La Sociedad Teosófica: de Nueva York a Adyar y el enigma de los mahatmas

Redacción Leotarot.com · Publicado el 9 de octubre de 2026

La Sociedad Teosófica nació en Nueva York en 1875 y pocos años después trasladó su centro a la India. De ella salieron palabras que hoy suenan a nueva era, como plano astral, karma o maestros ascendidos. Aquí tienes su historia, con los dos episodios que más se han discutido: las cartas de los mahatmas y la renuncia de Krishnamurti.

Una aristócrata rusa y un coronel en Nueva York

Helena Petrovna Blavatsky nació en 1831 en Yekaterinoslav, en el sur del Imperio ruso. A los diecisiete años se casó con Nikifor Blavatsky, un funcionario mucho mayor que ella, y lo abandonó a los pocos meses. De las dos décadas siguientes hay pocos datos firmes. Ella habló de largos viajes por Oriente y de un aprendizaje en el Tíbet que sus biógrafos no han podido documentar.

En julio de 1873 desembarcó en Nueva York, donde el espiritismo estaba en pleno auge. Al año siguiente, en Chittenden (Vermont), adonde había ido a ver las sesiones de los hermanos Eddy, dos médiums muy comentados, conoció a Henry Steel Olcott. Era un periodista que había llegado a coronel en la guerra civil y había colaborado en la investigación del asesinato de Lincoln.

Los dos, con William Quan Judge y otras dieciséis personas, fundaron la sociedad, constituida el 17 de noviembre de 1875. Sus fines acabaron resumidos en tres: una fraternidad universal sin distinción de raza, credo, sexo, casta ni color; el estudio comparado de religiones, filosofía y ciencia, y la investigación de las leyes inexplicadas de la naturaleza y de los poderes latentes del ser humano. En 1877, Blavatsky publicó su primer gran libro, Isis sin velo.

De Bombay a Adyar

En febrero de 1879, Blavatsky y Olcott llegaron a Bombay. En octubre salió el primer número de su revista, The Theosophist, y en noviembre de 1882 la sociedad compró una finca junto al río Adyar, en Madrás, la actual Chennai. Sigue siendo su sede internacional.

Olcott se volcó en el budismo. En mayo de 1880, en Ceilán, la actual Sri Lanka, fue reconocido formalmente como budista. Al año siguiente escribió un Catecismo budista que todavía se usa allí, y en 1885 asesoró al comité que diseñó la bandera budista.

Las cartas de los mahatmas

Blavatsky aseguraba que sus enseñanzas venían de unos maestros retirados en el Tíbet, los mahatmas, «grandes almas» en sánscrito. Los principales eran Morya y Koot Hoomi. Entre 1880 y 1884, el periodista británico Alfred Percy Sinnett recibió en su nombre más de 1.400 páginas de cartas que, según los teósofos, los maestros «precipitaban» por medios extraordinarios. Sinnett resumió aquella doctrina en El budismo esotérico (1883).

¿Quién escribía aquellas cartas? Para averiguarlo, una sociedad de Londres mandó a un investigador a la India.

El informe Hodgson y su revisión

En septiembre de 1884, una revista misionera de Madrás publicó fragmentos de unas cartas que Emma Coulomb, ama de llaves de Adyar despedida poco antes, atribuía a Blavatsky. Según ella, probaban que los prodigios de la sede se preparaban con trucos. Blavatsky las declaró falsas.

La Sociedad para la Investigación Psíquica, fundada en Londres en 1882, encargó el caso a Richard Hodgson, que llegó a Adyar en diciembre de 1884. Su informe apareció en las actas de la sociedad en 1885 y fue demoledor. Los fenómenos eran fraudulentos, los mahatmas no existían tal como se describían y las cartas eran obra de la propia Blavatsky, a la que llamó una de las impostoras más consumadas, ingeniosas e interesantes de la historia. Ella dejó la India ese mismo año, se instaló en Londres, publicó La doctrina secreta en 1888 y murió allí el 8 de mayo de 1891.

En abril de 1986, la revista de la misma sociedad publicó un análisis de Vernon Harrison, experto en caligrafía. Harrison distinguió en las cartas tres letras distintas, la de Blavatsky y las de los dos maestros, y criticó con dureza el método de Hodgson, sobre todo con las cartas de la señora Coulomb, que no se han conservado.

Eso sí, conviene leer bien ese resultado. El informe de 1885 solo comprometía a sus autores, y el de 1986 no demuestra que los mahatmas existieran: discute la solidez de las pruebas contra Blavatsky. El debate sigue abierto.

Besant, Krishnamurti y el fin de la Orden de la Estrella

Tras la muerte de Blavatsky, el movimiento se dividió. En 1895, Judge rompió con Olcott y con Annie Besant y se llevó a la mayor parte de la sección estadounidense. Olcott presidió la sociedad de Adyar hasta su muerte, en 1907, y le sucedió Besant, una oradora británica que la dirigió hasta 1933. Con ella, los miembros pasaron de unos 14.700 a más de 45.000 en 1928.

En 1909, Charles Webster Leadbeater, colaborador de Besant, se fijó en un muchacho que paseaba por la playa de la sede, Jiddu Krishnamurti, y lo proclamó el vehículo de un Instructor del Mundo que estaba por llegar. En 1911 se creó la Orden de la Estrella de Oriente, con él a la cabeza, para preparar esa venida.

El 3 de agosto de 1929, en el campamento de la orden en Ommen (Países Bajos), Krishnamurti la disolvió. Dijo que la verdad es una tierra sin caminos, a la que ninguna organización puede llevar. Siguió dando charlas por todo el mundo hasta su muerte, en 1986. Uno de sus textos, sobre la raíz del miedo, está en esta web.

Separar la historia de la doctrina

El esquema teosófico de los siete planos y su distinción entre la personalidad que cambia y la individualidad que perdura, que se explica en la personalidad humana, pasaron a la nueva era. Lo mismo ocurrió con los maestros: Koot Hoomi, que también se escribe Kuthumi, sigue apareciendo en las enseñanzas de los llamados maestros ascendidos.

Dicho esto, conviene separar tres cosas: lo que la sociedad hizo, como apoyar el budismo en Ceilán; lo que enseñó, una doctrina que cada cual acepta o no, y lo que presentó como hecho, los mahatmas y sus cartas, que es lo único que se puede investigar y lo que más dudas ha levantado.

Leer a Blavatsky o a Krishnamurti no obliga a creer en ninguno de los dos. Saber de dónde vienen sus ideas ayuda a reconocerlas cuando aparecen en un libro o en un curso. Hay más en la sección de religión y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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