Coches que se paran ante un ovni: el catálogo de Rodeghier y lo que vino tras el panel Sturrock
Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026
Entre las pruebas que revisó el panel Sturrock en 1997 había un tipo de relato que se repite desde hace décadas: un coche que se cala, unos faros que se apagan o una radio que enmudece cuando aparece una luz en el cielo. Estos son esos casos, lo que dice la física de ellos y lo que pasó con el informe después.
Un catálogo de 441 casos
El encargado de exponer el asunto ante el panel fue Mark Rodeghier, del Centro de Estudios Ovni de Chicago, el CUFOS. Era el autor del trabajo de referencia: un catálogo publicado en octubre de 1981 con 441 relatos de interferencias en vehículos, sacados de la prensa y de los archivos de los investigadores. Representaban en torno al 1,5 % de los casos de la gran base de datos UFOCAT.
El más antiguo era de 1909 y hablaba del faro de una moto que se apagó un momento. Durante la oleada de avistamientos de finales de 1957 en Estados Unidos, la que empezó con los casos de Levelland, en Texas, el catálogo reúne casi tres docenas.
Los efectos no siempre son los mismos. En la mitad de los relatos fallan a la vez el motor y la parte eléctrica; en una cuarta parte, solo el motor, y en el resto, los faros, la radio o las dos cosas sin que el coche se pare. En unos treinta casos se habla de piezas que quedaron estropeadas para siempre.
Un patrullero en Florida
Uno de los casos que se comentaron ocurrió en 1992 en Haines City, en Florida. Un policía de patrulla vio por el retrovisor una luz verde que, según su relato, rodeó varias veces el coche y se le puso delante. Calculó que medía unos cuatro o cinco metros y que flotaba a unos tres del suelo. Pidió apoyo por radio y se salió de la carretera, y en ese momento, contó, se apagaron el motor, las luces y la radio.
Es un caso típico del catálogo: un testigo con credibilidad profesional, un relato detallado y ningún instrumento que midiera nada. ¿Qué puede hacer la ciencia con algo así?
Lo que pide la física
La pregunta ya se la hizo el Proyecto Colorado. En 1967, un experto en sistemas eléctricos de la Ford, Donald Hooven, estimó para el equipo de Condon que hacía falta un campo unas 400.000 veces más intenso que el magnético de la Tierra para parar un coche. Un campo así dejaría huella: cambiaría la imantación del acero de la carrocería. El equipo de Condon buscó esa huella y no la encontró.
Los motores se paran también por razones corrientes, como la humedad en el encendido, una batería gastada o un cable flojo, y el susto hace el resto. A finales de los setenta, el investigador Allan Hendry encontró explicaciones corrientes para varios de los casos de interferencias que estudió. Y un repaso posterior publicado por el propio CUFOS observó algo curioso: tras la aparición del catálogo, en 1981, este tipo de relatos se volvió mucho más raro.
El panel incluyó las averías de coches entre los detalles que le parecieron intrigantes, junto a las quemaduras de algunos testigos y los daños en la vegetación. Eso sí, su veredicto general también valía aquí: ninguna prueba demostraba una física desconocida. Lo que pedía eran casos nuevos, bien documentados y con mediciones.
Después del informe
El informe salió el 29 de junio de 1998 y llegó a los grandes periódicos. Algunos científicos ajenos al panel se mostraron sorprendidos de que un tema con tanta fama de chiste volviera a estudiarse en serio. Sturrock lo contó todo en The UFO Enigma, publicado en 1999 y editado en Francia en 2002, y siguió con su propia investigación: en 2001 publicó el análisis de los fragmentos de magnesio de Ubatuba.
El modelo que el panel había elogiado, el servicio francés de la agencia espacial, cambió de nombre en 2005 y pasó a llamarse GEIPAN. En marzo de 2007 puso en internet treinta años de archivos. Solo una pequeña parte de sus casos, en torno al 3 %, figura como inexplicada a pesar de contar con buenos datos.
Sturrock murió en Palo Alto el 12 de agosto de 2024, a los cien años. En 2025, una revisión firmada por más de treinta investigadores, entre ellos cinco de los que expusieron en 1997, citó la reunión de Pocantico como un ejemplo que convendría repetir.
Mira el coche antes que el cielo
- Apunta la hora, el lugar, el tiempo que hacía y qué falló exactamente: motor, faros, radio o todo a la vez.
- Lleva el coche al taller cuanto antes, pide que revisen batería, encendido y humedad, y guarda el informe.
- Si alguien más lo vio, pídele que escriba su versión por separado, antes de comentarla contigo.
Un relato así no demuestra nada por sí solo, pero bien documentado es justo lo que el panel echaba de menos. Hay más historias de carretera en ovnis en la carretera: el caso de Zaragoza de 1977 y casos explicados en astronautas y ovnis. Tienes más en la sección de ovnis y extraterrestres y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.