Las runas, el legado de Odín: el mito y su significado
Redacción Leotarot.com · Publicado el 5 de octubre de 2026
Antes que oráculo, las runas fueron un alfabeto: con ellas escribieron los pueblos germánicos y escandinavos durante más de mil años. La mitología nórdica, en cambio, les da un origen sagrado, porque cuenta que Odín las obtuvo a cambio de un sacrificio.
Odín, el dios que quería saber
En la mitología nórdica, Odín es el padre de los dioses y el señor de Asgard. Tiene que ver con la guerra y con la muerte, pero sobre todo con la sabiduría, la poesía y la magia. Un episodio lo retrata entero: entregó uno de sus ojos a cambio de beber del pozo de Mímir, cuyas aguas daban el conocimiento.
Sus atributos completan el retrato. Dos cuervos, Hugin y Munin, cuyos nombres se suelen traducir como «pensamiento» y «memoria», recorren el mundo cada día y vuelven para contarle lo que han visto. Sleipnir, su caballo de ocho patas, viaja entre los mundos. Gungnir es una lanza que nunca falla. Y desde Hlidskjalf, su trono elevado, Odín puede observar todos los reinos a la vez.
Nueve noches en el árbol del mundo
El origen de las runas se cuenta en el Hávamál, un poema nórdico medieval que reúne consejos atribuidos al propio Odín, en el pasaje conocido como Rúnatal. Allí el dios dice que pasó nueve noches colgado de un árbol batido por el viento, herido de lanza y ofrecido en sacrificio a sí mismo, sin pan ni bebida. Al final miró hacia abajo, tomó las runas gritando y cayó.
La tradición identifica ese árbol con Yggdrasil, el fresno que sostiene los nueve mundos de la cosmología nórdica. El nueve vuelve una y otra vez en esta mitología como número de plenitud.
Detrás del relato hay una idea que comparten muchas tradiciones: el conocimiento profundo cuesta, y quien lo busca sale cambiado. Quien conozca el tarot verá la misma imagen en El Colgado, el arcano XII, un hombre suspendido de un pie que habla de pausa, entrega y cambio de mirada.
Qué significa la palabra «runa»
La palabra tiene parientes en varias lenguas antiguas, y todos señalan en la misma dirección. En gótico, runa servía para traducir el término griego que significa «misterio». En inglés antiguo, rún era «secreto» o «consejo dicho en voz baja», y el alemán actual conserva el verbo raunen, «susurrar».
Una runa, por tanto, es algo que se dice al oído.
Del alfabeto al oráculo
El sistema más antiguo se llama futhark por el sonido de sus seis primeras letras: fehu, uruz, thurisaz, ansuz, raidho y kenaz. Tenía 24 signos repartidos en tres grupos de ocho, los ættir, que llevan el nombre de su primera runa: el de Freyr, el de Hagal y el de Tyr. Se tallaban en piedra, madera, hueso o metal, porque sus trazos rectos se graban con facilidad. En la época vikinga se usó una versión reducida, de 16 signos.
¿Y desde cuándo se usan para adivinar? Aquí se suele citar a Tácito. En su Germania, escrita hacia el año 98, el historiador romano describe cómo los germanos cortaban una rama de árbol frutal en varillas, las marcaban con signos, las echaban sobre un paño blanco y escogían tres para interpretarlas. No dice que esos signos fueran runas, pero la escena ha inspirado a los lectores modernos.
Hoy las runas se consultan como un oráculo más, junto al tarot. En nórdico antiguo, a quien conocía este saber se le llamaba vitki, el sabio. Quienes las practican suelen insistir en que no leen un destino escrito: las usan como un espejo para mirar el presente con otra luz y ver qué depende de uno mismo.
Por dónde empezar con las runas
- Aprende primero el mito y los tres ættir: saber de dónde vienen ayuda a recordar su sentido.
- Saca una runa al día y apunta qué te sugiere antes de buscar su significado. En unas semanas tendrás tu propio vocabulario.
- Respeta el ritual sencillo de la tradición: un paño blanco, un momento de calma y una pregunta clara.
- Pregunta en abierto: «qué necesito ver en esto» funciona mejor que «qué va a pasar».
Al fin y al cabo, las runas son una herramienta para pensar, así que no tomes decisiones importantes solo por lo que diga una tirada.
Si te atraen otras formas de adivinación con historia propia, prueba con la bola de cristal o con la adivinación a través de las llamas. Encontrarás más en la sección de videncia y otras mancias y en el tarot temático.
Texto nuevo de la Redacción de Leotarot.com, redactado con ayuda de herramientas y revisado por la redacción.