Diccionario esotérico: supranormal, telepatía y metafonía

Redacción Leotarot.com · Publicado el 7 de octubre de 2026

Tres términos nacidos para nombrar lo que parecía salirse de lo corriente sin recurrir a lo sobrenatural. Dos los inventó la misma persona, un estudioso victoriano de las lenguas clásicas; el tercero llega de Italia.

Supranormal

Es la forma española del inglés supernormal, el término con el que Frederic W. H. Myers (1843-1901) nombró los fenómenos y las facultades que van más allá de la experiencia corriente. Myers no quería decir sobrenatural. Para él, esos hechos estaban por encima de lo normal, pero dentro de unas leyes de la naturaleza que aún no se conocían. La palabra recorre su gran obra, Human Personality and Its Survival of Bodily Death, que se publicó en 1903, ya muerto su autor.

Myers fue uno de los fundadores de la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres, en 1882, y la presidió en 1900. No fue catedrático en Cambridge: fue miembro del Trinity College, dio allí clases de lenguas clásicas entre 1865 y 1869 y desde 1872 trabajó como inspector de escuelas.

Con el tiempo, paranormal ocupó el sitio de su término. Las dos palabras, eso sí, tienen el mismo fin: describir lo que parece fuera de lo común sin decidir de antemano qué lo produce.

Telepatía

Es la supuesta comunicación directa entre dos mentes, sin pasar por los sentidos. También la bautizó Myers, en 1882, y hoy se cuenta entre las formas de la percepción extrasensorial, junto a la clarividencia y la precognición. Su historia, de las cartas de Rhine al ganzfeld, está en la telepatía y cómo se ha investigado. La comunidad científica no la considera demostrada.

Metafonía

Así se llaman en Italia las voces electrónicas, lo que en España se conoce sobre todo como psicofonías: palabras que algunas personas oyen en grabaciones hechas en silencio o en el ruido de una radio, y que atribuyen a los muertos. La historia moderna empieza en 1959. Ese año, el pintor y documentalista sueco Friedrich Jürgenson grabó cantos de pájaros cerca de su casa de campo, en Mölnbo, y creyó oír en la cinta una voz humana.

El psicólogo letón Konstantīns Raudive siguió su ejemplo y dijo haber reunido más de cien mil grabaciones; las presentó en Unhörbares wird hörbar (1968), que en inglés se tituló Breakthrough (1971). Los críticos lo explican por la sugestión y por los fallos de los aparatos: el cerebro busca palabras en el ruido y, si alguien le dice qué tiene que oír, las encuentra.

Lo normal, primero

Las tres entradas piden el mismo método: antes de buscar una causa extraordinaria, hay que descartar las corrientes. Si grabas en una casa vieja y crees oír una frase, pásale el fragmento a otra persona sin decirle qué esperas. ¿Entiende lo mismo que tú? Si cada uno oye algo distinto, lo más probable es que el cerebro esté rellenando el ruido.

Y si buscas esas voces porque echas de menos a alguien, date tiempo. El duelo se acompaña, con la gente que te quiere y, si duele demasiado, con un psicólogo. Para ver cómo se ordenan estos fenómenos, lee la clasificación de los fenómenos paranormales. Hay más términos en el diccionario esotérico y más lecturas en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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