los astrólogos, sería un niño de mirada muy directa, capaz de hacerse entender con los ojos antes que con las palabras. Viviría todo con intensidad, lo bueno y lo menos bueno, y necesitaría muestras de cariño claras y frecuentes aunque no siempre las pida.

Se le describe franco al dar su opinión y reservado con lo suyo. Tendría su mundo privado, sus secretos de niño, sus escondites. Y a la vez lo notaría todo, porque la tradición le atribuye una intuición muy fina y una curiosidad enorme por los misterios: los cuentos de detectives, los mapas del tesoro, las preguntas que los mayores dejan sin contestar.

Con los amigos sería leal hasta el final, de pocos pero para siempre. Por eso las promesas le importarían tanto. Tendría energía de sobra para el deporte y el juego, y en la adolescencia, muchas ganas de decidir por sí mismo y poca paciencia con lo que se le imponga sin explicación.

Lo que el signo no cuenta

¿Y si tu hijo de Escorpio resulta abierto, parlanchín y nada misterioso? Es de lo más corriente. El signo solar es solo una pieza de la carta, y la Luna o el ascendente pueden pintar a un niño muy distinto; lo que de verdad pesa es su temperamento, su familia y lo que vive cada día.

De la tradición salen algunas ideas que sirven a cualquier niño con un mundo interior intenso. Cumplir lo que se le promete, o explicarle por qué no se pudo. Dejarle a mano libros de misterio, de historia y de ciencia para alimentar su curiosidad. Hablar las cosas y razonarlas con él, en lugar de imponerlas, y respetar su necesidad de intimidad. Dicho esto, ninguna de estas pistas sustituye a conocerlo de cerca.

Ante cualquier duda sobre su desarrollo, sus emociones o su manera de relacionarse, quien puede orientarte es su pediatra, un psicólogo infantil o su escuela, no una carta astral. Para seguir, lee cómo describe la tradición a los niños de Leo, otro signo fijo, a la madre escorpiana y a los niños según su elemento. Hay más en la sección de signos del zodiaco y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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