Curanderos, chamanes y sanadores: la medicina tradicional en África y en Cuba
Redacción Leotarot.com · Publicado el 9 de octubre de 2026
En buena parte del mundo, cuando alguien enferma, la primera visita no es al médico, sino al curandero, al yerbero o al sanador del barrio. Aquí verás cómo se vive esa medicina tradicional en África y en Cuba, qué han hecho con ella algunos gobiernos y la Organización Mundial de la Salud, y por qué nunca debe ocupar el lugar de la consulta médica.
Mucho más que remedios
El teólogo keniano John Mbiti (1931-2019), uno de los grandes estudiosos de las religiones africanas, dedicó varias páginas de African Religions and Philosophy (1969) a los que en inglés se llamaba medicine men, y los describió como amigos de la comunidad. Contaba que algunos se sentían llamados al oficio por los espíritus o por los difuntos de la familia, a través de sueños o visiones. Otros estudiosos le han reprochado después que generalizara para un continente entero, cuando cada pueblo tiene sus propias costumbres.
En suajili, el sanador se llama mganga (en plural, waganga), y la raíz de la palabra tiene que ver con curar y recomponer. Ese matiz importa. Para muchas tradiciones africanas, la enfermedad no es solo un asunto del cuerpo: también se pregunta por qué le ha tocado a esa persona y en ese momento, y la respuesta puede mirar a la familia, a los antepasados o a un conflicto con los vecinos. El sanador hace a la vez de herbolario, de consejero y de mediador.
Por eso los antropólogos estudian estas figuras como parte de una visión del mundo, no como un recetario.
Sudáfrica: sanadores con registro oficial
Sudáfrica ha llevado ese reconocimiento hasta la ley. Se calcula que trabajan allí más de 200.000 sanadores tradicionales. Una primera ley para regularlos, de 2004, la declaró inválida el Tribunal Constitucional en agosto de 2006, no por su contenido, sino porque el Parlamento no había consultado lo suficiente a la población.
El texto volvió a aprobarse como Ley de Profesionales de la Salud Tradicional, la número 22 de 2007. Reconoce cuatro categorías: los adivinos, que según la tradición reciben una llamada de los antepasados; los herbolarios; las parteras tradicionales, y los cirujanos tradicionales, que practican la circuncisión en los ritos de iniciación. También crea un consejo encargado de inscribirlos y de acreditar a quienes enseñan el oficio.
Ponerla en marcha ha costado. Partes de la ley entraron en vigor en 2008, otras en 2014 y otras en 2018, y en 2025 seguía en discusión el reglamento que debía aplicarla del todo.
Cuba: la medicina natural entra en el sistema de salud
En Cuba el camino fue otro. A partir de 1991, con la caída de la Unión Soviética, la isla vivió la crisis que se llamó Período Especial, y las farmacias se quedaron con muy poco que ofrecer. El sistema de salud recurrió a lo que tenía a mano: en esos años creó un programa nacional de Medicina Natural y Tradicional, que hoy es una especialidad médica con su propio marco legal.
Bajo ese nombre entran la acupuntura, la fitoterapia, la homeopatía o la ozonoterapia, y desde 2002 los medicamentos elaborados con plantas pasan por el registro del organismo que controla los fármacos. Una revista médica cubana reconoce que la eficacia de varios de estos métodos sigue en duda.
Conviene no confundirlo con otra figura muy cubana, la del yerbero. En los mercados y en muchas esquinas, los yerberos venden plantas tanto para infusiones caseras como para los baños y las ceremonias de la santería y del espiritismo. Su saber se hereda en la familia y en la religión, y la etnógrafa Lydia Cabrera lo recogió en El monte (1954).
La Organización Mundial de la Salud, entre el respeto y la prueba
La Organización Mundial de la Salud define la medicina tradicional como los sistemas de cuidado, escritos o transmitidos de palabra, que existían antes que la medicina científica. Según su informe de 2019, 170 de sus 194 países miembros reconocen que su población la usa.
La organización tuvo una primera estrategia sobre el tema para 2002-2005 y otra para 2014-2023. En mayo de 2025, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó la siguiente, para 2025-2034, con cuatro objetivos: reunir pruebas, cuidar la seguridad con normas, integrar lo que funcione en los sistemas de salud y aprovechar su valor cultural y económico. En 2022 había abierto en la India un centro mundial dedicado a estas medicinas.
¿Cómo se respeta una tradición sin dar por buenos todos sus remedios? La respuesta de la propia organización es clara: la eficacia y la seguridad hay que demostrarlas con estudios rigurosos, aunque una práctica tenga siglos. Eso sí, reconocer una tradición no equivale a recetarla.
Respeto y prudencia a partes iguales
- Acércate a estas tradiciones como a cualquier otra cultura, con libros de antropología y sin burlas.
- Ningún curandero, chamán o sanador sustituye al médico: no dejes ni cambies un tratamiento sin hablarlo antes con él.
- Si tomas algún preparado de plantas, díselo a tu médico o a tu farmacéutico, porque algunos interfieren con los medicamentos.
- Desconfía de quien prometa curar una enfermedad grave o te pida que abandones la medicina.
Para seguir, mira cómo explica la antropología la creencia en la brujería, qué es un chamán en el astrólogo como chamán de nuestro tiempo y qué lugar ocupan las plantas y el monte en el Palo Monte. Hay más en la sección de sociedad y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.