Channeling o canalización: Seth, Ramtha y las voces de la nueva era

Redacción Leotarot.com · Publicado el 9 de octubre de 2026

Canalizar, en el lenguaje de la nueva era, es hacer de cauce para que otro ser hable o escriba a través de uno: un espíritu, un maestro, una inteligencia sin cuerpo. La palabra inglesa channeling se hizo popular en Estados Unidos en las últimas décadas del siglo XX, aunque la idea es mucho más antigua. Estos son sus casos más conocidos y lo que proponen los psicólogos para explicarlos.

Una fuente, un cauce y un mensaje

Quienes practican la canalización suelen distinguir tres piezas. La fuente puede ser un ángel, un difunto, un sabio de otra época o un ser de otro planeta. El canal es la persona que recibe. Y el mensaje llega hablado en trance, por escritura automática o con ayuda de un tablero.

Se parece mucho a la mediumnidad del espiritismo, que tiene sus propias páginas: qué es y qué tipos de médium describió Kardec y las explicaciones que se le han dado. La diferencia está sobre todo en el tono. El médium espiritista suele buscar a los difuntos de una familia. El canalizador moderno transmite las enseñanzas de una entidad que dice tener una sabiduría muy antigua, pensadas para un público amplio y publicadas en libros y seminarios.

Seth, la voz de Jane Roberts

La escritora y poeta estadounidense Jane Roberts (1929-1984) preparaba a finales de 1963 un libro sobre la percepción extrasensorial. Con su marido, Robert Butts, probó un tablero de ouija, y el 2 de diciembre empezaron a recibir mensajes de alguien que se presentaba como Seth. En enero de 1964, Roberts pasó a dictarlos en trance, sin el tablero, mientras Butts los anotaba con una taquigrafía que él mismo había inventado.

Las sesiones se convirtieron en una serie de libros, como The Seth Material (1970), Seth Speaks (1972) y The Nature of Personal Reality (1974). Su idea central, según el estudioso John P. Newport, es que cada persona crea su propia realidad. Al principio, la propia Roberts pensó que Seth podía ser una fantasía de su inconsciente, porque no creía en los espíritus.

Ramtha y la voz interior de Helen Schucman

En 1977, la estadounidense J. Z. Knight dijo que se le había aparecido en la cocina de su casa Ramtha, un guerrero de Lemuria que habría luchado contra los atlantes hace más de 35.000 años. Ni Lemuria ni la Atlántida han dejado rastro alguno: son lugares de leyenda. Knight empezó a hablar en su nombre y en 1988 abrió una escuela cerca de Yelm, en el estado de Washington. El astrónomo Carl Sagan, en El mundo y sus demonios (1995), recordó que mucha gente, de los niños a los actores, maneja varias voces, y que la hipótesis más sencilla es que Ramtha es la propia Knight.

El caso de Helen Schucman (1909-1981) es muy distinto. Era psicóloga en la facultad de medicina de la Universidad de Columbia, en Nueva York, y trabajaba con su colega William Thetford en un ambiente tenso. En 1965, después de que él dijera que tenía que haber otra manera de llevarse, ella empezó a anotar lo que describía como un dictado interior que atribuía a Jesús. Thetford lo pasaba a máquina. El texto se terminó en 1972, y en 1976 la Foundation for Inner Peace lo publicó con su título en inglés, A Course in Miracles, en tres partes: un texto, un cuaderno de ejercicios y un manual para maestros. Se ha traducido a más de veinte idiomas, y Schucman pidió que su nombre no figurara como autora.

El sobre cerrado de Myers

La investigación psíquica ya se había topado con mensajes parecidos. Tras la muerte del estudioso Frederic Myers, en 1901, varias mujeres que practicaban la escritura automática en el entorno de la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres produjeron textos que, juntos, parecían formar mensajes firmados por él. Son las llamadas correspondencias cruzadas, que se cuentan en la neumatografía o escritura directa.

Myers había dejado preparada una prueba: en 1891 entregó a su colega Oliver Lodge un sobre cerrado con un mensaje. En 1904 se abrió para compararlo con lo que decían esos escritos. No coincidía.

Lo que ve la psicología

La explicación más extendida es la disociación, un estado en el que una parte de la mente actúa por su cuenta y se vive como si fuera otra persona. Se aprende con la práctica, aparece en muchas culturas y no tiene por qué ser una enfermedad. En 2021, una revisión publicada en la revista Culture, Medicine and Psychiatry concluyó que, en la mayoría de los casos, la canalización encaja mejor como un trance disociativo no patológico que como un trastorno. Sus autores dejaron abierta la pregunta de dónde sale la información.

Otros van más lejos. A propósito de Seth, el psicólogo James Alcock sostiene que la producción inconsciente, o el fraude, basta para explicar el material sin recurrir a ninguna entidad. Dicho esto, la sinceridad de muchos canalizadores no está en duda: quien siente que otra voz habla por su boca suele vivirlo así de verdad.

Con un mensaje canalizado entre las manos

  • Lo que dice, más que quién dice decirlo: un consejo vale por su contenido, venga de un guerrero de Lemuria o de un vecino.
  • Si un mensaje te pide dinero, cursos cada vez más caros, que te apartes de tu familia o que dejes un tratamiento médico, aléjate de él.
  • Si practicas la escritura automática o el trance y te deja angustia, insomnio o la sensación de no controlar tus actos, habla con un médico o con un psicólogo.

¿Cambiaría en algo ese consejo si lo firmara una persona corriente? Tienes más en la sección de videncia y otras mancias y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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