Mejorar nuestra calidad de vida: cómo se mide y qué es lo que más pesa
Redacción Leotarot.com · Publicado el 14 de octubre de 2026
Todo el mundo quiere vivir mejor, pero pocas veces nos paramos a pensar qué significa eso. Organismos internacionales y economistas llevan más de treinta años intentando medirlo, y sus respuestas tienen poco que ver con el lujo. Junto al dinero, según sus datos, pesan mucho la salud, la libertad y los demás.
Lo que cada uno percibe
¿Quién decide si una vida es buena? En 1995, el grupo de la Organización Mundial de la Salud que estudiaba la calidad de vida dio una respuesta que se sigue citando: es la percepción que cada persona tiene de su lugar en la vida, en el contexto de su cultura y de sus valores, y en relación con sus metas, sus expectativas, sus normas y sus inquietudes. No es un dato que se lea en una analítica. Es una valoración propia.
Con esa idea, quince centros de distintos países prepararon a la vez un cuestionario de cien preguntas, conocido como WHOQOL-100. Las preguntas se agrupan en seis áreas: la salud física, la psicológica, el grado de independencia, las relaciones sociales, el entorno y las creencias personales, la espiritualidad y la religión. Esta última no estaba en los planes iniciales. La pidieron, una y otra vez y sin que nadie la sugiriera, los grupos de discusión de muchos países.
Más tarde se preparó una versión breve, de 26 preguntas sobre las dos últimas semanas, que se usa en estudios grandes.
Más que la riqueza de un país
Durante décadas, el bienestar de los países se comparó sobre todo con su producto interior bruto por habitante. En 1990, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo publicó su primer Informe sobre Desarrollo Humano, impulsado por el economista paquistaní Mahbub ul Haq, y con él un índice nuevo, el de desarrollo humano. Combina tres dimensiones: una vida larga y saludable, el conocimiento y un nivel de vida digno, que se miden con la esperanza de vida, la educación y los ingresos.
Haq sabía que un solo número simplifica mucho. Lo que quería era una cifra tan fácil de citar como el producto interior bruto, pero que no fuera ciega a lo que le pasa a la gente.
Las capacidades de Amartya Sen
Detrás de ese enfoque estaba el trabajo del economista indio Amartya Sen, nacido en 1933 en Santiniketan, en Bengala, y premio Nobel de Economía en 1998 por sus aportaciones a la economía del bienestar. Sen propuso fijarse en las capacidades: lo que una persona puede de verdad ser y hacer, como estar bien alimentada y sana, saber leer o tomar parte en la vida de su comunidad. Tener cosas no basta; cuenta la libertad real para elegir la vida que uno valora.
Uno de sus ejemplos es el del ayuno. Quien ayuna y quien pasa hambre comen lo mismo, nada, pero uno lo ha elegido y el otro no. En Desarrollo y libertad (1999) lo resumió así: el desarrollo consiste en ampliar las libertades reales de las personas.
Lo que más pesa en la felicidad de los países
El 1 de abril de 2012 se presentó el primer Informe Mundial de la Felicidad, preparado para una reunión de alto nivel de las Naciones Unidas que se celebró al día siguiente. Desde entonces sale cada año. Se basa en la Encuesta Mundial de Gallup, que pide a unas mil personas por país y año que sitúen su vida en una escalera del 0 al 10.
Seis factores explican más de tres cuartas partes de las diferencias entre países: los ingresos por habitante, los años de vida con salud, la libertad para decidir sobre la propia vida, la generosidad, la ausencia de corrupción y el apoyo social. Este último se mide con una pregunta muy sencilla, si tienes familiares o amigos con los que contar cuando estás en apuros, y la generosidad, preguntando si has donado dinero el último mes. Los autores advierten que son relaciones, no pruebas de causa.
El informe de 2025 se dedicó a cuidar y compartir. Encontró que comer acompañado va unido a más bienestar en todas las regiones del mundo y que somos demasiado pesimistas con los demás: en las pruebas con carteras perdidas, se devuelven unas dos veces más de las que la gente espera. Creer en la amabilidad ajena resultó estar mucho más ligado a la felicidad de lo que se pensaba.
El original de esta página sostiene que nadie mejora de verdad su vida a solas. Los datos no hablan de salvación, pero apuntan en esa dirección. La verdad es que, junto al dinero y la salud, los demás están entre lo que más pesa.
Tu propia escala en cuatro pasos
- Puntúa del 0 al 10 tu vida en conjunto, como en la escalera de Gallup, y apunta la cifra con la fecha.
- Repasa las seis áreas del cuestionario de 1995 (cuerpo, ánimo, independencia, relaciones, entorno y creencias) y señala la que tienes más descuidada.
- Piensa en dos personas con las que podrías contar en apuros y queda con una de ellas este mes; si no te sale ningún nombre, ese es tu primer paso.
- Haz cada semana un gesto pequeño de generosidad o de confianza, como ayudar a un desconocido o devolver algo que no es tuyo.
Ninguna escala mide una vida entera, ni hace falta. Eso sí, si la puntuación baja y se queda abajo durante semanas, con tristeza o cansancio, habla con tu médico o con un psicólogo. Para seguir, lee qué necesidades humanas describieron Maslow y Max-Neef, cuántas relaciones cercanas caben en una vida según los círculos de Dunbar y qué se sabe del propósito en la vida. Hay más en la sección de sociedad y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.