Los sueños según la astrología: de Babilonia a tu cuaderno

Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026

La astrología relaciona los sueños con la Luna, con Neptuno y con dos casas de la carta natal: la IX en la tradición antigua y la XII en la moderna. Hay quien sostiene, además, que el planeta que domina tu carta tiñe las imágenes que ves al dormir. Es una tradición, no una ciencia, y como tal se puede explorar con un cuaderno y algo de paciencia.

Presagios del cielo y libros de sueños

En Mesopotamia ya convivían las dos costumbres. Los escribas babilonios anotaban presagios celestes desde el segundo milenio antes de Cristo, y en la biblioteca del rey asirio Asurbanipal, en Nínive, se guardaban en el siglo VII a. C. tablillas dedicadas a interpretar sueños. El zodiaco de doce signos iguales se fijó en Babilonia hacia el siglo V a. C., y el horóscopo personal más antiguo que se conoce es del año 410 a. C.

Lo que hoy llamamos astrología occidental tomó forma más tarde, en el Egipto helenístico, donde se mezclaron la tradición babilonia, la egipcia y la filosofía griega. De allí pasó a Roma, al mundo árabe y a la Europa medieval.

En el siglo II, Artemidoro de Daldis escribió la Oneirocrítica, el gran tratado de sueños de la Antigüedad. Su idea central suena muy actual: el mismo sueño no significa lo mismo para un esclavo que para un rey, ni para un enfermo que para alguien sano. Hay que conocer a quien sueña. La astrología de los sueños parte de ese principio y le añade la carta natal.

Signos, casas y aspectos, cada uno en su sitio

Tres términos se confunden a menudo, y conviene separarlos. Los signos son las doce partes iguales en que se divide el camino aparente del Sol por el cielo, de Aries a Piscis. Las casas son otras doce divisiones, que dependen de la hora y el lugar de nacimiento y reparten los asuntos de la vida. Los aspectos son los ángulos que forman los planetas entre sí: la conjunción, el sextil, la cuadratura, el trígono y la oposición.

Dónde busca el astrólogo los sueños

La Luna es la primera pista. Gobierna la noche, los ritmos del cuerpo y el mundo de las emociones, y recorre el zodiaco en unos 27 días, de modo que cambia de signo cada dos días y medio. Muchos astrólogos piensan que el signo que ocupa la Luna esa noche colorea el tono de lo que sueñas.

Neptuno es la segunda. Lo descubrió el astrónomo alemán Johann Galle el 23 de septiembre de 1846, guiado por los cálculos del francés Urbain Le Verrier, y la astrología moderna lo asocia con la imaginación, la música, el mar y los sueños. Es el regente moderno de Piscis, un signo que la tradición atribuía a Júpiter.

Las casas tienen su propia historia. En la astrología tradicional, los sueños se miraban en la casa IX, junto a los viajes largos, la religión y los libros: así lo recoge el inglés William Lilly en su Christian Astrology, de 1647. La astrología del siglo XX los llevó a la casa XII, la del retiro, lo oculto y el descanso.

¿Por qué ese cambio? Todo apunta a otra manera de entender los sueños: antes se tomaban como mensajes que llegan de fuera, casi visiones, y después, como algo que sale de dentro.

El planeta que domina a quien sueña

Algunos autores esotéricos van más lejos y clasifican a las personas por el planeta que domina su carta: jupiterianos, saturninos, venusinos. Según esta idea, ese planeta no decide qué sueñas, pero sí cómo lo vives y cómo lo interpretas.

Un ejemplo que se repite en estos textos es el de la serpiente. Para un temperamento jupiteriano, expansivo y confiado, soñar con ella sería un mal augurio. Para uno saturnino, acostumbrado a los obstáculos, solo anunciaría una dificultad que se supera con tiempo. Lo mismo pasaría con los monstruos de las pesadillas: el jupiteriano los vería casi maravillosos, y el saturnino, sombríos, aunque sin el mismo espanto.

Nada de esto está comprobado. Sirve, eso sí, para recordar algo útil: un diccionario de sueños igual para todo el mundo se queda corto, porque el símbolo depende de quien lo sueña.

Tu cuaderno de sueños y la Luna

Si quieres probarlo, basta con una libreta y un calendario lunar:

  • Deja la libreta junto a la cama y apunta el sueño nada más despertar, con la fecha.
  • Anota en qué signo y en qué fase estaba la Luna esa noche.
  • Al cabo de dos o tres meses, busca repeticiones, sobre todo cuando la Luna pasa por el signo de tu Luna natal.
  • Lee los sueños como un espejo de lo que vives, no como anuncios del futuro.

Y si las pesadillas te quitan el descanso a menudo, coméntalo con tu médico. Para seguir, repasa los tipos de sueños, el origen de la astrología y lo que simbolizan el Sol, la Luna y Mercurio. Encontrarás más en la sección de sueños y en el tarot temático.

Texto nuevo de la Redacción de Leotarot.com, redactado con ayuda de herramientas y revisado por la redacción.

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