La mediumnidad: qué es, cómo se manifiesta y qué dice la ciencia

Redacción Leotarot.com · Publicado el 5 de octubre de 2026

Se llama mediumnidad a la facultad que el espiritismo atribuye a algunas personas para hacer de puente entre los vivos y los espíritus. Quien la tiene es un médium. Aquí verás de dónde sale la palabra, qué tipos de médium se describen y cómo acercarte al tema con la cabeza fría.

Una palabra con poco más de siglo y medio

Medium, en latín, es lo que está en medio. El sentido que hoy le damos lo fijó un pedagogo francés, Hippolyte Léon Denizard Rivail, que firmaba como Allan Kardec. Publicó El libro de los espíritus en 1857 y El libro de los médiums en 1861, y con ellos dio forma a lo que llamó espiritismo.

Para Kardec, cualquier persona que note en algún grado la influencia de los espíritus es, en cierto modo, médium. En el uso corriente, sin embargo, la palabra se reserva para quienes tienen esa sensibilidad muy marcada.

El espiritismo no la ve como una rareza del sistema nervioso, sino como una facultad del espíritu. Sus seguidores creen que se afina a medida que la persona mejora moralmente, y que quienes guiaron a otros en vida siguen pendientes de ellos después de morir. Por eso dan tanto valor a los mensajes de contenido moral.

Los tipos de médium según Kardec

El libro de los médiums distingue dos grandes grupos.

Los médiums de efectos físicos serían los que provocan fenómenos materiales: golpes en la madera, objetos que se mueven, mesas que giran o se levantan. En los salones de Europa, hacia 1853, las mesas giratorias se pusieron de moda como pasatiempo.

Los de efectos intelectuales, en cambio, transmiten mensajes. Kardec describe muchas variedades, y estas son las más citadas:

  • Escribientes o psicógrafos, que escriben lo que atribuyen a un espíritu.
  • Parlantes, que hablan en su nombre, a menudo en trance (lo que hoy se llama psicofonía).
  • Auditivos, que dicen oír voces.
  • Videntes, que dicen verlos.
  • Sanadores, que alivian, según la tradición, con la imposición de manos o con la oración.

Otros nombres para algo parecido

Muchas corrientes espirituales no usan la palabra «médium», pero describen experiencias muy cercanas. El movimiento de la Nueva Era habla de canalización. La teosofía, fundada en Nueva York en 1875 por Helena Blavatsky y Henry Steel Olcott, atribuía parte de sus enseñanzas a maestros que se comunicaban con sus dirigentes. Alice Bailey aseguraba que, desde 1919, un maestro al que llamaba «el Tibetano» le dictaba sus libros por telepatía.

También hubo clérigos. Charles Leadbeater fue sacerdote anglicano antes de pasarse a la teosofía, y acabó como obispo de la Iglesia católica liberal. George Vale Owen, vicario anglicano de Orford, cerca de Warrington, empezó en 1913 a escribir mensajes que atribuía, al principio, a su madre fallecida; se publicaron como La vida más allá del velo, con un prólogo de Arthur Conan Doyle.

Algunos autores espiritistas llaman médiums también a los profetas de la Biblia o a ciertos santos. Eso sí, las propias religiones hablan de profecía, de gracia o de experiencia mística, y para los creyentes la diferencia importa.

Qué dice la ciencia

La investigación empezó pronto. En 1882 se fundó en Londres la Sociedad para la Investigación Psíquica, y el filósofo William James estudió durante años a la médium estadounidense Leonora Piper.

Más de un siglo después no hay pruebas aceptadas por la comunidad científica de que exista esa comunicación. Los escépticos señalan explicaciones conocidas: la lectura en frío, que deduce datos de la persona por su aspecto y sus reacciones; el efecto ideomotor, que mueve vasos y mesas sin que nadie lo decida conscientemente; y varios fraudes célebres. Los creyentes responden que se trata de una experiencia espiritual que no cabe en un laboratorio. La pregunta sigue abierta para cada cual.

Si quieres acercarte a una sesión

Lee antes a Kardec, al menos El libro de los médiums. Conocer lo que dice la tradición te ayudará a distinguir un grupo serio de uno que no lo es.

El propio Kardec defendía que la mediumnidad no se cobra, y citaba el consejo del Evangelio de dar gratis lo que se ha recibido gratis. Si alguien te pide mucho dinero, te habla de males que solo él puede quitarte o te mete prisa, márchate.

¿Cómo saber si un mensaje merece confianza? Júzgalo por lo que dice. Uno que te empuja a cortar con tu familia, a gastar o a tomar una decisión grave merece desconfianza, venga de donde venga.

Y si acabas de perder a alguien, ten en cuenta que una sesión no sustituye el duelo. Un psicólogo o un grupo de apoyo pueden acompañarte en ese camino mucho mejor que cualquier mensaje.

Para seguir leyendo, repasa la escala de los espíritus, que procede de la obra de Kardec, o los seres que nos acompañan y no vemos. Tienes más en las secciones de médium y espiritismo, y en el tarot temático.

Texto nuevo de la Redacción de Leotarot.com, redactado con ayuda de herramientas y revisado por la redacción.

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