Diccionario esotérico: cámara Kirlian, radiestesia y radiestesista
Redacción Leotarot.com · Publicado el 7 de octubre de 2026
Un aparato soviético que fotografía chispas, una palabra que inventó un cura francés y la persona que sostiene el péndulo. Son tres entradas vecinas del diccionario, con sus datos revisados.
Cámara Kirlian
Es el aparato con el que Semión y Valentina Kirlian, un matrimonio de Krasnodar, en el sur de Rusia, obtuvieron sus electrografías o kirliografías: imágenes de un objeto rodeado de un halo de luz. Descubrieron el efecto en 1939 y lo patentaron en 1949.
Lo de «cámara» es un decir, porque no lleva objetivo. Consta de un generador de alta tensión y alta frecuencia (los Kirlian usaban entre 75 y 200 kilohercios) y de una placa metálica aislada sobre la que se pone la película y, encima, el objeto. El halo es una descarga de corona, y sus cambios dependen sobre todo de la humedad. Algunos autores lo tomaron por el aura; la ciencia no lo ha confirmado.
Radiestesia
Es la práctica de buscar agua, minerales u objetos escondidos con una varilla, una horquilla de madera o un péndulo. Quien la practica sostiene que el instrumento reacciona a unas radiaciones que emitirían esas cosas. Al buscador de agua se le llama tradicionalmente zahorí.
La palabra la acuñó en las primeras décadas del siglo XX el abate Alexis Bouly (1865-1958), párroco de Hardelot, en el norte de Francia, a partir del latín radius, «rayo», y del griego aisthesis, «percepción». Bouly era sacerdote: «abate» era el tratamiento de los curas en Francia. En 1929 fundó en Lille una asociación de amigos de la radiestesia.
La práctica es mucho más antigua. Georgius Agricola describió en 1556, en De re metallica, a los mineros alemanes que buscaban vetas con una rama ahorquillada. Las pruebas controladas no le han dado la razón: en los grandes ensayos de Múnich de 1987 y 1988, con 43 zahoríes elegidos entre unos quinientos, el físico Jim Enright mostró en 1999 que los resultados no se apartaban de lo que da el azar.
Radiestesista
Es quien practica la radiestesia. Dentro de la tradición hay dos escuelas. La física cree que el péndulo o la varilla responden a una radiación real del agua o del metal. La mental, que algunos diccionarios llaman radiestesia psíquica, sostiene que es la mente del radiestesista la que halla la respuesta y que el instrumento solo la hace visible; por eso, dicen, se puede trabajar a distancia sobre un mapa o un plano. Su gran divulgador fue otro sacerdote, el abate Alexis Mermet (1866-1937), con un libro de los años treinta.
La explicación científica se parece a la de esta segunda escuela, sin la parte paranormal. El químico francés Michel-Eugène Chevreul mostró en 1854 que el péndulo se mueve por pequeños movimientos de la mano que la persona hace sin darse cuenta. Se llama efecto ideomotor.
El péndulo en tu mano
Puedes comprobarlo en casa con un anillo atado a un hilo. Sujétalo sobre una cruz dibujada en un papel y piensa con fuerza en una de las líneas: lo normal es que el anillo acabe oscilando en esa dirección, sin que notes que lo mueves. ¿Y si cierras los ojos y otra persona cambia el papel de sitio? Ahí el péndulo suele perder el rumbo.
Nada de esto le quita interés como tradición. Eso sí, ningún péndulo sustituye a un geólogo para abrir un pozo ni a un médico ante una dolencia.
La radiestesia tiene un pariente cercano en la radiónica y sus cajas de diales. Las corrientes que han estudiado estos fenómenos están en las escuelas de la parapsicología, y el péndulo como soporte de adivinación aparece en los términos de Ab a Ad del diccionario. Hay más términos en el diccionario esotérico y más lecturas en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.