Qué es la cábala y cómo pasó de la tradición judía al esoterismo

Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026

La cábala es la tradición mística del judaísmo. Su nombre viene del hebreo qabbalá, «lo recibido», porque se entendía como una enseñanza que pasa de maestro a discípulo. Desde el Renacimiento, pensadores cristianos y después ocultistas tomaron sus símbolos y levantaron otras cábalas, que conviene no confundir con la primera.

La raíz judía

Uno de sus antecedentes más antiguos es el Séfer Yetsirá, el «Libro de la formación». Son apenas unas páginas. Gershom Scholem, el gran historiador de la mística judía, lo fechaba entre los siglos III y VI, y en él se habla de treinta y dos caminos de sabiduría: los diez números primordiales, las sefirot, y las veintidós letras del alfabeto hebreo.

La cábala propiamente dicha nació más tarde. Apareció en el sur de Francia, en la segunda mitad del siglo XII, con el Bahir, y un siglo después, en Castilla, Moisés de León difundió el Zóhar, el «Libro del esplendor», que atribuía a un sabio del siglo II, Simeón bar Yojai. Luego vino 1492. Tras la expulsión de los judíos de España, muchos cabalistas acabaron en Safed, en Galilea, donde Isaac Luria (1534-1572) enseñó una doctrina de la creación y de la reparación del mundo, el tikún, que marcó todo lo posterior.

Para quien la practica, la cábala no es un sistema aparte. Se vive dentro de la Torá, la oración y los mandamientos. En el siglo XX, el rabino Yehuda Ashlag (1885-1954) la explicó a partir del «deseo de recibir», una idea que han popularizado muchas escuelas actuales. Los conceptos básicos, del Ein Sof a las sefirot, están en la introducción a la cábala.

Pico, Reuchlin y la cábala cristiana

El salto a otra cultura se dio en la Italia del Renacimiento. Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494) se hizo traducir textos cabalísticos al latín y, en 1486, incluyó decenas de tesis sobre la cábala entre sus novecientas conclusiones. Creía que esa sabiduría confirmaba la divinidad de Cristo. Era una lectura cristiana, ajena a la cábala judía.

El alemán Johannes Reuchlin (1455-1522) siguió ese camino en De verbo mirifico (1494) y De arte cabalistica (1517), donde propuso que el nombre de Jesús en hebreo era el nombre divino de cuatro letras con una más, la shin, en el centro. Hacia 1510, cuando se pidió confiscar y quemar los libros judíos, los defendió. No era una postura cómoda.

Después llegaron Cornelio Agrippa, que en 1533 unió la cábala a la magia y la astrología, y Christian Knorr von Rosenroth, cuya Kabbala denudata (1677-1684) fue durante casi dos siglos la puerta de entrada de los cristianos a estos textos. De esa línea salen también los 72 genios que el francés Lazare Lenain repartió por el zodiaco en 1823, como los genios cabalísticos de Tauro.

Lévi, la Golden Dawn y la cábala hermética

El tercer giro llegó con el ocultismo del siglo XIX, y pasó por el tarot. Éliphas Lévi relacionó las veintidós letras hebreas con los veintidós arcanos mayores en su Dogma y ritual de la alta magia (1854-1856). La orden británica de la Golden Dawn, fundada en 1888, reordenó esas correspondencias y convirtió el Árbol de la Vida en un mapa para sus rituales, su astrología y su tarot. Uno de sus fundadores, Samuel Liddell MacGregor Mathers, había traducido al inglés parte de la obra de Knorr von Rosenroth en 1887.

Esa es la cábala de las barajas modernas. También la de la astrología cabalística, que da un planeta a cada sefirá.

Muchos autores en inglés hasta la escriben distinto: Kabbalah para la judía, Cabala para la cristiana y Qabalah para la hermética.

Empieza por saber qué cábala tienes delante

Cuando encuentres un libro, un curso o una web sobre cábala, mira primero de cuál de las tres habla. Si te ofrece números de la suerte o resultados a plazo fijo, no habla de ninguna. La cábala judía es una vía religiosa con siglos de estudio detrás; las otras dos son sistemas de símbolos para estudiar y meditar. La verdad es que distinguirlas ya es una forma de respeto.

Para la tradición judía, los libros de Gershom Scholem siguen siendo una buena entrada, empezando por Las grandes tendencias de la mística judía (1941). Para el tarot, las correspondencias de la Golden Dawn se pueden ver carta a carta en los arcanos mayores del VIII al XIV. ¿Te atrae el Árbol de la Vida? Puedes estudiarlo desde las tres miradas. Solo hace falta saber cuál usas en cada momento.

Hay más en la sección de la cábala y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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