El poder de la fe: confianza, atención y constancia

Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026

En el lenguaje religioso, la fe es una confianza que no depende de lo que se ve. Los Evangelios le atribuyen una fuerza enorme, y la metafísica moderna la relaciona con algo muy concreto: aquello en lo que pones tu atención cada día.

Lo que dicen las palabras

Fe viene del latín fides, de la misma familia que fiarse, confiar y fidelidad. En hebreo, emuná comparte raíz con «amén», una palabra que habla de firmeza, de aquello en lo que uno puede apoyarse. Tener fe, en su sentido más antiguo, es apoyarse en algo o en alguien.

La Carta a los Hebreos la define como la certeza de lo que se espera (Hebreos 11, 1). No se trata, pues, de una opinión, sino de una actitud que orienta la vida entera.

La fe en los Evangelios

En el Evangelio de Mateo, Jesús cura a dos ciegos y les dice que se haga según su fe (Mateo 9, 29). En otro pasaje basta una fe del tamaño de un grano de mostaza para mover montañas (Mateo 17, 20). La tradición cristiana ha leído estas imágenes de muchas maneras: como confianza en Dios, como apertura y como perseverancia.

Jesús advierte también que una casa dividida contra sí misma no puede mantenerse (Mateo 12, 25). La frase se hizo célebre fuera de la religión cuando Abraham Lincoln la usó en un discurso de 1858.

La lectura metafísica: fe y atención

Los grupos de metafísica, sobre todo los que siguen las enseñanzas del «Yo Soy», dan a estos pasajes una lectura interior. Según ellos, la atención es el canal por el que fluye la energía divina, y la fe no es un esfuerzo de unos días, sino un estado constante: la convicción de que solo el bien tiene poder. La duda sería la casa dividida, porque reparte la confianza entre el bien y su contrario.

Sin entrar en esas creencias, la idea tiene eco en la psicología. En 1890, William James escribió que nuestra experiencia es aquello a lo que aceptamos prestar atención.

¿Y cuando la fe flaquea? Les pasa a muchos creyentes, también a los más admirados. Las cartas de la Madre Teresa de Calcuta, publicadas en 2007, mostraron que vivió muchos años de oscuridad interior sin dejar su trabajo. Las tradiciones no ven en esas épocas un fracaso, sino una etapa más.

Eso sí, la fe acompaña, pero no sustituye al médico ni a ningún profesional cuando hace falta.

Cuatro gestos para cultivar la confianza

  1. Empieza el día con una frase. Elige una sola, de tu tradición o tuya, y repítela despacio al levantarte; por ejemplo, «hoy confío y hago mi parte».
  2. Mira adónde va tu atención. Una vez por la tarde, piensa a qué le has dado más vueltas y si eso te acerca o te aleja de lo que quieres.
  3. Haz algo pequeño que dependa de ti. La fe se nota en los actos: una llamada pendiente, una conversación, un primer paso.
  4. Da gracias por la noche. Anota tres cosas concretas que hayan salido bien, aunque sean mínimas.

Puedes seguir con los motivos para agradecer a Dios, con el sentido de Dios según Gandhi o con las afirmaciones positivas y cómo practicarlas. Hay más textos en la sección de religión y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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