El rebirthing o respiración consciente: origen, sesiones y riesgos
Redacción Leotarot.com · Publicado el 7 de octubre de 2026
El rebirthing, que en español se llama también renacimiento o respiración consciente, usa una respiración rápida y continua para, según quienes lo practican, revivir el propio nacimiento y soltar tensiones antiguas. Nació en Estados Unidos en los años setenta y se ha extendido por muchos países. Aquí verás cómo surgió, cómo es una sesión, qué le pasa al cuerpo y por qué no sustituye ningún tratamiento médico ni psicológico.
Leonard Orr y la bañera
Su creador fue el estadounidense Leonard Orr (1937-2019). Según su propio relato, pasó años experimentando con la respiración, la relajación y los baños largos de agua caliente, hasta que, metido en la bañera, sintió que volvía a vivir su nacimiento. En los primeros años setenta empezó a guiar a otras personas en bañeras calientes y, más tarde, también en seco.
En 1977 publicó con Sondra Ray Rebirthing in the New Age, el libro que dio a conocer la técnica, y formó a guías a los que llamaba rebirthers, renacedores. Orr sostenía que respirar bien podía curar enfermedades y aliviar el dolor. Nunca se ha demostrado.
Cómo es una sesión
Quienes lo practican suelen proponer una serie de unas diez sesiones de alrededor de una hora. Las primeras se hacen en seco, tumbado en una colchoneta, y algunas de las últimas, en agua caliente o fría. Cada sesión empieza con una conversación: el guía pregunta por el nacimiento, la infancia y las relaciones, y busca con la persona las ideas negativas que, según esta escuela, se repiten en su vida.
Luego llega la respiración. Es una respiración conectada y circular, sin pausa entre la inspiración y la espiración, siempre por la nariz o siempre por la boca, durante un buen rato. El guía acompaña, anima a seguir y deja un tiempo de descanso al final.
La teoría de fondo habla de cinco grandes fuentes de malestar: el trauma del nacimiento, la desaprobación de los padres, los pensamientos negativos acumulados, un impulso inconsciente hacia la muerte y la huella de vidas pasadas. Son creencias de la escuela, no diagnósticos.
Lo que le pasa al cuerpo
Respirar mucho más deprisa o más hondo de lo que el cuerpo necesita tiene un nombre: hiperventilación. Al expulsar demasiado dióxido de carbono, su nivel en la sangre baja, y eso explica casi todo lo que se siente durante una sesión intensa. Mareo y debilidad. Hormigueo alrededor de la boca y en las manos. Espasmos en los músculos de manos y pies, palpitaciones o una opresión en el pecho.
Los renacedores suelen leer esas sensaciones como bloqueos que se liberan. Sus críticos tienen una explicación más sencilla: la bajada del dióxido de carbono. Tampoco es cierto que el 70 % de las toxinas del cuerpo salga con la respiración, como se lee a veces. Los pulmones expulsan sobre todo dióxido de carbono y vapor de agua, y del resto de los desechos se ocupan el hígado y los riñones.
Lo que dice la investigación
No hay pruebas de que nadie pueda recordar su propio nacimiento. Los recuerdos que aparecen en estas sesiones se consideran recuerdos falsos, construidos con la sugestión y la imaginación, un mecanismo que se explica a propósito de la regresión hipnótica a vidas pasadas. En 2006, una encuesta a más de cien expertos en salud mental, publicada en la revista Professional Psychology, situó las terapias de renacimiento entre los tratamientos desacreditados.
Otra cosa son las técnicas de respiración en general. Un metaanálisis publicado en 2023 en Scientific Reports encontró un efecto de pequeño a moderado sobre el estrés, la ansiedad y la depresión, aunque mezclaba técnicas muy distintas y la mayoría de los estudios tenía un riesgo de sesgo moderado.
Y conviene no confundirlo con la llamada terapia de renacimiento de algunos grupos de terapia del apego, que no se basa en la respiración sino en simular un parto. En el año 2000 murió una niña de diez años en Colorado, en Estados Unidos, durante una de esas sesiones, y al año siguiente ese estado las prohibió.
A quién no se le recomienda
Las propias escuelas de respiración intensa, como la holotrópica de Stanislav Grof, desaconsejan estas prácticas a las embarazadas y a quienes tienen enfermedades del corazón, la tensión muy alta, epilepsia, glaucoma o una operación o una fractura reciente. Tampoco es para quien ha sufrido ataques de pánico, psicosis u otro trastorno mental grave. ¿Tomas medicación o tienes una enfermedad crónica? Consulta antes con tu médico.
Y vale para todos: el rebirthing no sustituye un tratamiento médico ni psicológico. Ante una depresión, un trauma o una ansiedad fuerte, lo indicado es un psicólogo o un psiquiatra.
Tres comprobaciones antes de una primera sesión
- Repasa con calma la lista de contraindicaciones; ante la duda, no lo pruebes.
- Pregunta al guía qué formación tiene, qué hará si te mareas o te angustias y si puedes parar cuando quieras.
- Desconfía de quien prometa curarte, te pida dejar un tratamiento o te venda por adelantado un paquete caro de sesiones.
Al fin y al cabo, respirar es lo más natural del mundo, y para calmarse no hace falta forzarlo. Si buscas ese camino, prueba las técnicas de meditación, donde el aire solo se observa. Hay más en la sección de paranormal y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.