Feng shui del amor y del poder personal: cómo usar el bagua en casa
Redacción Leotarot.com · Publicado el 5 de octubre de 2026
Según el feng shui, el arte chino de ordenar el espacio, cada parte de la casa se corresponde con una parte de tu vida. El mapa que lo explica se llama bagua, y dos de sus casillas son las más consultadas: la de la pareja y la del valor propio, a la que muchos manuales llaman del poder o de la prosperidad.
Qué es el bagua y cómo se traza
La palabra significa «ocho trigramas» y procede del I Ching, el viejo libro chino de los cambios. En el feng shui tradicional, cada trigrama mira a un punto cardinal: Kun, el de la tierra, ligado a las relaciones, se sitúa al suroeste. Es la llamada escuela de la brújula.
En Occidente se ha extendido otra versión, la de las tres puertas, que el maestro Thomas Lin Yun popularizó en Estados Unidos en las últimas décadas del siglo XX. No necesita brújula y vale para cualquier vivienda, así que es la que seguimos aquí. Se traza en cuatro pasos:
- Ponte en la puerta, mirando hacia dentro.
- Divide mentalmente la estancia en tres franjas de fondo y tres de ancho. Salen nueve casillas.
- Busca las dos esquinas del fondo: la de la derecha es la de la pareja; la de la izquierda, la del valor propio y la prosperidad.
- Deja despejado el centro, que se asocia con el equilibrio de todo el conjunto.
Puedes aplicarlo a la casa entera o solo a una habitación. Mucha gente empieza por el dormitorio, que es el espacio más íntimo y el más fácil de cambiar; si es tu caso, aquí tienes más ideas sobre el feng shui en el dormitorio.
El rincón del amor
Esta zona gira en torno a una imagen: dos personas en equilibrio. Por eso el feng shui pide objetos que vayan de dos en dos y que transmitan calma. Dos velas iguales, dos cojines, dos plantas que crecen juntas. O un par de patos mandarines, un clásico de la tradición china: se cree que estas aves forman pareja para toda la vida y por eso simbolizan la fidelidad.
Si tienes pareja, vale una foto de los dos contentos. Si no la tienes, algo que represente la relación que deseas, como una figura de dos personas o un jarrón con dos tallos de flores frescas. En cuanto al color, la escuela occidental prefiere los rosas, los terracotas y los ocres, tonos del elemento tierra.
Lo que se quita importa tanto como lo que se pone. Fuera los objetos sueltos que sugieren soledad, los recuerdos de relaciones pasadas, las flores secas, lo roto, los papeles del trabajo y la televisión frente a la cama.
Un apunte de ética: este rincón expresa lo que deseas para tu vida, no sirve para atraer a una persona concreta, porque una relación depende de la voluntad de quienes la forman.
El rincón del poder personal
Muchos manuales presentan la esquina del fondo a la izquierda como la zona del dinero y recomiendan poner en ella plantas de hoja redondeada, como el árbol de jade. Hay otra lectura, más útil en el día a día: es el sitio que te recuerda lo que has conseguido.
¿Qué te hace sentir un orgullo justificado? Eso es lo que encaja ahí: un diploma, la foto de una meta que te costó alcanzar, algo hecho con tus manos. La escuela occidental asocia esta casilla con el elemento madera y con el morado y el verde. La verdad es que la idea de fondo no tiene misterio: quien reconoce lo que ha logrado mira el futuro con más confianza, y eso se nota también en cómo se relaciona con los demás.
El resto del mapa, en breve
- Al fondo, en el centro: la reputación y cómo te ven los demás.
- En el centro de la pared izquierda: la familia y las raíces.
- En el centro de la pared derecha: la creatividad y los hijos, o los proyectos que dejas a otros.
- Junto a la entrada, a la izquierda: el conocimiento, buen sitio para los libros que más te han enseñado.
- Junto a la entrada, en el centro: el camino profesional.
- Junto a la entrada, a la derecha: las personas que ayudan y los viajes. Aquí importa recibir bien a quien llega.
Tu primer bagua, paso a paso
- Ordena y limpia antes que nada. Para el feng shui, la energía no circula entre cosas acumuladas.
- Traza el bagua desde la puerta, mirando hacia dentro.
- Localiza los dos rincones en el dormitorio o en la sala.
- Escoge pocos objetos con sentido personal para cada uno. Dos o tres bastan.
- No llenes el centro. Un hueco libre en medio da sensación de calma.
- Revísalo con cada cambio de estación y retira lo que ya no te diga nada.
Si quieres ir más allá del dormitorio, repasa las reglas básicas para armonizar el hogar. Y si lo que te ronda es el amor más que la decoración, quizá te sirva leer cómo reconocer el amor verdadero. Tienes más artículos en la sección de feng shui y en el tarot temático.
Texto nuevo de la Redacción de Leotarot.com, redactado con ayuda de herramientas y revisado por la redacción.