Diccionario esotérico: agénere, alestesia y comunidad de sensación
Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026
Un difunto que se deja ver con un cuerpo tan real que nadie nota nada, un pinchazo que duele en el brazo que no es y un sabor que pasaría de una boca a otra. Son tres términos de los viejos libros de espiritismo y de investigación psíquica, con sus datos revisados.
Agénere
La palabra la puso en circulación la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas, la que presidía Allan Kardec, en la Revista espírita de febrero de 1859. Se formó con la a privativa del griego y la raíz de «engendrar»: el agénere sería un ser que no procede de ninguna generación, que no ha nacido.
Según Kardec, es un espíritu que adopta por un tiempo la apariencia de una persona viva, tan completa que se le puede ver, tocar y hablar con él sin sospechar nada. No tiene cuerpo de carne. Lo que se hace palpable es su periespíritu, la envoltura semimaterial que, según esta doctrina, une el espíritu al cuerpo.
El propio Kardec advertía que estos casos eran rarísimos, breves y nunca permanentes. Uno de los relatos que publicó es el de una mujer pobre a la que un caballero desconocido indicó en la calle dónde pedir trabajo; ya en esa casa, reconoció su cara en el retrato de un hijo de la señora, muerto tres años antes. ¿Cómo se sabría que era un agénere? Solo por lo que se contaba después. Como el resto del espiritismo, es una creencia, y no hay ningún caso comprobado.
Alestesia
En medicina, la alestesia (del griego állos, «otro», y aísthesis, «sensación») es un trastorno de la sensibilidad: la persona nota un estímulo en un sitio distinto de aquel donde se aplica, casi siempre en el punto simétrico del otro lado del cuerpo. Le pinchan el brazo derecho y siente el pinchazo en el izquierdo. También se llama aloquiria.
Algunos diccionarios de parapsicología la usan con otro sentido: captar las sensaciones de otra persona, sobre todo en la hipnosis. Ese fenómeno ya tenía su propio nombre.
Comunidad de sensación
Los magnetizadores del siglo XIX contaban que ciertos sujetos en trance notaban lo mismo que su magnetizador. Si este probaba sal, el sujeto decía sentir el sabor. Lo llamaron comunidad de sensación.
La Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres publicó en sus actas, en 1883, ensayos de transmisión de sabores y de dolores. En las pruebas de hipnosis que el investigador Edmund Gurney hizo en Brighton, el hipnotizador era George Albert Smith, su secretario entre 1883 y 1888 y, años después, pionero del cine. Eso sí, Smith y su compañero de escenario Douglas Blackburn habían protagonizado en 1882 y 1883 unas pruebas de telepatía que Blackburn confesó en 1911 haber resuelto con un código. Smith lo negó siempre.
La ciencia no da por demostrado que una sensación pase de una persona a otra. Lo que sí está documentado es el poder de la sugestión.
Tres comprobaciones con palabras raras
- Busca quién usó la palabra por primera vez y en qué texto: agénere tiene autor y fecha, y otras voces de estos diccionarios no aparecen en ninguna fuente.
- Mira si el término tiene otro sentido en medicina o en psicología, como la alestesia, y quédate con el que está documentado.
- Consulta al médico si notas una sensación en una parte del cuerpo distinta de la que se ha tocado: es un síntoma que hay que estudiar.
Para seguir, repasa los tipos de médium que describía Kardec en qué es la mediumnidad, lo que se sabe de la sugestión en la hipnosis y lo que dice la ciencia o la historia de la metapsicología y otros términos del diccionario. Hay más en el diccionario esotérico y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.