Dinamopsiquismo: la energía del alma según Gustave Geley
Redacción Leotarot.com · Publicado el 6 de octubre de 2026
El dinamopsiquismo es la idea con la que el médico francés Gustave Geley quiso explicar a la vez la vida, la mente y los fenómenos de los médiums. Geley dirigió en París el Instituto Metapsíquico Internacional y buscó pruebas de esa fuerza en sesiones de materialización. Esto es lo que proponía y lo que se ha sabido después.
Una fuerza que va de lo inconsciente a lo consciente
Geley nació en 1868 en Montceau-les-Mines, estudió medicina en Lyon y ejerció en Annecy hasta 1918. En su primer libro, El ser subconsciente (1899), que firmó con seudónimo, habló de un dinamopsiquismo esencial: una especie de energía anímica presente en cada ser vivo y en el universo entero. No sería un producto de la materia. Al contrario, sería lo que la organiza.
Para él, toda evolución, la de una persona y la de las especies, se resumía en un paso de lo inconsciente a lo consciente. De ahí el título de su obra principal, Del inconsciente al consciente, de 1919.
En enero de 1918, en una conferencia sobre la llamada fisiología supranormal, fue más lejos. Tomó la palabra ideoplastia, que el médico Durand de Gros había creado en 1860 para el efecto de la sugestión sobre el cuerpo, y la llevó a la materia: la idea sería el molde que da forma a lo material. Así explicaba los ectoplasmas, las figuras que según los espiritistas brotan del cuerpo del médium.
Un instituto en la avenida Niel
En 1919, el comerciante Jean Meyer financió en París el Instituto Metapsíquico Internacional, con el médico italiano Rocco Santoliquido como presidente y Geley como director. Charles Richet, premio Nobel de Medicina en 1913, fue su presidente de honor. Tenía laboratorio, biblioteca y una gran sala de conferencias.
Allí Geley estudió a médiums de efectos físicos como Marthe Béraud, conocida como Eva C., y el polaco Franek Kluski. Con Kluski, a finales de 1920, obtuvo moldes de parafina de manos que, según el médium, formaban los espíritus al meterlas en un recipiente de parafina caliente y después en agua. Reunió sus investigaciones en La ectoplasmia y la clarividencia (1924).
El 15 de julio de 1924 murió en un accidente de avión cuando volvía de Varsovia. Le sucedió el médico Eugène Osty.
Lo que dice la ciencia
Ningún laboratorio ha demostrado que exista esa energía ni que la mente modele la materia. Los moldes de Kluski se pueden imitar: el jesuita y mago Carlos María de Heredia enseñó a hacerlos con un guante de goma, parafina y agua fría, y Harry Houdini los reprodujo con sus propias manos.
La verdad es que lo de Eva C. salió peor. En 1954, el investigador Rudolf Lambert dio a conocer unas fotos que había entre los papeles de Geley, sin publicar: en ellas, las supuestas materializaciones aparecían sujetas al pelo de la médium con alambres.
El instituto sigue abierto en París. Su lema habría sorprendido a su primer director: no creer en lo paranormal, sino estudiarlo.
Lo que conviene mirar en un libro de metapsíquica
Cuando encuentres en un libro antiguo palabras como dinamopsiquismo, ideoplastia o ectoplasma, separa dos cosas. Una es la filosofía, que puede leerse como lo que es: un intento de su época por dar sentido a la vida y a la evolución. La otra son las pruebas que se ofrecen, las fotos y los moldes, y esas sí hay que examinarlas.
¿Quién vigilaba el recipiente de parafina? ¿Cuánta luz había en la sala? ¿Apareció algún truco años después? Las mismas preguntas sirven para las correspondencias cruzadas de la escritura automática, que se cuentan en la neumatografía o escritura directa.
Para seguir, lee cómo midió Osty a un médium con rayos infrarrojos en qué es la telergia o qué explicaciones se han dado a los médiums en mediumnidad espiritista. Tienes más en la sección de espiritismo y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.