Parapsicología en acción: de un museo de Buenos Aires a los laboratorios de hoy

Redacción Leotarot.com · Publicado el 7 de octubre de 2026

En noviembre de 2006, un museo nacional de Buenos Aires colgó en sus salas fotografías de fantasmas y sentó a debatir a espiritistas, parapsicólogos y escépticos. Aquella muestra sirve de puerta para ver cómo se investiga lo paranormal en América Latina y qué ha cambiado desde entonces.

Fantasmas en un museo de Recoleta

La exposición se llamó «Imágenes de lo oculto» y la organizó el Museo Roca, que es también un instituto de investigaciones históricas, en la calle Vicente López, en el barrio de Recoleta. La preparó con el Instituto de Psicología Paranormal, que publicó después un balance en su boletín.

Según ese balance, en las tres salas había reproducciones de fotografías de espíritus, libros de espiritismo y de metapsíquica del siglo XIX y de comienzos del XX y aparatos que se usaban en las sesiones para comunicarse con los muertos. Los aparatos eran de La Fraternidad, una sociedad espiritista porteña que funciona desde 1880. Hubo también charlas y mesas redondas con un eje común: las apariciones.

No todo el mundo quiso participar. Los organizadores contaron que varias instituciones y algunos patrocinadores rechazaron la invitación por lo raro del asunto, y que en los foros de internet llovieron las críticas de los escépticos.

El museo volvió al tema en 2010 con otra muestra, «Cuando hablan los espíritus», sobre la historia del espiritismo kardeciano en Argentina, de nuevo con el apoyo del instituto. Dos de sus investigadores, Juan Corbetta y Fabiana Savall, han seguido estudiando la fotografía espiritista del país como documento de época.

Un instituto entre el laboratorio y la consulta

El Instituto de Psicología Paranormal funciona en Buenos Aires desde los años noventa. Entre 1990 y 2004 salieron 54 números de su Revista Argentina de Psicología Paranormal, con revisión por pares, y en 2006 la sustituyó un boletín en línea. Tiene una biblioteca de unos 6.600 libros y un servicio de orientación para quienes han vivido algo que no saben cómo encajar.

Sus experimentos siguieron los de la parapsicología internacional. Hubo sesiones de ganzfeld, el estado de relajación con luz roja y ruido blanco que se describe en la telepatía y cómo se ha investigado. Hubo pruebas de psicometría, en las que alguien intenta describir a una persona a partir de un objeto suyo. Y hubo sesiones de psicomanteo, una sala en penumbra donde el participante mira fijamente un espejo.

De buscar poderes a estudiar experiencias

En Brasil, la investigación ha ganado terreno en la universidad cambiando la pregunta. En 2010, los profesores Wellington Zangari y Fátima Regina Machado crearon en el Instituto de Psicología de la Universidad de São Paulo el laboratorio Inter Psi. No intenta demostrar que existan la telepatía o los espíritus: estudia las experiencias que la gente llama paranormales o religiosas, como las apariciones, las experiencias fuera del cuerpo o la mediumnidad, y qué papel tienen en su vida y en su cultura. Desde 2021 cuida también el Laboratorio de lo Imposible, un archivo de unos 15.000 libros, revistas, fotografías y grabaciones.

En Juiz de Fora, en Minas Gerais, el psiquiatra Alexander Moreira-Almeida dirige en la facultad de Medicina de la universidad federal un núcleo que investiga la espiritualidad y la salud. En un estudio publicado en 2007 con dos colegas examinó a 115 médiums de centros espiritistas de São Paulo. Tenían muchas vivencias que en una consulta podrían leerse como síntomas, y sin embargo una buena vida social y pocos trastornos mentales. La conclusión no es que los espíritus existan, sino que una experiencia rara no es por fuerza una enfermedad.

Ese giro, la llamada psicología anomalística, tiene su propia historia, que se cuenta en psicología y parapsicología, frente a frente.

Qué mirar en una muestra o en un estudio

Una exposición de fotos de fantasmas puede ser una buena tarde de museo. ¿Cómo separar lo que enseña de lo que demuestra? Fíjate en quién la organiza y en si deja hablar a quienes no creen. Una foto antigua dice mucho de cómo se vivía la muerte en su época, aunque no pruebe nada sobre el más allá.

Con los estudios, haz tres preguntas: dónde se publicaron, si otros equipos los han repetido y si alguien encontró después un problema. Eso sí, que un resultado se corrija o se retire no es un fracaso de la ciencia, sino la prueba de que se revisa a sí misma.

Si has vivido algo que te inquieta, cuéntaselo a alguien de confianza o a un psicólogo; los grupos que estudian estas experiencias insisten en que vivirlas no te convierte en enfermo, y hablarlo ayuda. Para ver cómo se reunían los espiritistas de entonces, lee qué fue una sesión de espiritismo. Tienes más en la sección de parapsicología y en el tarot temático.

Texto de la Redacción de Leotarot.com.

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