La receta del éxito: las leyes de Chopra y lo que dice la psicología de las metas
Redacción Leotarot.com · Publicado el 9 de octubre de 2026
Silencio diario, no juzgar y salir a la naturaleza: la «receta del éxito» que circula por grupos de metafísica resume el primer capítulo de un libro de bolsillo que fue un superventas en los años noventa. Aquí verás de dónde viene, qué propone y qué ha encontrado la psicología cuando ha medido de verdad cómo se cumplen las metas.
Un libro de bolsillo de 1994
Deepak Chopra nació en Nueva Delhi en 1946, se formó como médico especialista en endocrinología y emigró a Estados Unidos en 1970. En los años ochenta se acercó a la meditación trascendental de Maharishi Mahesh Yogi, de cuyo movimiento se separó en 1993. Al año siguiente publicó Las siete leyes espirituales del éxito, un librito de poco más de cien páginas que en 1995 ya estaba en la lista de los más vendidos de The New York Times.
Las siete leyes son la de la potencialidad pura, la de dar, la del karma, la del menor esfuerzo, la de la intención y el deseo, la del desapego y la del dharma, o propósito en la vida. La primera es la que recoge la receta. Según Chopra, nuestra esencia es conciencia pura, y para tocarla propone tres prácticas: guardar silencio y meditar, media hora al despertar y otra al caer la tarde; pasar tiempo en contacto con la naturaleza, y empezar el día con el propósito de no juzgar nada de lo que ocurra.
Del Nuevo Pensamiento al vedanta
El libro mezcla dos tradiciones. Una es india: el vedanta, que en su escuela más conocida identifica el fondo de cada persona con el fondo del universo; de esa misma tradición india vienen palabras como karma y dharma. La otra es estadounidense: el Nuevo Pensamiento, el movimiento que surgió en el siglo XIX alrededor del sanador Phineas Parkhurst Quimby (1802-1866). Quimby sostenía que muchas dolencias nacían de creencias equivocadas, y sus seguidores llevaron la idea más lejos: lo divino habita en cada uno, la mente da forma a lo que vivimos y pensar bien atrae lo bueno.
De ese tronco salieron el pensamiento positivo, las afirmaciones y la llamada ley de la atracción. La ensayista Wendy Kaminer situó a Chopra en esa misma familia, y muchos científicos le han criticado que use la física cuántica para explicar la salud.
Lo que propone el libro es una actitud espiritual. Como método para alcanzar metas, la psicología ha estudiado otras cosas.
Soñar con el éxito no basta
Gabriele Oettingen, profesora de psicología en la Universidad de Nueva York y en la de Hamburgo, lleva décadas estudiando qué pasa cuando fantaseamos con el futuro. En 2011 publicó con Heather Barry Kappes cuatro experimentos que apuntaban en la misma dirección: imaginar el éxito con todo detalle quita energía. Las mujeres a las que se pidió que se imaginaran radiantes con unos zapatos de tacón mostraron después una tensión arterial más baja, una señal de menos energía, que las que pensaron en los pros y los contras. Y quienes fantasearon con una semana perfecta cumplieron menos objetivos que quienes dejaron vagar la mente.
Su propuesta se llama contraste mental: imaginar el deseo y, justo después, el obstáculo interior que más puede estorbarlo. Lo resumió en cuatro palabras inglesas, Wish, Outcome, Obstacle, Plan (deseo, resultado, obstáculo y plan), que forman la sigla WOOP, y lo contó en Rethinking Positive Thinking (2014).
«Cuando pase esto, haré aquello»
El último paso de ese método lo aportó Peter Gollwitzer, psicólogo y marido de Oettingen. Gollwitzer llamó intenciones de implementación a los planes que dicen cuándo, dónde y cómo se va a actuar.
En un estudio de 1997 con Veronika Brandstätter, pidió a un grupo de personas reclutadas en una universidad alemana que escribieran un informe sobre su Nochebuena en los dos días siguientes. A la mitad les hizo decidir de antemano la hora y el sitio. De los que devolvieron el informe, lo escribieron a tiempo 12 de 17 con plan (un 71 %) y 6 de 19 sin él (un 32 %). Es una muestra pequeña, pero en otro estudio del mismo artículo, con proyectos personales difíciles, el patrón se repitió: se terminó el 22 % de los proyectos sin plan concreto y el 62 % de los que lo tenían.
Ninguno de los dos promete nada. Sus estudios dicen que las metas se cumplen algo más cuando se piensa en los obstáculos y se decide el cuándo y el dónde.
Lo que queda de la receta
El silencio, la meditación y la costumbre de no juzgar a la primera pueden ayudar a pensar con más calma, y un paseo por el campo o por un parque es un buen descanso. Pues bien, eso ya es mucho, y no hace falta pedirle más.
Lo que no tiene respaldo es la idea de que basta con una intención clara para que el universo organice los detalles. El éxito depende también de la salud, del dinero de partida, del lugar donde naces y de la suerte, y nadie puede asegurarlo. Si lo que te preocupa es el trabajo o las deudas, un asesor o un orientador laboral te ayudarán más que cualquier ley espiritual.
Metas con los pies en la tierra
- Escribe un deseo concreto y alcanzable en una frase, y debajo el mejor resultado que imaginas.
- Busca el obstáculo que está en ti, como la pereza, el miedo a fallar o el móvil, y apúntalo sin adornos.
- Decide qué harás cuando aparezca, con una frase del tipo «cuando llegue a casa a las seis, me pondré veinte minutos con el proyecto».
Si quieres sumar el silencio de Chopra, diez minutos al día bastan para empezar. ¿Cuál sería tu primera frase? Para seguir, lee qué proponen los beneficios de la metafísica y lo que dice la psicología del pensamiento positivo, cómo se viven la oración y la meditación en la metafísica y por qué los propósitos de un año nuevo se cumplen mejor con un plan. Hay más en la sección de magia blanca y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.