Respiración mántrica: el pranayama, el rosario y lo que se ha medido
Redacción Leotarot.com · Publicado el 14 de octubre de 2026
La respiración mántrica une dos prácticas muy antiguas: respirar despacio y repetir un sonido. El yoga la sitúa dentro del pranayama, el cristianismo tiene algo parecido en el rosario, y la medicina ha medido qué le pasa al cuerpo cuando el aliento se hace lento. Esto es lo que se sabe, sin promesas de curación.
El aliento en la tradición del yoga
Pranayama une dos palabras sánscritas: prana, el aliento o la energía vital, y ayama, que se traduce como extensión, control o contención. En los Yoga Sutras de Patanjali es el cuarto de los ocho miembros del yoga. Va después de las normas de conducta, la disciplina personal y la postura, y antes del recogimiento de los sentidos, la concentración, la meditación y la absorción final. Los sutras 49 a 53 del segundo libro lo describen como la regulación de la inspiración y la espiración, una vez asentada la postura, y dicen que deja la mente preparada para concentrarse.
Siglos después, los manuales de hatha yoga desarrollaron técnicas concretas, entre ellas la retención del aire, kumbhaka. El más conocido, el Hatha Yoga Pradipika, del siglo XV, compara el trabajo con el aliento con la doma de leones, elefantes y tigres, que se hace poco a poco, y avisa de que una práctica mal hecha perjudica. Maestros modernos como B. K. S. Iyengar repetían la misma idea: el pranayama se aprende con un profesor con experiencia y sobre una práctica ya asentada.
Un sonido que marca el ritmo
Un mantra es una sílaba, una palabra o una frase que se repite. ¿Qué tiene que ver con la respiración? Mucho. Mientras se pronuncia una frase no se puede tomar aire, así que recitar despacio obliga a alargar la espiración, y quien repite un mantra con calma acaba respirando más despacio aunque no se lo proponga. El sonido hace de metrónomo.
La respuesta de relajación
El cardiólogo estadounidense Herbert Benson (1935-2022), profesor de la Facultad de Medicina de Harvard, estudió con Robert Keith Wallace a personas que practicaban meditación trascendental, una técnica basada en repetir un mantra. Mientras meditaban, bajaban su metabolismo, el ritmo de la respiración y el del corazón. Benson llamó a ese conjunto de cambios respuesta de relajación, lo contrario de la reacción del cuerpo ante el estrés.
En 1974 lo explicó en la revista Psychiatry con dos colegas, y en 1975 lo convirtió en un libro de enorme éxito, The Relaxation Response, escrito con Miriam Z. Klipper. Su receta tenía cuatro elementos: un lugar tranquilo, algo en lo que fijar la mente (una palabra, un sonido o una oración que se repiten), una actitud pasiva ante las distracciones y una postura cómoda. Benson fundó después en el Hospital General de Massachusetts un instituto de medicina mente y cuerpo, que desde 2006 lleva su nombre.
El rosario y el mantra en el laboratorio
En 2001, un equipo dirigido por Luciano Bernardi, de la Universidad de Pavía, publicó en el British Medical Journal un estudio con 23 adultos sanos, hecho en Florencia y Pavía. Midieron su respiración, su pulso, su tensión y su circulación cerebral mientras respiraban o hablaban con normalidad, mientras rezaban el avemaría en latín, a dos voces, como en el rosario, y mientras repetían un mantra de yoga que les enseñó un profesor.
Las dos recitaciones llevaron la respiración a unas seis por minuto, bastante más despacio de lo habitual. Con ese ritmo, las oscilaciones naturales del pulso y de la tensión crecieron y se acompasaron con el aliento, y aumentó la sensibilidad del barorreflejo, el mecanismo que ajusta el pulso a los cambios de tensión.
Los autores fueron prudentes. Concluyeron que esas fórmulas rítmicas tienen efectos psicológicos favorables y, quizá, fisiológicos, en un estudio pequeño y con personas sanas. En 2018, una revisión de Andrea Zaccaro y sus colegas en la Universidad de Pisa encontró solo quince estudios de calidad suficiente sobre la respiración lenta y habló de pruebas interesantes pero limitadas.
Lo que no promete
La respiración mántrica no cura enfermedades ni sustituye ningún tratamiento. Puede ayudar a algunas personas a serenarse, y eso es lo que permiten decir los datos. Dicho esto, conviene tener presentes algunas cosas.
Aquí no se retiene el aire. La retención de algunas escuelas de yoga no es para principiantes ni para practicarla por libre. Si al respirar notas mareo, hormigueo en las manos o alrededor de la boca, estás respirando de más: vuelve a tu ritmo normal. Y quien tenga una enfermedad del corazón o de los pulmones, como asma, una enfermedad pulmonar crónica o una arritmia, debe consultar a su médico antes de hacer ejercicios de respiración. Ante una ansiedad que no se va, lo indicado es un médico o un psicólogo.
Cinco minutos con un mantra
- Siéntate con la espalda recta y apoyada si lo necesitas. Una silla sirve. Afloja los hombros y deja las manos sobre los muslos.
- Elige una frase corta que signifique algo para ti. Puede ser una palabra de tu tradición, el comienzo de una oración que sepas de memoria o una sílaba como om. Tiene que caber en una espiración sin esfuerzo.
- Inspira por la nariz con calma y di la frase al soltar el aire. En voz baja o en un susurro. No retengas el aire ni fuerces el ritmo: si con los días se acerca a seis respiraciones por minuto, bien, y si no, también.
- Para en cuanto notes mareo u hormigueo. Vuelve a respirar con normalidad y deja la práctica para otro día. Si tienes una enfermedad del corazón o de los pulmones, pregunta antes a tu médico.
Si te atrae este camino, mira las técnicas de meditación; para la respiración rápida y sus riesgos, lee lo que se sabe del rebirthing o respiración consciente. Hay más en la sección de espiritualidad y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.