Los niños de Tauro según la tradición astrológica

Redacción Leotarot.com · Publicado el 8 de octubre de 2026

Los niños de Tauro son los que nacen con el Sol en este signo, más o menos entre el 21 de abril y el 20 de mayo (según el año, la fecha se corre un día). La tradición astrológica los imagina cariñosos, tranquilos y muy firmes en lo que deciden. Conviene leerlo como un retrato simbólico, que ayuda a mirar y no a etiquetar.

Venus en la cuna

Tauro es un signo de tierra y fijo: cae en plena primavera del hemisferio norte, cuando la estación ya está asentada y el campo en flor. Lo rige Venus, que la astrología asocia con el afecto, los sentidos y el disfrute de las cosas sencillas. Comparte con Libra el viernes, el día que la semana planetaria dedica a Venus, y el cobre como metal.

El toro es una de las figuras más antiguas del cielo. En Babilonia ya se llamaba el Toro del Cielo, y los griegos vieron en él a Zeus convertido en un toro blanco para llevarse a la princesa Europa. Su estrella más brillante, la anaranjada Aldebarán, marca el ojo del animal. Su nombre árabe significa «el seguidor», porque cruza el cielo detrás de las Pléyades, el cúmulo de las siete hermanas, que también forma parte de la constelación.

Un animal paciente que no se mueve hasta que quiere. Así empieza el retrato.

Lo que cuenta la tradición

Según los astrólogos, sería un bebé feliz en brazos, entre abrazos y caricias, y un niño que reparte besos sin que nadie se los pida. Se le describe sereno, de enfados poco frecuentes, y muy sensible a lo que le rodea: los tonos pastel y la música baja lo calmarían, y los ruidos fuertes o los colores chillones lo pondrían nervioso.

No le gustaría que lo sacaran a actuar delante de extraños; si se insiste, dicen, se quedaría quieto y mudo. Esa misma firmeza aparecería cuando algo se le mete en la cabeza. Las órdenes a gritos no lo moverían ni un milímetro, y un abrazo con una explicación clara, quizá sí.

La tradición le atribuye sentido común, buena memoria y mucho cuidado con sus cosas, que tendría siempre en orden y que le costaría prestar. Aprendería a su ritmo, sin saltarse pasos, y lo aprendido ya no se le olvidaría. Le encantarían las manualidades: el barro, la plastilina, los lápices de colores, todo lo que se toca y se modela con las manos.

Pequeñas costumbres para un niño de tierra

De ese retrato salen tres costumbres sencillas:

  • Dale su tiempo. Avísale de los cambios de plan con antelación y deja que termine lo que está haciendo antes de pasar a otra cosa.
  • Explícale el porqué. Una razón clara y corta le convence más que una orden; si se planta, un abrazo abre más puertas que una discusión.
  • Ponle las manos a trabajar. Barro, plastilina, pintura de dedos o un juego de construcciones le dan algo que tocar, ordenar y terminar a su manera.

¿Y si tu hijo de Tauro es rápido, ruidoso y nada casero? Pasa a menudo. El signo solar es solo una pieza de la carta, junto a la Luna y el ascendente, y su carácter depende mucho más de su temperamento, de su familia y de lo que vive. Eso sí, ante cualquier duda sobre su desarrollo, su manera de aprender o sus emociones, quien puede orientarte es su pediatra, un psicólogo infantil o su escuela, no una carta astral.

Para seguir, lee cómo describe la tradición a los niños de Capricornio, otro signo de tierra, a la madre de Tauro y a los niños según su elemento. Hay más en la sección de signos del zodiaco y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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