Los niños de Libra según la tradición astrológica

Redacción Leotarot.com · Publicado el 8 de octubre de 2026

Los niños de Libra son los que nacen con el Sol en este signo, más o menos entre el 23 de septiembre y el 22 de octubre (el día del cambio varía un poco de un año a otro). La tradición los pinta amables, sociables y muy sensibles a la armonía de su alrededor. Como todo retrato simbólico, ayuda a observar y no debería encasillar a nadie.

La balanza en la cuna

Libra empieza con el equinoccio de septiembre, cuando el día y la noche duran casi lo mismo y comienza el otoño en el hemisferio norte. Hay quien ve en ese empate el origen de su símbolo. Es un signo de aire y cardinal, y lo rige Venus, el planeta que la astrología une con la belleza, el afecto y el gusto por compartir. Le corresponden el viernes, el dies Veneris de los romanos, y el cobre, el metal que la tradición dio a Venus.

La balanza tiene una historia larga. En Babilonia, esas estrellas ya eran unas balanzas consagradas a Shamash, el dios del sol y de la justicia. Los griegos las tomaron por las pinzas del escorpión vecino, y fueron los romanos quienes volvieron a verlas como una balanza y le dieron su nombre latino.

Pesar, comparar, buscar el punto justo: ese es el equipaje del pequeño libriano.

Lo que cuenta la tradición

Según los astrólogos, sería un bebé sonriente que se va en brazos de cualquiera que le haga un mimo, y un niño que disfruta rodeado de gente. Los gritos y las peleas le afectarían mucho. Ante una discusión tendería a apartarse a un rincón tranquilo hasta que pase la tormenta, y en cambio se le vería a gusto con la luz cálida, la música suave y una habitación agradable.

Elegir sería su gran asunto. Entre el helado de fresa y el de chocolate podría dudar tanto que preferiría que otro decidiera por él. La tradición aconseja no meterle prisa ni levantar la voz en esos momentos, porque la presión lo bloquearía todavía más.

En el juego con otros niños se le atribuye un sentido de la justicia muy despierto: sería el que reparte a partes iguales, el que pone paz y procura que nadie se quede fuera. Tendría encanto de sobra para ablandar a los mayores, gusto por la música y el baile, y más interés por las artes que por los deportes bruscos. En la adolescencia, dicen, pasaría un buen rato delante del espejo.

Mirar más allá de la balanza

¿Tu hijo de Libra decide en un segundo y le encanta el fútbol? Ningún problema. El signo solar es una pieza de la carta, junto a la Luna y el ascendente, y nada de esto pesa tanto como su temperamento, su familia o lo que vive cada día.

Lo que propone la tradición para un pequeño Libra sirve para casi cualquier niño: ofrecerle opciones cortas, de dos en dos, para que practique elegir sin agobio; dejar que vea cómo los mayores resuelven un desacuerdo con calma; y hacerle sitio a la música en casa. Al fin y al cabo, la armonía que más se aprende es la que se ve.

Ante cualquier duda sobre su desarrollo, sus emociones o su manera de relacionarse, la persona indicada es su pediatra, un psicólogo infantil o su escuela, no una carta astral. Para seguir, lee cómo describe la tradición a los niños de Géminis, otro signo de aire, a la madre libriana y a los niños según su elemento. Hay más en la sección de signos del zodiaco y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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