Vastu shastra: la tradición india de la casa, las direcciones y el mandala

Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026

El vastu shastra es la tradición india que enseña a orientar y repartir una casa, un templo o una ciudad según los puntos cardinales. Nació ligado a la construcción sagrada y en la India se sigue consultando al comprar, construir o reformar una vivienda. Con el feng shui comparte algunas ideas, y en muchas otras va por su lado.

La ciencia de la morada

El nombre junta dos palabras del sánscrito. Vastu es la morada, la casa con el terreno en el que se levanta; shastra, el tratado o la enseñanza. Se suele traducir como «ciencia de la arquitectura» o «de la morada».

Sus fuentes escritas son antiguas. La Brihat Samhita del astrónomo Varahamihira, del siglo VI, dedica un capítulo a la arquitectura. El Samarangana Sutradhara, atribuido al rey Bhoja de Dhar, del siglo XI, trata de templos, ciudades, casas e incluso de máquinas. Hay más manuales, como el Mayamata o el Manasara, y capítulos sueltos en los Puranas y en los Agamas, los textos del culto en los templos. A veces se lee que el vastu viene de la civilización del Indo, pero los especialistas lo consideran una especulación, porque la escritura de aquella cultura sigue sin descifrarse.

Un gigante tendido bajo cada casa

La pieza central del vastu es un dibujo: el Vastu Purusha mandala. Detrás hay un mito. Cuenta que, al principio, surgió un ser enorme que amenazaba con tragarse el mundo, y que los dioses lo derribaron y lo sujetaron boca abajo contra el suelo. Brahma se sentó en su centro y más de cuarenta divinidades se repartieron el resto de su cuerpo. Su cabeza quedó hacia el noreste y sus pies hacia el suroeste.

Ese ser, Vastu Purusha, sería el espíritu de cada solar. El mandala lo convierte en una cuadrícula que se coloca sobre el plano. Hay cuadrículas de muchos tamaños, y las más usadas son la de 64 casillas, de ocho por ocho, y la de 81, de nueve por nueve. Cada casilla pertenece a una divinidad, y el centro, el Brahmasthana o «lugar de Brahma», debe quedar despejado.

Ocho guardianes para ocho direcciones

Cada punto cardinal tiene su guardián, uno de los ocho dikpalas de la tradición hindú, y de él sale el uso que el vastu recomienda para esa parte de la casa.

El norte es de Kubera, el dios de la riqueza, y por eso se aconseja guardar allí los objetos de valor y los documentos. El este pertenece a Indra, rey de los dioses y señor del tiempo atmosférico; es la dirección del sol naciente y una de las preferidas para la entrada. El sur es de Yama, señor de la muerte, y el oeste, de Varuna, el de las aguas.

Las esquinas pesan tanto como los lados. El noreste, de Ishana, una forma de Shiva, es la zona más sagrada: allí van el altar o la sala de oración y el agua, y conviene que esté limpio, luminoso y libre. El sureste es de Agni, el fuego, y es el sitio de la cocina. El suroeste, de Nirriti, pide lo pesado y estable, y suele acoger el dormitorio principal. El noroeste es de Vayu, el viento, y se asocia con lo que va y viene: invitados, despensa, ventilación.

Hay una regla sobre el sueño que se repite mucho: dormir con la cabeza hacia el sur o el este, y nunca hacia el norte.

Primos lejanos: vastu y feng shui

Los dos ordenan la casa por direcciones, dan valor al centro y trabajan con elementos. Pero no son los mismos. El feng shui usa los cinco elementos chinos: madera, fuego, tierra, metal y agua. El vastu, los cinco elementos indios o pancha bhuta: tierra, agua, fuego, aire y espacio, el akasha.

Tampoco tienen el mismo origen. El feng shui nació mirando el paisaje y eligiendo dónde enterrar a los antepasados; el vastu, construyendo templos. Y el feng shui añade el tiempo, con cartas que cambian cada año y con el año de nacimiento de cada persona, mientras que el vastu se apoya sobre todo en los puntos cardinales fijos y en el recorrido del sol. Por eso a veces discrepan: el noreste es para el vastu la zona más sagrada de la casa, y para el feng shui de la brújula, la casilla del conocimiento.

¿Funciona? Científicos como el astrofísico indio Jayant Narlikar lo han llamado pseudociencia, sin relación lógica con el entorno. Otros estudiosos señalan que buena parte de sus textos son pautas prácticas sobre luz, ventilación y uso del espacio. Dicho esto, ninguna orientación de una casa sustituye a un buen arquitecto ni a un buen médico.

Prueba el vastu en tu habitación

No hace falta tirar tabiques para probar la idea. Basta con una habitación y una brújula, la del móvil sirve:

  • Deja despejado el centro del cuarto, como el lugar de Brahma.
  • Pon la cabecera de la cama de forma que duermas con la cabeza al sur o al este.
  • Aligera la esquina noreste: luz natural, una planta o un vaso de agua, y nada de trastos.
  • Lleva hacia el suroeste lo más pesado, como el armario o la librería.

Si te gusta cómo queda, sigue con el resto de la casa. Para comparar con la tradición china, lee qué diferencia los estilos de feng shui y cómo se ordena el dormitorio según el feng shui; y si te interesa la India, su astrología tiene nombre propio: la astrología védica o Jyotish. Tienes más en la sección de futuro y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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