El factor Oz: cuando un testigo siente que el mundo se ha quedado en silencio
Redacción Leotarot.com · Publicado el 14 de octubre de 2026
Algunas personas que dicen haber visto un ovni cuentan algo más que una luz en el cielo: la calle se quedó vacía, los ruidos se apagaron y el tiempo pareció detenerse. La investigadora británica Jenny Randles le puso nombre en 1983: el factor Oz. Aquí se cuenta qué describió, cómo lo interpretó y qué sabe la psicología de esas sensaciones.
Una investigadora del norte de Inglaterra
Jenny Randles nació en 1951 en Bacup, en el condado de Lancashire, y fue maestra antes de dedicarse por entero a los ovnis. Entre 1982 y 1994 dirigió las investigaciones de la Asociación Británica de Investigación Ovni, ha escrito en la revista Fortean Times y ha colaborado con la televisión. A finales de los años noventa ya había publicado treinta y cinco libros sobre el tema.
Su recorrido tiene interés. Empezó convencida de que algunas naves venían de otros planetas y con los años concluyó que la mayoría de los avistamientos tienen explicaciones corrientes. Tampoco cree que haya extraterrestres detrás de las abducciones.
Un nombre sacado de un cuento
En su libro UFO Reality (La realidad ovni), de 1983, Randles reunió lo que contaban varios testigos: la sensación de quedar aislados, como si los hubieran sacado del mundo real y llevado a otro escenario muy parecido, pero distinto. Lo llamó factor Oz, por el país al que llega Dorothy en El maravilloso mago de Oz, el cuento de L. Frank Baum.
Los rasgos que se repiten son pocos y concretos:
- un silencio extraño, sin el ruido habitual del tráfico;
- calles vacías a una hora en que suele haber gente;
- un estado de ánimo parecido al de un sueño;
- la impresión de que el tiempo se estira o se para.
Para Randles, todo eso indicaba que la conciencia del testigo está en el centro del encuentro. Observó, además, que a veces aparece sin ningún ovni, en una carretera de pronto silenciosa, y pensó que esas circunstancias raras explican por sí solas algunos avisos.
Dos hipótesis más atrevidas
Alrededor del factor Oz circulan dos ideas que van mucho más allá, y que algunos resúmenes atribuyen a Randles sin decir dónde las escribió. Según la primera, en casos muy raros la impresión del testigo sería tan intensa que llegaría a quedar en una fotografía, aunque lo fotografiado no existiera del todo fuera de su mente. Según la segunda, si hubiera inteligencias de otros mundos podrían comunicarse a través de la conciencia y no con naves, y una persona muy sensible haría de receptor, como una radio.
Ninguna de las dos tiene pruebas, y muchos investigadores las rechazan. Son especulaciones sobre un fenómeno que ya cuesta bastante describir bien.
El tiempo, la atención y el miedo
La psicología no ha estudiado el factor Oz con ese nombre, pero sí sus piezas. ¿Por qué el tiempo parece pararse en un momento de tensión?
En 2007, Chess Stetson, Matthew Fiesta y David Eagleman, del Baylor College of Medicine, en Houston, dejaron caer de espaldas a voluntarios en caída libre, a lo largo de 31 metros, hasta una red. Al recordarla, cada uno calculó que su propia caída había durado un 36 % más que la de los demás. Pero, mientras caían, no lograban leer unos números que parpadeaban demasiado deprisa en una pantalla atada a la muñeca. No percibían más rápido: el tiempo se alargaba en el recuerdo.
La atención, por su parte, se estrecha. En 2002, la psicóloga Alexis Artwohl publicó una encuesta a 157 policías estadounidenses que habían tenido que disparar en acto de servicio. El 84 % recordaba que los sonidos se habían apagado, el 62 % que todo había ido a cámara lenta y el 52 % había olvidado parte de lo ocurrido.
Juntas, las dos piezas se parecen mucho al relato de los testigos: silencio, tiempo detenido y una escena aislada del resto del mundo. Eso sí, explican cómo se vive y se recuerda la experiencia, no qué vio cada persona.
Tres cosas que anotar tras una experiencia extraña
- Escribe lo que viste cuanto antes, sin haberlo hablado aún con nadie, porque el recuerdo cambia al contarlo.
- Anota la hora, el lugar, el tiempo que hacía y lo que había alrededor, ruidos y personas incluidos.
- Apunta cómo estabas: si habías dormido poco, si ibas con prisa o preocupado, si esperabas ver algo.
Si la experiencia te inquieta o se repite, háblalo con tu médico o con un psicólogo, sin vergüenza. Cómo se revisaron los avisos oficiales en el Reino Unido se cuenta en la desclasificación ovni en Gran Bretaña; qué tienen en común quienes dicen ver fantasmas, en a quién se le aparecen más los fantasmas, y cómo se investiga un avistamiento, en escépticos, creyentes e investigadores. Tienes más en la sección de metafísica y en el tarot temático.
Texto de la Redacción de Leotarot.com.