La quinta centuria de Nostradamus: un globo, diecisiete años y un rey que no llegó
Redacción Leotarot.com · Publicado el 15 de octubre de 2026
La centuria V se imprimió en Lyon en 1557, en la segunda entrega de Las Profecías. Dos de sus cuartetas muestran bien cómo trabajan los intérpretes: una se leyó como el globo de los hermanos Montgolfier y otra como el reinado de Luis Felipe, y las dos lecturas llegaron mucho después.
Lo que trae la quinta
Esta centuria no estaba en la primera edición. Apareció en las de Antoine du Rosne, fechadas en 1557, y la historia de cómo se fue completando el libro está en la guía de la centuria VIII.
Su final es un buen resumen del tono. La V.98 sitúa una gran sequía a cuarenta y ocho grados, al final de Cáncer, y nombra el Bearne y Bigorra. La V.99 recorre Milán, Ferrara, Turín, Aquilea, Capua y Brindisi, y la última junta Carcasona, Foix y Auch con Hesse, Sajonia y Turingia. Mapas, cielo y guerras de su siglo, y ninguna fecha de calendario.
Del monte Gaulfier al globo
La V.57, en nuestra traducción del texto de 1557:
Saldrá del monte Gaulfier y del Aventino
quien por el agujero avisará al ejército.
Entre dos rocas se tomará el botín;
de Sext. mansol fallará la fama.
Théophile de Garencières, el primer traductor al inglés, la leyó en 1672 en un texto que decía Gaulsier, con s. Para él, Gaulsier y el Aventino eran dos de las siete colinas de Roma, y el botín, el de un papa llamado Sixto. Lo de mansol confesó no entenderlo. Roma, eso sí, no tiene ninguna colina con ese nombre.
Un siglo después, el nombre cobró otro sentido. Los hermanos Montgolfier, fabricantes de papel, hicieron volar en público su globo de aire caliente en Annonay el 4 de junio de 1783. En 1867, el francés Anatole Le Pelletier vio su apellido en «mont Gaulfier» y leyó el Sext. del último verso como el papa Pío VI, que firmó con Francia el tratado de Tolentino en 1797 y murió prisionero en Valence en 1799. El inglés Charles Ward, en 1891, le dio la razón y añadió que el agujero era la boca abierta por abajo de aquellos globos.
Ward recordaba que los franceses usaron un globo para observar al enemigo en la batalla de Fleurus, en 1794. Aquel globo, L'Entreprenant, se llenaba de hidrógeno, no de aire caliente: no era una montgolfiera. Y la lectura entera depende de una letra. En la imprenta de la época, la s larga y la f se parecen mucho, y por eso un mismo verso pudo leerse Gaulsier o Gaulfier.
Diecisiete años en el trono
La V.92, de la misma edición:
Tras ocupar la sede diecisiete años,
cinco cambiarán cuando se cumpla ese plazo;
después será elegido uno a la vez,
que no será muy del gusto de los romanos.
La palabra francesa es siege, que aquí significa asiento o sede, no asedio. Garencières pensó en un papa que ocupara la silla de Pedro diecisiete años y en cinco más elegidos en un plazo igual. Y añadió algo poco habitual en un comentarista: si la memoria no le fallaba, ya había ocurrido, pero sin una cronología de los papas a mano no podía comprobarlo.
Le Pelletier, en 1867, encontró otro candidato. Luis Felipe reinó en Francia desde agosto de 1830 hasta febrero de 1848, unos diecisiete años y medio, y tras su caída fue elegido presidente Luis Napoleón Bonaparte. Los cinco serían sus hijos, que perdieron el trono con él. ¿Cuadran las cuentas? Ward, en 1891, señaló el punto débil: solo los diecisiete años unen la cuarteta con Luis Felipe, y si se cuenta al rey, los que cambiaron fueron seis.
Un rey que no llegó
No todas las lecturas se hicieron después de los hechos. Algunas esperaban un futuro, y fallaron. En el siglo XIX, los legitimistas, partidarios de los Borbones exiliados, veían en las profecías al gran rey que devolvería el trono a su dinastía: Enrique, conde de Chambord y duque de Burdeos, al que llamaban Enrique V. Le Pelletier le dedicó seis cuartetas.
Chambord murió en el exilio, en Austria, el 24 de agosto de 1883, sin haber reinado. Ward, que escribía pocos años después, decidió pasar por alto aquellas seis cuartetas: de él no había salido nada, y ya nada podía salir.
Lápiz en mano, con la edición de 1557
- Separa el texto de 1557 de sus copias: entre Gaulfier y Gaulsier hay una sola letra, y de ella depende el apellido.
- Anota el año de cada lectura junto al del hecho: el globo voló en 1783; Le Pelletier escribió en 1867.
- Guarda también las que fallaron, como la del rey que esperaban los legitimistas.
Dicho esto, la quinta centuria se puede leer sin miedo: ninguna de sus cuartetas trae fechas ni avisos para ti. Otra profecía con fecha que se quedó en nada se cuenta en las profecías mayas, y hay más en la sección de Nostradamus y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.