Cómo diferenciar a un tarotista serio de un estafador

Redacción Leotarot.com · Publicado el 8 de octubre de 2026

Un tarotista serio se reconoce casi siempre por lo que no hace: no asusta, no promete y no pide más dinero para arreglar lo que acaba de anunciar. Estas son las señales que separan una consulta honrada de un engaño, y lo que puedes hacer si ya has pagado de más.

Lo que puede darte una consulta y lo que no

El tarot es una herramienta de reflexión con siglos de tradición detrás, como cuenta el tarot: qué es y de dónde viene. Una buena lectura te ayuda a mirar una situación desde otro ángulo, a ordenar lo que sientes y a pensar en tus opciones. Lo que no puede hacer es asegurarte el futuro, decidir por ti o resolver un problema médico, legal o económico.

Quien trabaja con honradez lo dice sin rodeos. Te explica cómo trabaja y cuánto cuesta antes de empezar. Respeta lo que decidas aunque no le guste. Si le hablas de una enfermedad, de una deuda o de un juicio, te manda al médico, al asesor o al abogado. Guarda lo que le cuentas, no te pide que vuelvas cada semana y entiende que la consulta termina cuando tú quieres.

Cinco señales de engaño

La verdad es que las estafas esotéricas se parecen mucho entre sí, a uno y otro lado del Atlántico. Muchas empiezan igual: una lectura barata, o incluso gratuita, que descubre un problema enorme.

La primera señal es el miedo. Te dicen que alguien te ha echado mal de ojo, que te han hecho un «trabajo» o que tu pareja se fue por culpa de otra persona, y que solo ellos pueden arreglarlo.

La segunda, un precio que no para de crecer. El primer ritual nunca basta: hace falta otro más caro, unas velas especiales, una ceremonia de madrugada.

La tercera, las promesas. Que tu pareja volverá en tantos días, que tu negocio despegará, que la enfermedad se irá. Nadie puede prometer eso.

La cuarta, la prisa y el secreto: «hay que hacerlo hoy», «no se lo cuentes a nadie o se rompe el efecto». La presión sirve para que no pienses, y el secreto, para que nadie te aconseje.

La quinta, los objetos de valor. Algunos piden dinero o joyas para «limpiarlos» y, en un descuido, cambian la bolsa por otra igual. Si alguien te pide las claves del banco o tus documentos, corta la conversación.

Mención aparte merecen los «trabajos» de amor, los que prometen que otra persona vuelva, te quiera o deje a alguien. Son el anzuelo más usado, porque llegan cuando más duele, y venden algo que ningún profesional decente ofrecería: torcer la voluntad de otro.

Un caso que acabó en los tribunales

Estos engaños son delito, y a veces terminan en condena. En 2021, la Audiencia de Barcelona condenó a dos años y medio de prisión por estafa continuada a una vidente de televisión y a otros dos acusados. Habían cobrado más de 31.000 euros, en tres pagos, a una mujer a la que convencieron de que tenía un mal de ojo muy fuerte.

El tribunal dio por probado que se aprovecharon de su fragilidad emocional y que le metieron miedo por su vida para sacarle el dinero. Junto a la pena, les prohibió dedicarse a cualquier actividad relacionada con el esoterismo mientras durara la condena.

¿Por qué cae en estas trampas gente perfectamente sensata? Porque los engaños llegan en un mal momento: una ruptura, un duelo, una enfermedad, una racha de ansiedad. No es cuestión de inteligencia, y nadie debería sentir vergüenza por haber confiado. Si te ves en un momento así, un psicólogo puede ayudarte de verdad.

A quién acudir en cada país

Una estafa se denuncia ante la policía o la fiscalía, y un servicio mal prestado se reclama en los organismos de consumo. Estos son los principales:

  • En España, la Policía Nacional, la Guardia Civil o la policía autonómica para la denuncia, y la oficina municipal de información al consumidor (OMIC) o el servicio de consumo de tu comunidad autónoma para la reclamación.
  • En México, el Ministerio Público para la denuncia, la Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor) para la queja y la Condusef si hay cargos bancarios de por medio.
  • En Puerto Rico, la Policía de Puerto Rico y el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO).
  • En otros países: Defensa del Consumidor en Argentina, la Superintendencia de Industria y Comercio en Colombia, el SERNAC en Chile, Indecopi en Perú y la Comisión Federal de Comercio (FTC) en Estados Unidos.

Cinco pasos si te han estafado

  1. Deja de pagar. Ningún ritual «a medias» justifica un pago más, y quien de verdad quisiera ayudarte no te lo pediría.
  2. Guarda las pruebas. Recibos, transferencias, mensajes, audios, el anuncio donde encontraste a esa persona y una nota con fechas y cantidades.
  3. Avisa a tu banco. Si pagaste con tarjeta o por transferencia, cuéntaselo cuanto antes: en algunos casos se puede reclamar el cargo o bloquear nuevos pagos.
  4. Denuncia y reclama. Lleva las pruebas a la policía o a la fiscalía y presenta la queja en el organismo de consumo de tu país, aunque la cantidad te parezca pequeña.
  5. Pide apoyo. Cuéntaselo a alguien de confianza y, si te ha dejado angustia o insomnio, habla con tu médico o con un psicólogo.

Para saber cómo debería ser una buena consulta, lee el astrólogo, un chamán de nuestro tiempo, y para ver cómo funciona el engaño en otro terreno, por qué la güija se presta tanto al fraude. Hay más en la sección de sociedad y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

También te puede interesar

Ver toda la biblioteca esotérica