Cáncer, la casa de la Luna: correspondencias y variantes

Redacción Leotarot.com · Publicado el 15 de octubre de 2026

Cáncer es el signo que el Sol ocupa más o menos entre el 21 de junio y el 22 de julio, a partir del solsticio de verano del hemisferio norte. Es la única casa de la Luna, y de ella le vienen el metal, buena parte de su simbolismo y hasta la flor que mejor le cuadra según un herbario del siglo XVII.

Datos de Cáncer en una lista

  • Símbolo: el cangrejo.
  • Regente: la Luna, según Ptolomeo; Lilly recuerda que es su única casa.
  • Exaltación: Júpiter, también según Ptolomeo.
  • Elemento y cualidad: agua y cardinal (solsticial, decía Ptolomeo).
  • Color: verde o pardo rojizo, según Lilly; otras listas dan el verde pálido, el malva y el lavanda, o el plateado.
  • Flor: la rosa y el iris, de listas modernas, aunque la rosa blanca ya era lunar en el siglo XVII.
  • Metal: la plata, la de la Luna.
  • Piedra: el cuarzo en nuestra lista de piedras por signo; otras listas dan la esmeralda y la perla.
  • Número: sin tradición antigua; las listas modernas dan el 2, y alguna añade el 7.
  • Parte del cuerpo: el pecho, según Manilio.
  • Dios protector: Mercurio, según Manilio.

Cangrejo, tortuga o escarabajo

¿Siempre fue un cangrejo? No del todo. En Babilonia, la constelación se llamaba MUL.AL.LUL, un nombre que sirve lo mismo para un cangrejo que para una tortuga mordedora, y los estudiosos creen que las tortugas talladas en algunas piedras de linde de la época la representan.

Algunos autores sostienen que en Egipto se veía allí un escarabajo, el emblema sagrado de la vida que se renueva. Esa idea se cuela incluso en el glifo: los dos trazos curvos de Cáncer se leen como las pinzas del cangrejo, pero hay quien los hace derivar de un escarabajo de la escritura demótica.

Las otras curiosidades del cielo de Cáncer, el cúmulo del Pesebre y el nombre del trópico, están en los niños de Cáncer.

La única casa de la Luna

Ptolomeo, en el Tetrabiblos, dio a cada planeta dos casas, salvo a las dos luminarias, que se quedaron con una sola. A la Luna le tocó Cáncer. El mismo autor llamó solsticial a este signo, porque al llegar a él el Sol deja de avanzar hacia el norte y emprende la vuelta, y colocó en él la exaltación de Júpiter, con un argumento astronómico: es el signo donde ese planeta llega más al norte.

William Lilly, en su Christian Astrology de 1647, lo define con el vocabulario de los humores: signo de agua, frío y húmedo, flemático, femenino, nocturno, móvil y del norte, el primero de la triplicidad de agua.

Manilio, el poeta romano del siglo I, tiene su propio reparto de dioses protectores, y al cangrejo lo pone bajo el cuidado de Cilenio, es decir, Mercurio. Del metal no hay duda: en la correspondencia entre planetas y metales, la plata es de la Luna.

Verde, plata y una rosa blanca

En la lista de colores de Lilly, Cáncer es verde o pardo rojizo. A la Luna como planeta le da otra cosa, un color salpicado de blanco y mezclado con otros, y de ahí se entiende el plateado de algunas listas actuales. El verde pálido, el malva y el lavanda que dan otras son propuestas modernas, sin fuente antigua.

La flor tiene una historia curiosa. La rosa y el iris aparecen en listas recientes, pero Nicholas Culpeper, en su herbario de 1652, ya repartía las rosas entre los planetas: las rojas para Júpiter, las de Damasco para Venus y las blancas para la Luna. Una rosa blanca, por tanto, sí tiene detrás una tradición lunar.

Con la piedra, cada lista hace su reparto. Junto al cuarzo de la nuestra circulan la esmeralda y la perla, que en rigor no es una piedra sino una gema que forma un molusco dentro del agua. El número sigue la misma lógica moderna: el 2 coincide con la cifra que la numerología actual atribuye a la Luna.

El retrato redondo de Lilly

La astrología clásica también describía el aspecto de los nacidos en cada signo. Para Cáncer, Lilly dibuja por lo general una estatura baja y menuda, con la parte superior del cuerpo más ancha que la inferior, la cara redonda, la tez pálida, el pelo castaño apagado y los ojos pequeños. Son rasgos de un manual antiguo, útiles para la historia de la astrología y no para describir a una persona concreta.

En la melotesia, el reparto del cuerpo humano entre los signos, Manilio asigna a Cáncer el pecho. Los manuales posteriores le suman el estómago. Eso sí, todo esto es simbolismo antiguo y no dice nada de tu salud: para eso está tu médico.

Con la ficha en la mano: tres ideas

  • Pon una rosa blanca en un vaso de agua en tu mesa de lectura, por la correspondencia lunar de Culpeper.
  • Mira en tu carta natal en qué signo y en qué casa está tu Luna, la regente de Cáncer.
  • Lee esta ficha junto a El Carro, la carta de Cáncer, y anota qué ideas comparten.

Encontrarás más en la sección de signos del zodiaco y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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