Criaturas extrañas de Norteamérica: de Pie Grande al hombre polilla

Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026

Estados Unidos y Canadá tienen un bestiario propio, hecho de testimonios, recortes de prensa y alguna que otra broma que se fue de las manos. Sus criaturas más famosas, de Pie Grande al hombre polilla, se pueden contar caso por caso: quién dijo ver qué, qué pruebas aparecieron y qué explicación se dio.

Del hodag a la criptozoología

Los leñadores del norte de Estados Unidos se entretenían en los campamentos con historias de bichos temibles, inventados para asustar a los novatos. El más célebre nació en 1893 en Rhinelander, Wisconsin, de la mano del agrimensor y bromista Eugene Shepard: el hodag, con cabeza de rana, lomo de dinosaurio y una cola con púas. Shepard llegó a exhibirlo. Cuando la Smithsonian anunció que mandaría a alguien a examinarlo, confesó el engaño. El hodag acabó convertido en el símbolo de la ciudad.

Nadie se toma en serio al hodag. Otras criaturas, en cambio, han dado lugar a una afición con nombre propio, la criptozoología, que busca animales cuya existencia la zoología no reconoce. Es interesante ver qué queda de cada caso cuando se aplica el método de la zoología de verdad.

Pie Grande y sus primos del este

La palabra sasquatch se popularizó en 1929. La difundió J. W. Burns, un maestro que trabajaba con la nación sts'ailes, en la Columbia Británica, y la tomó de un término de la lengua halkomelem que viene a significar «hombre peludo». El nombre de Bigfoot, Pie Grande, es de 1958: el conductor de una excavadora, Jerry Crew, encontró unas huellas enormes en el condado de Humboldt, en California, y un periodista del Humboldt Times lo bautizó así.

La prueba más conocida es la película de Roger Patterson y Robert Gimlin, rodada el 20 de octubre de 1967 en Bluff Creek, también en California: menos de un minuto de una figura peluda que camina entre los árboles. Para la mayoría de los especialistas, lo más probable es un disfraz. En 2002, la familia de Ray Wallace, un contratista de obras de la zona de las primeras huellas, contó que él las había hecho con unos pies de madera tallada.

Luego vino el ADN. En 2014, el genetista Bryan Sykes, de la Universidad de Oxford, publicó el análisis de unos treinta pelos atribuidos a Pie Grande, al yeti y a otros primates esquivos, enviados por museos y coleccionistas. Todos salvo dos eran de animales conocidos o de personas: osos, lobos, vacas, mapaches. Los dos restantes, del Himalaya, apuntaban a un oso.

Al este del Misisipi, la criatura cambia de nombre. En Ohio se habla del Grassman, el hombre de la hierba, al que los aficionados locales atribuyen unos montículos de hierba seca en los claros del bosque. Las descripciones coinciden con las de Pie Grande, y la explicación que más repiten los zoólogos también: un oso negro de pie a media luz se parece mucho a un hombre corpulento.

El hombre polilla de Point Pleasant

La noche del 15 de noviembre de 1966, dos jóvenes parejas de Point Pleasant, en Virginia Occidental, se presentaron ante la policía. Contaron que una criatura grande y oscura, con unos ojos rojos que brillaban, los había perseguido junto a la llamada zona TNT, una antigua fábrica de explosivos de la Segunda Guerra Mundial. La prensa lo apodó Mothman, el hombre polilla, y en las semanas siguientes llovieron los avistamientos.

Cuatro días después, el biólogo Robert L. Smith, de la Universidad de Virginia Occidental, propuso una explicación: una grulla canadiense, un ave de metro y medio de alto, con algo más de dos metros de envergadura y piel roja y desnuda en la cabeza, que destella con los faros. Otros han pensado en lechuzas o garzas. La grulla no es habitual en la zona, y eso alimentó el debate.

El 15 de diciembre de 1967, el Silver Bridge, el puente que unía Point Pleasant con Ohio, se hundió en plena hora punta y murieron 46 personas. La investigación oficial halló la causa en una grieta diminuta en uno de los eslabones de la cadena que sostenía el puente. Aun así, el periodista John Keel unió ambas historias en The Mothman Prophecies (1975), un libro que mezclaba luces en el cielo, llamadas extrañas y visitas de los famosos hombres de negro. Hollywood lo llevó al cine en 2002. Ese mismo año, Point Pleasant celebró su primer festival del hombre polilla, y en 2003 inauguró una estatua metálica de casi cuatro metros.

Cabezas grandes y murciélagos gigantes

Otras criaturas no pasaron de un puñado de testimonios. En julio de 1978, en Butler, Ohio, unos chicos contaron haber visto un ser de más de dos metros, con una cabeza enorme y ojos rojos; varios de los relatos salieron de los chicos de una misma casa. Le llamaron Bighead, cabeza grande.

En abril de 1994, un joven que volvía a casa al pie del monte Rainier, en el estado de Washington, describió a un ser alado, de pelaje azulado y cara de lobo, que se posó en la carretera y se fue volando. El diario Tacoma News Tribune publicó su relato, y el apodo de Batsquatch, mitad murciélago y mitad sasquatch, hizo el resto. No hubo fotos, huellas ni otros testigos.

¿Te has fijado en que estos casos se parecen? Un testigo, de noche, junto a un bosque o una carretera; unos ojos rojos o amarillos que reflejan la luz, y un nombre pegadizo que corre más que la noticia. La verdad es que ese patrón dice tanto de cómo circulan las historias como de lo que se vio.

Cuatro filtros para cualquier criatura

  • Quién lo vio, cuándo y dónde: busca la primera noticia publicada, no la versión que circula años después.
  • Qué quedó para analizar: pelo, huellas, una foto con algo de referencia, y qué dijo el laboratorio.
  • Qué animal conocido encaja: un oso de pie, una lechuza o una grulla con los ojos iluminados por los faros.
  • Quién gana con la historia: un festival o un libro no la invalidan, pero explican por qué crece.

Con esas respuestas, la mayoría de los casos se ordenan solos. Si te interesa el folclore de los seres pequeños, lee sobre los duendes y las leyendas de El Yunque, y para los visitantes trajeados que aparecen en la historia de Keel, sobre los hombres de negro. Tienes más en la sección de ovnis y extraterrestres y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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