Los cuatro pilares del destino: cómo funciona el BaZi chino
Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026
Los cuatro pilares del destino son un sistema chino que describe a una persona a partir del año, el mes, el día y la hora en que nació. Cada uno de esos datos se escribe con dos caracteres, y de ahí su otro nombre: BaZi, «ocho caracteres». Aquí lo contamos como lo que es, una tradición, sin predicciones.
Ocho caracteres en cuatro columnas
El horóscopo chino que aparece en los periódicos solo mira el año: si naciste en un año del Caballo, eres Caballo. ¿Y el mes, el día y la hora? De eso se ocupa el BaZi, que coloca la fecha de nacimiento en cuatro columnas, los pilares, y cada pilar tiene dos piezas: arriba, un tronco celeste; abajo, una rama terrestre.
El pilar del año habla, según la tradición, de los antepasados y del entorno en que se crece. El del mes, de los padres y la juventud. El del día representa a la propia persona y a su pareja, y el de la hora, a los hijos y a la última etapa de la vida. Así lo explican la mayoría de los manuales.
Diez troncos y doce ramas
Los troncos celestes son diez y salen de combinar los cinco elementos chinos (madera, fuego, tierra, metal y agua) con el yin y el yang. Se llaman jia, yi, bing, ding, wu, ji, geng, xin, ren y gui: jia es madera yang, yi es madera yin, y así sucesivamente.
Las ramas terrestres son doce y se asocian a los animales del zodiaco chino: la Rata, el Buey, el Tigre, el Conejo, el Dragón, la Serpiente, el Caballo, la Cabra, el Mono, el Gallo, el Perro y el Cerdo.
Si se emparejan troncos y ramas por orden, salen sesenta combinaciones antes de que se repita la primera. Es el ciclo sexagenario, que China usa desde hace más de tres mil años: ya aparece en las inscripciones sobre huesos de la dinastía Shang para contar los días. El año 1984, por ejemplo, fue jiazi, madera yang y Rata, el primero de un ciclo nuevo.
De Li Xuzhong a Xu Ziping
Según la tradición, en la dinastía Tang ya hubo quien leía el destino con tres pilares. Se atribuye a Li Xuzhong, un funcionario que murió a principios del siglo IX, un método basado en el año, el mes y el día.
El gran cambio se asocia a Xu Ziping, un erudito del que se sabe muy poco y que vivió en tiempos de la dinastía Song (960-1279). A él se atribuye añadir la hora y, sobre todo, poner en el centro el tronco del día, que desde entonces se llama maestro del día y representa a la persona. Por eso el método se conoce también como el de Ziping, y uno de sus manuales clásicos, el Yuanhai Ziping, lleva su nombre.
A partir del maestro del día se leen los otros siete caracteres. Cada elemento alimenta a otro (la madera al fuego, el fuego a la tierra, la tierra al metal, el metal al agua y el agua a la madera) y frena a otro (la madera a la tierra, la tierra al agua, el agua al fuego, el fuego al metal y el metal a la madera). Los manuales llaman «diez dioses» a las relaciones que resultan, y buscan sobre todo el equilibrio entre los elementos de la carta.
Un calendario que sigue al sol
Aquí está el error más común de quien empieza. El BaZi no usa el año lunar del Año Nuevo chino, sino un calendario solar dividido en 24 términos. El año empieza con el llamado lichun, «comienzo de la primavera», que cae hacia el 4 de febrero, y cada mes empieza en uno de esos términos solares.
Un ejemplo lo aclara. En 1984, el Año Nuevo chino cayó el 2 de febrero. Quien nació el 3 de febrero de ese año es Rata para el horóscopo popular. Para el BaZi, en cambio, todavía no había llegado el lichun, así que su pilar del año sigue siendo el de 1983, guihai: agua yin y Cerdo.
La hora tiene sus propias reglas. El día chino se divide en doce periodos de dos horas, uno por rama, y el de la Rata va de las 23:00 a la 1:00. Hay escuelas que cambian de día a las 23:00 y otras que esperan a la medianoche, y también se discute si usar la hora oficial o la hora solar del lugar de nacimiento. Pues bien, en la España peninsular la hora oficial va por delante de la solar, y en verano la diferencia ronda las dos horas: casi una rama entera.
Para hacer las cuentas, los astrólogos chinos usan el llamado calendario de los diez mil años, que da los troncos y las ramas de cada día, o un programa que hace lo mismo.
Lo que dice y lo que no
Quienes practican el BaZi lo usan como un retrato: qué elementos abundan en la carta, cuáles faltan y cómo se combinan. La tradición añade los pilares de la suerte, etapas de diez años con su propio tronco y su propia rama. Dicho esto, es una tradición cultural, no una ciencia, y no hay pruebas de que la fecha de nacimiento marque el carácter ni el futuro de nadie.
Monta tus pilares en una tarde
Si te pica la curiosidad, bastan estos pasos:
- Busca tu hora de nacimiento en la partida, el acta o el certificado; sin ella, quédate con tres pilares, como en la época Tang.
- Si naciste en enero o a primeros de febrero, comprueba si fue antes o después del lichun de ese año.
- Anota la ciudad de nacimiento, por si quieres probar con la hora solar.
- Calcula los ocho caracteres con un calendario de los diez mil años o con un programa, y empieza por tu maestro del día.
- Lee el resultado como un mapa de elementos, nunca como una sentencia.
Y no tomes decisiones de salud, dinero o pareja por lo que diga una carta: para eso están el médico, el asesor y tu propio criterio. Para seguir, repasa los cinco elementos del calendario chino, el retrato de la Rata en el horóscopo chino o los principios del feng shui en el rincón de la pareja. Hay más en la sección de sociedad y en el tarot temático.
Texto nuevo de la Redacción de Leotarot.com, redactado con ayuda de herramientas y revisado por la redacción.