«Platillo volante»: una expresión con más historia de la que parece

Redacción Leotarot.com · Publicado el 7 de octubre de 2026

Casi todo el mundo atribuye la expresión «platillo volante» al piloto estadounidense Kenneth Arnold, en 1947. La historia es algo más enredada: un granjero de Texas ya había comparado con un platillo algo que vio en el cielo casi setenta años antes, y la frase que se hizo famosa no la dijo Arnold, sino los titulares.

Texas, enero de 1878

El viernes 25 de enero de 1878, el Denison Daily News, un diario de Denison, en el norte de Texas, publicó una nota titulada «Un fenómeno extraño». Contaba que John Martin, un granjero que vivía a unos diez kilómetros al sur de la ciudad, había salido a cazar el martes por la mañana cuando vio un objeto oscuro, muy alto, hacia el sur.

Al principio parecía del tamaño de una naranja. Fue creciendo, y cuando volvió a mirarlo, después de descansar la vista, avanzaba a una velocidad asombrosa. Al pasar por encima de él, tenía el tamaño de un platillo grande. A Martin le recordaba a un globo.

La verdad es que Martin no habló de la forma del objeto, sino de su tamaño aparente, igual que decimos que la luna llena parece una moneda. Después de 1947, alguien rescató la nota como un precedente curioso, y desde entonces aparece en muchos libros sobre ovnis, a veces con la fecha o los detalles cambiados.

Aeronaves, «foo fighters» y cohetes fantasma

Cada época ha nombrado con su propio vocabulario lo que no sabía explicar en el cielo. Entre noviembre de 1896 y la primavera de 1897, los periódicos de California y del Medio Oeste de Estados Unidos se llenaron de airships, aeronaves misteriosas con forma de puro y un foco delante. Eran los años de los primeros dirigibles.

En la Segunda Guerra Mundial, los pilotos aliados de caza nocturna llamaban foo fighters a unas bolas de luz que creían ver junto a sus aviones. El nombre lo sacó en noviembre de 1944 un operador de radar de una tira cómica muy leída. En 1946, Suecia registró unos dos mil avisos de spökraketer, «cohetes fantasma», y se llegó a sospechar de pruebas soviéticas con cohetes alemanes capturados. Muchos resultaron ser meteoros.

Los científicos del panel Robertson lo dijeron en 1953: si la expresión «platillo volante» hubiera estado de moda entre 1943 y 1945, aquellas luces de la guerra se habrían llamado así. Hay relatos mucho más antiguos de luces en el cielo, como el del general japonés que mandó investigarlas, que contamos en los ovnis en la antigüedad.

Junio de 1947: el titular que hizo fortuna

Lo que vio Arnold el 24 de junio de 1947 está en la historia de los ovnis desde Kenneth Arnold. Aquí interesa lo que pasó al día siguiente en la redacción del East Oregonian, un diario de Pendleton, en Oregón. El periodista Bill Bequette y su editor, Nolan Skiff, escribieron una nota breve que la agencia Associated Press repartió por todo el país, con una frase inexacta: «nueve objetos brillantes parecidos a platillos».

Arnold lo aclaró después en una entrevista de la cadena CBS. Él había usado la imagen para el modo de volar, como un platillo que rebota al lanzarlo sobre el agua, no para la forma. Daba igual. El 26 de junio, el Chicago Sun tituló que un piloto de Idaho había visto «platillos volantes supersónicos», uno de los primeros usos impresos que se conocen de flying saucer. Los titulares hicieron el resto, junto con flying disc, «disco volador».

En agosto, una encuesta de Gallup encontró que el 90 % de los estadounidenses había oído hablar de los platillos volantes; del Plan Marshall, solo la mitad. Una comparación sobre el modo de volar se había convertido en la forma de una nave, y hay quien piensa que por eso tantos testigos posteriores describieron discos.

Del platillo al ovni

La expresión viajó enseguida: soucoupe volante en francés, disco voador en portugués, fliegende Untertasse en alemán. En español conviven «platillo volante» y «platillo volador», y el diccionario de la Real Academia recoge las dos como sinónimos de ovni.

El nombre se quedó corto pronto. ¿Cómo llamar platillo a un triángulo o a una simple luz? Edward Ruppelt, que dirigió el Proyecto Libro Azul de la Fuerza Aérea estadounidense a comienzos de los años cincuenta, contó en su libro de 1956 que él creó el término oficial UFO, objeto volador no identificado, para sustituir a «platillo volante». De esa expresión, traducida, viene la sigla «ovni», que el diccionario ya escribe en minúscula, como una palabra más. Los organismos oficiales de Estados Unidos hablan ahora de fenómenos anómalos no identificados.

Pistas para leer un relato antiguo

  • Busca el texto original y su fecha: la nota de Denison existe y se ha consultado en archivo, pero muchas versiones que circulan cambian el año o los detalles.
  • Mira qué compara el testigo, si el tamaño, la forma o el movimiento: el «platillo» de 1878 medía un tamaño aparente, y el de 1947 describía un vuelo.
  • Pregúntate con qué tecnología de su tiempo se explicaba: dirigibles en 1897, cohetes en 1946, discos a partir de 1947.

Para seguir, mira cómo se han interpretado objetos extraños en el cielo de algunos cuadros en las pinturas famosas que se asocian a los ovnis. Tienes más en la sección de ovnis y extraterrestres y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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