Curso de astrología: los aspectos

Redacción Leotarot.com · Publicado el 9 de octubre de 2026

Los planetas son los actores de la carta natal, y los aspectos, las conversaciones entre ellos. Son ángulos medidos sobre la rueda del zodiaco, y le dicen al astrólogo qué planetas se hablan, en qué tono y con cuánta fuerza.

Un círculo dividido en partes

La rueda tiene 360 grados. Si la partes en dos, salen 180; en tres, 120; en cuatro, 90; en seis, 60. Esos cortes son los aspectos clásicos, y la idea de que unos ángulos unen y otros enfrentan viene de lejos.

Claudio Ptolomeo, en el siglo II, describió cuatro en su Tetrabiblos: la oposición, el trígono, la cuadratura y el sextil. Los relacionaba con proporciones numéricas parecidas a las de los intervalos musicales, y consideraba armónicos el trígono y el sextil. La conjunción, dos planetas en el mismo punto, no era para él un aspecto propiamente dicho, pero la tradición la sumó a la lista. Juntos forman los cinco aspectos mayores, que muchos llaman todavía ptolemaicos.

Los cinco mayores

Cada uno guarda relación con lo que viste en la lección de los elementos y las modalidades.

  • La conjunción (0 grados). Dos o más planetas juntos funden sus significados. No es buena ni mala: depende de quiénes se juntan. Venus con Júpiter no se lee igual que Marte con Saturno.
  • El sextil (60 grados). Une signos de elementos afines, el fuego con el aire o la tierra con el agua. Se lee como una facilidad que hay que aprovechar, una puerta abierta que no se cruza sola.
  • La cuadratura (90 grados). Une signos de la misma modalidad y de elementos que no casan, como Aries y Cáncer. Es el aspecto de la fricción: incomoda, pero empuja a moverse.
  • El trígono (120 grados). Une signos del mismo elemento. Fluye sin esfuerzo, tanto que a veces lo que da se queda sin usar.
  • La oposición (180 grados). Une signos enfrentados, como Aries y Libra, que comparten modalidad y polaridad. Se lee como un tira y afloja entre dos partes que necesitan equilibrarse, y la astrología psicológica dice que a menudo se vive a través de otra persona.

La astrología actual habla menos de aspectos buenos y malos que antes. Muchos astrólogos dicen que una carta sin cuadraturas no es más afortunada, sino que tiene menos motor.

El orbe, o cuánto margen se da

Dos planetas rara vez forman un ángulo exacto. Por eso se admite un margen, el orbe: si el Sol está a 10 grados de Aries y la Luna a 13 de Leo, la distancia es de 123 grados, y se lee como un trígono con un orbe de 3.

No hay una regla única. Los programas actuales suelen dar más margen a la conjunción y a la oposición, de 8 a 10 grados; algo menos a la cuadratura y al trígono; unos 4 a 6 al sextil, y apenas 1 o 2 a los aspectos menores. Casi todos amplían el orbe cuando interviene el Sol o la Luna.

La astrología antigua lo pensaba de otra forma. En el siglo XVII, William Lilly daba el orbe a cada planeta, no a cada aspecto: el del Sol era el más amplio y el de la Luna, el siguiente. Para saber si dos planetas se tocaban, se sumaban sus orbes y se tomaba la mitad.

Kepler y los aspectos menores

Johannes Kepler (1571-1630), el astrónomo de las leyes de los planetas, también levantaba horóscopos y publicaba almanaques con previsiones del tiempo. De la astrología tradicional desconfiaba bastante, pero creía que los aspectos eran lo más sólido que tenía: en Tertius interveniens (1610) los describió como la perla escondida entre muchas creencias sin base.

En De fundamentis astrologiae certioribus (1601) propuso tres aspectos nuevos: el quintil (72 grados, la quinta parte del círculo), el biquintil (144) y la sesquicuadratura (135). Los justificaba con la armonía musical y aseguraba que la experiencia los había confirmado. En Harmonices mundi (1619) añadió algunos más.

Hoy se usan otros aspectos menores, como el semisextil (30 grados), la semicuadratura (45) y el quincuncio (150), con orbes muy estrechos. Algunos astrólogos miran también los paralelos, que no se miden sobre el zodiaco sino por la declinación: dos planetas a la misma distancia del ecuador celeste, del mismo lado (paralelo) o a lados opuestos (contraparalelo).

Cuando se juntan muchos: el stellium

Un stellium es un grupo de tres o más planetas en el mismo signo o en la misma casa; algunos autores piden cuatro. El nombre antiguo era satellitium, una palabra latina que significaba «escolta». La forma moderna aparece en inglés en el Complete Dictionary of Astrology de James Wilson, de 1819.

Un stellium concentra mucho en un solo lugar. Se considera que el signo o la casa donde cae pesa en la carta tanto como el signo solar, o más, aunque no sea el de la fecha de nacimiento. ¿Tienes alguno? Según la tradición, ese rincón de la carta describe aquello en lo que una persona pone más energía.

Cuatro ejercicios con tus aspectos

  • Busca en tu carta la tabla de aspectos, la cuadrícula en forma de escalera, y apunta los que tocan al Sol, a la Luna y al ascendente.
  • Calcula uno a mano: pasa cada planeta a grados de 0 a 360 (Aries empieza en 0, Tauro en 30, y así hasta Piscis en 330) y resta.
  • Elige tu cuadratura más cerrada y escribe qué dos partes de ti tiran en direcciones distintas.
  • Haz lo mismo con tu trígono más exacto, y piensa si ese talento lo usas o lo das por hecho.

Al fin y al cabo, los aspectos se leen siempre con lo demás: el planeta, el signo y la casa. Si te falta la base, repasa los elementos y las modalidades, los doce signos y los planetas, y si aún no tienes tu carta, mira cómo se hace una carta natal. Tienes más en la sección de astrología y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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