El tarot, Viterbo y los polos: lo que cuenta la crónica de 1379

Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026

En muchos textos se lee que el tarot llegó a Europa en 1379 por la ciudad italiana de Viterbo. La crónica que lo cuenta habla en realidad de un juego de naipes, y el tarot apareció varias décadas más tarde. Aquí tienes qué dice ese documento, cómo nació la palabra «naipe» y qué se entiende por los polos de los cuatro primeros arcanos.

Lo que dice la crónica de Viterbo

De Viterbo, al norte de Roma, se conservan tres crónicas del siglo XV que copian otra más antigua, hoy perdida. Una de ellas la escribió Giovanni di Juzzo di Covelluzzo, que murió en 1480. En la entrada de 1379 anota que llegó a la ciudad el juego de las cartas, traído de tierra de sarracenos, donde lo llamaban naib.

Es una de las menciones de naipes más citadas en Europa, pero hay que leerla con cuidado. Se puso por escrito mucho después de los hechos, y las copias ni siquiera coinciden en la palabra, que aparece con varias grafías por los errores de los copistas. Y en ningún momento dice que aquello fuera un tarot.

De «naib» a «naipe»

La pista de la palabra lleva a Egipto, aunque no al de los faraones. Los mamelucos, que gobernaban Egipto y Siria, jugaban con barajas de cuatro palos (copas, monedas, espadas y palos de polo) cuyas figuras llevaban títulos de la corte: el rey, su lugarteniente, el nā'ib, y un segundo lugarteniente. De ese nā'ib salieron el naibbe italiano, el naip catalán y nuestro «naipe».

Viterbo, además, no fue la primera. La palabra naip aparece ya en un diccionario de rimas catalán de 1371; Florencia prohibió por esos años un juego llamado naibbe, y en 1377 un fraile del alto Rin, Juan de Rheinfelden, describió una baraja con cuatro reyes sentados en su trono. Los naipes entraron en Europa por varios puertos casi a la vez.

El tarot llegó después

El tarot es otra cosa: una baraja de naipes a la que se añadieron 22 cartas ilustradas que ganan a todas las demás. Nació en las cortes del norte de Italia hacia 1440, más de medio siglo después de la nota de Viterbo. La idea de que procede del antiguo Egipto, como un libro sagrado cuyas hojas se separaron, tampoco es una tradición oral remota: la propuso el francés Antoine Court de Gébelin en 1781.

El modelo que hoy llamamos tarot de Marsella no es del siglo XV. Las cartas de ese tipo más antiguas que se conocen son del XVII, y la versión que más se ha copiado es la del naipero marsellés Nicolas Conver, de 1760. En 1930, Paul Marteau, al frente de la casa francesa Grimaud, reeditó un tarot basado en el de Conver que se convirtió en el modelo de referencia, y en 1949 publicó un libro de interpretación que da mucho peso a los colores, los gestos y los números. En esa línea de lectura, el rojo se asocia con lo activo y con las pasiones, y el azul, con lo receptivo.

Los cuatro primeros arcanos y sus polos

Muchos lectores ven los cuatro primeros arcanos mayores como dos parejas. La verdad es que la baraja lo pone fácil.

El Mago (I) está de pie ante una mesa llena de objetos: es el que empieza, la voluntad que se pone en marcha. La Papisa (II), que otras barajas llaman la Sacerdotisa, está sentada, con tiara y un libro abierto sobre las rodillas: es el saber que se guarda y madura en silencio. Juntos forman los dos polos del mundo espiritual, actuar y recibir.

La Emperatriz (III) y el Emperador (IIII) bajan esa polaridad a la materia. Los dos están sentados, con un cetro y un escudo con un águila. Ella encarna la fecundidad y la creación; él, el orden y la estabilidad, y en la baraja de Marsella aparece de perfil, con las piernas cruzadas.

¿Ves la secuencia? Primero la chispa y la escucha; después, lo que nace y lo que se organiza.

Mira los cuatro primeros arcanos

  1. Ponlos en fila. Saca de tu baraja el I, el II, el III y el IIII y fíjate en lo que hace cada figura: quién está de pie, quién sentado y hacia dónde mira.
  2. Júntalos por parejas. El Mago con la Papisa y la Emperatriz con el Emperador. Apunta qué aporta cada polo y qué le falta sin el otro.
  3. Busca el polo que te falta. Ante un proyecto, piensa si sueles empezar sin escuchar, como un Mago sin Papisa, o si lo planeas todo y no arrancas nunca. Deja a la vista unos días la carta que necesitas.

Para seguir, repasa qué es el tarot y de dónde viene, la relación entre la baraja española y el tarot de Marsella y el significado de los arcanos del 0 al 6. Encontrarás más en la sección de tarot y en el tarot temático.

Texto nuevo de la Redacción de Leotarot.com, redactado con ayuda de herramientas y revisado por la redacción.

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