Tauro, signo de Venus: color, metal, piedra y retrato tradicional
Redacción Leotarot.com · Publicado el 15 de octubre de 2026
El Sol pasa por Tauro, el segundo signo, más o menos entre el 21 de abril y el 20 de mayo. La astrología clásica le dio planeta, metal, color y hasta un retrato físico, y de casi todo se conoce la fuente, aunque la flor y el número llegaron mucho después.
- Símbolo: el toro.
- Regente: Venus, que según Ptolomeo tiene aquí una de sus dos casas (la otra es Libra).
- Exaltación: la Luna, también según Ptolomeo.
- Elemento y cualidad: tierra y fijo.
- Color: blanco mezclado con amarillo limón, según Lilly; otras listas dan el verde esmeralda, o el azul, el rosa y el salmón.
- Flor: el tulipán, de listas modernas.
- Metal: el cobre, el de Venus.
- Piedra: el jaspe en nuestra lista de piedras de cada signo; otras listas dan el zafiro.
- Número: sin tradición antigua; las listas modernas dan el 6 o el 4.
- Parte del cuerpo y dios protector: el cuello y Venus, los dos según Manilio.
El toro celeste de Gilgamesh
Mucho antes de los griegos, en Mesopotamia, aquellas estrellas ya eran el Toro del Cielo. La epopeya de Gilgamesh le dedica un episodio en la tablilla VI: la diosa Ishtar, ofendida porque el rey de Uruk ha rechazado su amor, pide a su padre Anu el toro celeste para vengarse, y Gilgamesh y su amigo Enkidu acaban con él.
Un toro, en fin, con más de tres mil años de literatura a la espalda.
El glifo de Tauro, un círculo coronado por dos cuernos, resume la cabeza del animal. Y la versión griega, la de Zeus convertido en toro blanco para llevarse a Europa, junto con la estrella Aldebarán, la tienes en los niños de Tauro.
Venus por partida doble
Ptolomeo repartió las casas de los planetas en el siglo II, y a Venus le tocaron dos signos vecinos de Marte, Tauro y Libra. William Lilly, que en 1647 escribió Christian Astrology, precisa que Tauro es la casa nocturna de Venus y lo describe como un signo de tierra, frío y seco, melancólico, femenino, nocturno y fijo. Melancólico, en el lenguaje de los humores, quiere decir dominado por la bilis negra, la de la tierra, y no triste.
En el mismo signo pone Ptolomeo la exaltación de la Luna, porque Tauro es el primer signo de su triplicidad.
Manilio, el poeta romano del siglo I, completa el cuadro en sus Astronómicas. A cada signo le da un dios protector, y al toro lo guarda Citerea, es decir, Venus. Así que la misma diosa rige el signo y lo protege. El metal sigue la misma línea: el cobre es el metal de Venus, y su nombre viene del latín aes cyprium, el «metal de Chipre», la isla donde, según el mito, llegó Afrodita al nacer del mar.
Del blanco de Lilly al tulipán
En su lista de los colores de los planetas y los signos, Lilly da a Tauro el blanco mezclado con amarillo limón. Las listas actuales van por otros caminos: unas dan el verde esmeralda; otras, el azul, el rosa y el salmón. Ninguna de las dos se parece al color del tratado, así que conviene leerlas como lo que son, propuestas modernas.
La flor tiene fecha fácil de comprobar. El tulipán no podía figurar en ninguna lista antigua, porque llegó a Europa occidental desde el Imperio otomano en el siglo XVI: Conrad Gessner lo describió en 1559, florecido en un jardín de Augsburgo.
El número tampoco tiene tradición clásica. El 6 de unas listas es la cifra que la numerología moderna asigna a Venus, y otras dan el 4. Con la piedra pasa algo parecido: cada lista reparte las gemas a su manera, y junto al jaspe de nuestra lista circula el zafiro.
Un cuerpo firme y un cuello hermoso
La tradición también tenía un retrato para Tauro. Lilly lo imagina de estatura más bien baja, pero llena, fuerte y bien plantada, con la frente ancha, los ojos grandes, la cara amplia, los hombros anchos y fuertes, la boca grande de labios gruesos, las manos recias y el pelo negro y áspero. Lilly escribía en los años de la guerra civil inglesa, y su retrato ayuda a entender cómo se miraba entonces el cielo, no a juzgar a nadie por su aspecto.
¿Y qué parte del cuerpo le toca? Manilio, al repartir el cuerpo humano entre los doce signos, dio a Tauro el cuello, y lo llamó «hermosísimo». Los manuales posteriores añadieron la garganta. Dicho esto, es una correspondencia simbólica de la astrología antigua, sin valor médico: para cualquier cosa de salud, lo que cuenta es la consulta con tu médico.
Tres usos sencillos para la ficha de Tauro
- Deja en tu mesa de lectura un objeto de cobre, como una moneda antigua o un cuenco pequeño, por su vínculo con Venus.
- Cubre la mesa con un mantel blanco y un pañuelo amarillo limón, los colores de Lilly, cuando consultes sobre la casa, el trabajo constante o lo que se construye despacio.
- Lee esta ficha junto a la de el Hierofante, la carta de Tauro, para ver qué ideas comparten el signo y el arcano.
Hay más fichas en la sección de signos del zodiaco y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.