Experiencias cercanas a la muerte en la historia y en otras culturas

Redacción Leotarot.com · Publicado el 14 de octubre de 2026

Mucho antes de que existiera la expresión, ya había quien despertaba de una enfermedad grave contando un viaje al otro mundo. Monjes medievales, mujeres humildes del Tíbet y enfermos de aldeas indias han dejado relatos con rasgos comunes y diferencias muy marcadas. Este recorrido muestra qué se parece, qué cambia y qué han concluido quienes los han comparado.

Drythelm, el hombre que volvió

Hacia el año 700, en el reino de Northumbria, entre el norte de Inglaterra y el sur de Escocia, un padre de familia llamado Drythelm enfermó y pareció morir. Horas después se incorporó, ante el espanto de todos menos de su mujer. Lo cuenta Beda el Venerable en su Historia eclesiástica del pueblo inglés, terminada hacia el 731 (libro quinto, capítulo 12).

Según el relato, un guía de rostro luminoso lo llevó por un valle donde las almas pasaban de las llamas al granizo y al hielo, le mostró la boca de un pozo de fuego y lo condujo después a una pradera llena de luz y de perfume, con gente feliz. Más allá se adivinaba una claridad aún mayor, en la que no le dejaron entrar. Tenía que volver y vivir de otra manera.

Lo hizo. Repartió sus bienes entre su mujer, sus hijos y los pobres, y se retiró al monasterio de Melrose, donde rezaba de pie dentro del río Tweed aunque bajara helado.

Un siglo antes, el papa Gregorio Magno había reunido en sus Diálogos, escritos en Roma hacia el 593, varios casos de muertos que volvían. En uno, un hombre llamado Esteban muere en Constantinopla y es llevado ante un juez que lo devuelve a la vida: a quien había mandado buscar era a Esteban el herrero, que vivía cerca y murió a esa misma hora.

Del juicio medieval al túnel del Bosco

En 1987, la historiadora de las religiones Carol Zaleski comparó en Otherworld Journeys («Viajes al otro mundo») estos relatos medievales con los modernos. Encontró mucho en común: la muerte aparente, el alma que flota sobre el cuerpo, los guías, el repaso de la vida, un paraíso luminoso y una vida transformada al volver. También diferencias claras. En la Edad Media pesan el infierno y el castigo, los guías son ángeles o santos y el repaso de la vida es un juicio; en los relatos modernos, los guías suelen ser familiares fallecidos y el repaso se parece más a una lección. Para Zaleski, cada época describe ese umbral con las imágenes de su cultura.

Entre los dos mundos queda una pintura. En las Gallerie dell'Accademia de Venecia se conservan cuatro tablas atribuidas a El Bosco, las Visiones del más allá, pintadas a caballo entre los siglos XV y XVI. En una de ellas, el Ascenso al Empíreo, unos ángeles acompañan a las almas hacia un túnel de anillos concéntricos que se abre a una luz intensa, con una figura al fondo. Varios historiadores del arte la han comparado con los relatos actuales, aunque nadie sabe qué textos o visiones tenía en mente el pintor.

Los delok, los que regresan en el Tíbet

En tibetano, délok significa «el que ha vuelto de la muerte». Así se llama a personas, a menudo mujeres de origen humilde, que parecen morir, recorren los infiernos, asisten al juicio de Yama, el señor de los muertos, y regresan con mensajes de los difuntos para los vivos. Sus relatos tienen un fin moral muy claro: animar a obrar bien para evitar un mal renacimiento.

Los textos conservados van de principios del siglo XVI a mediados del XVIII. El más influyente se atribuye a Lingza Chökyi, una madre de tres hijos de la región de Derge cuya existencia no se ha podido comprobar, y sirvió de modelo a muchos otros. La tradición sigue viva en Bután, donde la estudia sobre el terreno la tibetóloga Françoise Pommaret. El tránsito entre la muerte y el renacimiento que describe el budismo tibetano se cuenta en la muerte según el Bardo Thödol.

La India y Japón: libros equivocados y ríos

En la India, la psicóloga Satwant Pasricha estudió estos relatos desde los años ochenta, primero con el psiquiatra Ian Stevenson. Un rasgo se repetía: unos mensajeros llevan al enfermo ante alguien que consulta un libro o unos papeles y descubre que se han equivocado de persona. En uno de esos casos, el encargado del libro reprende a los mensajeros por haberle traído a un estudiante en vez de a un jardinero del mismo nombre. Stevenson los llamó casos de confusión burocrática. ¿Te recuerda al herrero de Gregorio Magno? Catorce siglos los separan.

En esos testimonios indios, el túnel apenas aparece, y casi todas las experiencias ocurrieron en casa, no en un hospital.

En Japón, un análisis de 2016 de veintidós relatos encontró que las imágenes más repetidas eran un río y unas flores, y más de la mitad mencionaba las dos. El río evoca el Sanzu, el que según la tradición budista japonesa cruzan los difuntos. Otro estudio, de 2014, señaló que en los casos japoneses faltaba el repaso de la vida.

Lo que concluyen los estudios comparados

El sociólogo Allan Kellehear ha vuelto varias veces sobre estas comparaciones. En 1993 sostuvo que el túnel y el repaso de la vida parecían ligados a la cultura, presentes sobre todo en sociedades donde dominan las grandes religiones históricas, y que las explicaciones sociales e históricas convencían más que las biológicas. En 2008, tras revisar los relatos no occidentales publicados hasta 2005, concluyó que unos rasgos parecen comunes a todas las culturas, otros son propios de cada una y en algunos la pregunta sigue abierta.

Pistas para leer cada relato en su contexto

Cuando te llegue un relato de este tipo, fíjate en quién guía al viajero (un ángel, un pariente, un mensajero con un libro) y en el paisaje que encuentra: una pradera, un río, un túnel. Esos detalles dicen mucho de lo que su tradición le enseñó a esperar, y por eso no conviene sumar relatos de épocas y lugares distintos como si fueran uno solo.

Eso sí, que la forma cambie no hace menos real la vivencia para quien la tuvo, sea un monje de Melrose, una mujer tibetana o un paciente reanimado en un hospital. Lo que se ha medido en esos hospitales está en las pruebas de la reencarnación, y cómo imaginan las tradiciones a los difuntos, en cómo somos en el más allá. Tienes más en la sección de espiritualidad y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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