Diccionario esotérico: psicotrópicos, psicolépticos, psicoanalépticos y psicodislépticos

Redacción Leotarot.com · Publicado el 7 de octubre de 2026

Las sustancias que actúan sobre la mente aparecen en muchos diccionarios de parapsicología, porque lo que alguien vive bajo sus efectos puede parecer una visión o un fenómeno paranormal. Aquí van los cuatro términos, con lo que dice la medicina, que es quien tiene la última palabra.

Psicotrópicos

La palabra une dos raíces griegas: psyché, «mente», y trópos, «dirección». Se llama así a las sustancias, naturales o sintéticas, que actúan sobre el sistema nervioso central y cambian la percepción, el estado de ánimo, la conciencia o la conducta. Cuando se usan como medicamento se habla de psicofármacos; en un sentido más amplio, de sustancias psicoactivas.

Muchas están bajo control internacional desde el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas, firmado en Viena el 21 de febrero de 1971. Y buena parte de los psicofármacos solo se dispensa con receta médica.

Psicolépticos

La clasificación clásica la propusieron en 1957 dos psiquiatras franceses del hospital Sainte-Anne de París, Jean Delay y Pierre Deniker, los mismos que en 1952 habían introducido la clorpromazina y acuñado poco después el término neuroléptico. El Congreso Mundial de Psiquiatría la validó en 1961.

En su primer grupo están los psicolépticos, que deprimen la actividad mental, relajan el estado de alerta y reducen la tensión emocional. La clasificación farmacológica actual distingue entre ellos los antipsicóticos, los ansiolíticos y los hipnóticos y sedantes.

Psicoanalépticos

Son los contrarios: excitan o estimulan la actividad psíquica. Aceleran los procesos mentales, mejoran el ánimo o aumentan la vigilia. Dentro de este grupo, la medicina distingue los timoanalépticos, que hoy llamamos antidepresivos, y los psicoestimulantes, como las anfetaminas y sus derivados.

Eso sí, los límites no son exactos, y un mismo fármaco puede aparecer en grupos distintos según el manual.

Psicodislépticos

Del griego dys, que indica dificultad o alteración, y lêpsis, «acción de tomar». Son las sustancias que distorsionan la percepción y el pensamiento: los alucinógenos, también llamados psicodélicos o psicotomiméticos.

Aquí está el motivo de que el término salga en un diccionario esotérico. Algunas tradiciones indígenas usan plantas visionarias en ceremonias religiosas, y quien las toma puede ver luces, oír voces o sentir que sale de su cuerpo. ¿Es eso un fenómeno paranormal? Para la medicina, no: es el efecto de una sustancia sobre el cerebro, y no demuestra nada sobre otros mundos. Que una tradición la use en un rito tampoco la hace inofensiva.

Receta, médico y prudencia

  • Un psicofármaco no se empieza ni se deja por cuenta propia: lo decide el médico, también cuándo y cómo retirarlo.
  • Una visión bajo los efectos de una sustancia es una alteración de la percepción, no una prueba de nada paranormal.
  • Muchas de estas sustancias están fiscalizadas por ley, y su efecto sobre la salud no cambia por tomarlas en una ceremonia.

Si te preocupa algo que has tomado o que toma alguien cercano, habla con tu médico o con un servicio de salud. Para seguir, lee por qué la psicotrónica es otra cosa en la magia psicotrónica, el origen del fotismo y otros términos en animismo, fotismo y metapsicología o lo que se sabe de la sugestión en la hipnosis y lo que dice la ciencia. Hay más en el diccionario esotérico y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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