Test psi: cómo se mide de verdad la percepción extrasensorial
Redacción Leotarot.com · Publicado el 7 de octubre de 2026
Los test que dicen descubrir tus «facultades psi» con unas cuantas preguntas, o mirando la forma de tus manos, no miden nada de eso. La parapsicología experimental, la que intenta comprobar si la psi existe, trabaja de otra manera: blancos elegidos al azar, cuentas de probabilidad y controles muy estrictos. Así funciona, y así puedes montar en casa una prueba que tenga sentido.
Adivinar entre opciones conocidas
La forma más sencilla de medir la psi se llama elección forzada. La persona sabe de antemano cuáles son las respuestas posibles y tiene que quedarse con una: un símbolo entre cinco, como en las cartas de Zener que se describen en la telepatía y cómo se ha investigado, un color entre cuatro o un número del uno al seis. Su gran ventaja es que el azar se calcula con exactitud. Con cuatro opciones, la probabilidad de dar con la buena en cada intento es de una entre cuatro.
La otra familia es la de respuesta libre. El participante describe lo que le viene a la mente, con palabras o con un dibujo, y luego un juez lo compara con varias imágenes, entre ellas la que se eligió como blanco. Se parece más a las experiencias espontáneas, pero es más difícil de puntuar.
Lo que da la suerte
Un buen resultado no basta: hay que saber cuánto se aleja de lo que daría el azar. En cien intentos con cuatro opciones, lo esperable son unos 25 aciertos, y es normal quedarse en cualquier cifra entre 18 y 32, que es lo que sale más de nueve veces de cada diez. Para hablar de algo más que suerte, los investigadores suelen pedir un resultado que el azar daría menos de una vez de cada veinte. En esa prueba, eso son 33 aciertos o más.
Ese listón tiene su trampa. Si veinte personas hacen la prueba, lo más probable es que alguna lo supere por pura casualidad. Un resultado llamativo y aislado, pues, no demuestra nada; lo que cuenta es que se repita en otros laboratorios, con otras personas.
Los controles que se exigen
Las reglas de un buen experimento se fueron fijando a base de discusiones duras entre parapsicólogos y escépticos. En 1986, el parapsicólogo Charles Honorton y el psicólogo Ray Hyman, uno de los críticos más conocidos de la disciplina, firmaron un comunicado conjunto sobre los experimentos ganzfeld. Coincidían en los fallos que había que evitar: blancos elegidos con un azar mal hecho o sin documentar, jueces que podían saber la respuesta y la llamada fuga sensorial, cualquier pista que llegue por los sentidos, de un gesto a un ruido o un reflejo.
Otro problema es más sutil: probar muchas cosas y contar solo las que salen bien. Para evitarlo, la unidad Koestler de la Universidad de Edimburgo abrió en 2012 un registro donde los investigadores anuncian antes de empezar cuántos intentos harán y cómo analizarán los datos. Si después no publican, queda constancia.
Con todos estos controles, algunos parapsicólogos siguen informando de pequeños efectos por encima del azar. La comunidad científica, en cambio, no considera demostrada la psi.
Por qué los test de revista no valen
Un cuestionario sobre tus sueños o tus corazonadas mide lo que crees y lo que recuerdas, no una facultad. No hay ningún blanco escondido que adivinar, así que no hay forma de comparar con el azar. Sí puede medir la creencia, y eso tiene interés: en 1942, la psicóloga Gertrude Schmeidler empezó en Harvard a separar a sus voluntarios entre quienes aceptaban la percepción extrasensorial y quienes la rechazaban, y en sus pruebas de cartas los primeros tendían a puntuar un poco más alto. Los llamó ovejas y cabras.
Los resultados personalizados tienen otra trampa. En 1948, el psicólogo Bertram Forer dio a 39 estudiantes un supuesto retrato de su personalidad hecho a partir de un test. Todos recibieron el mismo texto, sacado de un libro de astrología de quiosco, y le pusieron de media un 4,3 sobre 5. Desde entonces se llama efecto Forer a esa tendencia a ver como propia una descripción que vale para casi cualquiera. ¿Te suena la sensación de que un horóscopo habla de ti?
Una prueba casera con cuatro cartas
- Prepara el azar. Separa los cuatro ases de una baraja y ten a mano un dado. Quien hace de emisor tira el dado: del uno al cuatro, le toca el as correspondiente; con un cinco o un seis, vuelve a tirar.
- Separa a las dos personas. El emisor mira su carta en otra habitación, con la puerta cerrada, y anota cuál era. Tú escribes en tu hoja la que te venga. Nadie habla hasta el final.
- Fija el número antes de empezar. Cien intentos, en una sesión o en varias, sin parar cuando va bien ni repetir cuando va mal.
- Compara las dos hojas al terminar. Entre 18 y 32 aciertos es lo normal; 33 o más es lo que el azar daría menos de una vez de cada veinte, y aun así habría que repetirlo.
Tómalo como una forma de entender el método, no como un examen: un resultado alto o bajo no dice nada de ti. Qué significa exactamente la palabra psi está en parapsicología y psi, del diccionario esotérico, y dónde se han hecho estos experimentos, en la parapsicología en la universidad. Tienes más en la sección de reencarnación y mente y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.